Por JaBond
Una de las historias o mitos populares de la
Argentina más conocidos, como lo relata Mugica Laines en Misteriosa Buenos
Aires, ha sido el de Santos Vega. El gaucho payador que era invencible con sus
cantares y que solamente el diablo logró vencerlo o, como algunos cuentan, en
realidad vino a cobrarse lo que había acordado con Vega, su alma.
Vega había disfrutado, y ostentado, de sus hipnóticas payadas y canciones con la cual había impresionado a todo el mundo y vencido a todos los gauchos payadores desde las sierras, hasta la pampa y las orillas del rio de la plata, y bueno, el diablo como suele hacer cuando te ve confiado y con la guardia baja, te engaña. Es así que una tarde se hizo pasar por un hombre débil apodado Juan Sin Ropa, alguien que parecía de muy pocos dotes para el guitarreo, pero que tras esa vestimenta, en una de las payadas más recordadas e inesperadas por los gauchos desafió a Santos Vega y fue victorioso. El cual, al ser vencido entendió inmediatamente que ese insignificante personaje no era mas que el Diablo, que se había venido a cobrar aquel acuerdo de antaño.
Solo que esta vez la Virgen- al ver el bien que había generado, la plegaria y el arrepentimiento de Vega, más allá del mal originario- pidió por él y, si bien su vida quedo a merced de Mandinga (como suelen llamar también al diablo), su alma se iría al cielo, y de ahí la sonrisa del payador al morir.
Lo interesante de este mito popular, es que seguramente
haya muchos Santos Vega e historias como aquella, y una de ellas o algo similar
es la que les vengo a contar.
Esta historia fue también la de un famoso payador
invencible, solo que esta vez, fue una noche en aquellos fogones que solían
hacer para pasar la noche entre mate, alguna caña y algo para comer, cuando se
apareció , como de la nada, un hombre con un sombrero cuyo rostro no se podía
ver con claridad. El se paró frente a las llamas y miro detenidamente al payador , el cual al
verlo se quedó mudo por un instante, y este extraño sujeto se retiró, a lo
cual el guitarrero, bajo la cabeza y finalizo la canción, para luego lentamente dejar la guitarra-como si se acostara- en unos harapos,
hacer un fondo blanco con lo que quedaba de la caña que estaba tomando para luego pararse y
dirigirse hacia donde había partido aquel extraño sujeto para perderse en las sombras de la noche para nunca mas saber de el.
Lo curioso de este mito popular es que usualmente,
o lo que uno se entera es de la historia del payador, pero no de su origen es
decir a donde o cuando comenzó todo. Seguramente habrá muchos
lugares, pero en este caso es del que pude conocer, o al menos su historia.
No se si sabrá lector, creo que si, pero en el
norte de nuestro país, Argentina, haya en provincias como Jujuy, Salta, Tucumán
y Catamarca algunos de los pueblos celebran, en base a sus creencias,
tradiciones y costumbres el 1 de agosto el día de la Pachamama, pero que abarca todo el mes.
La Pachamama es como la madre tierra, a la cual
durante esos días de agosto, las familias se suelen reunir y hacer un festejo y
es allí entre comilonas que se hace en
la tierra un pozo, que representa la boca de la Pachamama, y se la alimenta. Se
hacen unos rituales y canciones y luego se la comienza a alimentar como uno más
de la familia, y con lo que se tenga a mano, aunque generalmente con las comidas
típicas de esa época como la carbonara, pero también guisos, gaseosas, caña o lo que
estén comiendo los comensales. También a
su alrededor se suele coquear, es decir, con las hoja de coca que son buenas para
la altura se arman en cigarrillos y se los fuman, y con algunos de ellos, se
hacen pocitos y se clavan en la tierra boca para arriba como para que también
la tierra lo haga. Así también es que se suelen quemar incienso a modo de
humear. Todo este ritual a modo de agradecerle a la tierra para que sea fértil
para dar inicio a las cosechas y en cierto modo al comienzo de la primavera y a
un nuevo año.
Este ritual, tiene un componente social por que se
suelen invitar a conocidos, amigos u extraños a formar parte del ritual o
siendo anfitrión a modo de compartir este momento. Es así que suelen humearse
las casas también, y convidar las comidas que se producen en ese periodo y
también se cuentan historias.
Esta historia nos habla de una de las quebradas
que van de Purmamarca a Humahuaca, en donde se encuentra la garganta del
Diablo, es verdad dirá usted hay muchas gargantas del diablo, pero esta tiene
algo especial o quizás cada una tiene algo de especial, pero quizás no lo
conocemos o no nos han permitido acceder.
Sobre todo, en esta región, un sitio cargado de
historia y de mucha tristeza, que si bien los colores nos atraen también
debemos recordar que muchas batallas se dieron en aquellas montañas.
Esta garganta, a diferencia de otras, algunos
cuentan que su nombre se debe a que en las luchas de la independencia un ejército
se encontró con que el abismo entre las montañas no le permitía cruzar y es ahí
cuando se le apareció el diablo quien le propuso un pacto y pudo cruzar.
Otros dicen que se llama así porque en más de una ocasión
los viajantes quedaban maravillados por sus colores y se acercaban a sus
laderas para seguir viendo hasta donde llegaba tan hermoso paisaje y ,sin notar
el peligro, terminaban cayendo por el abismo.
Pero también esta
garganta, tiene la particularidad que es conocida por “La leyenda del Quebradeño”,
que es la que vengo a contar.
IA

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