viernes, 25 de septiembre de 2026

El fantasma del Burger de Pavon

Foto:ambito.com

  

Por JaBond

 

Quienes trabajan en los locales de comidas rápidas como Burger King, McDonald, etc. tienen la particularidad de estar poco tiempo en ellos. Generalmente son jóvenes que hacen su primera experiencia laboral ganándose unos pesos para pagarse los estudios, ayudar en su casa, irse de vacaciones o salir los fines de semana.

     Ellos rotan y rotan y para los clientes, que concurren regularmente, en unos pocos meses suelen ver diferentes caras trabajando en el lugar.

     Sin embargo, en el Burguer de Lomas de Zamora los comensales, que van asiduamente por las noches, observan que los chicos o chicas que trabajan en el último turno suelen pelearse por quien limpia los baños y el piso de la planta alta, en especial los fines de semana.

     Llama la tensión, en esa discusión, que, si uno ve el tamaño de los baños y de esa planta, limpiarla no llevaría mucho tiempo. Es decir, quien haga la tarea, en pocos minutos estaría emprendiendo el camino a casa.  Pero, nadie lo quiere hacer.

     Es más, dicen que enviar a los recién ingresados a limpiar la planta alta se ha convertido en una especie de rito de iniciación para quienes trabajan en ese local.  Los cuales, durante los primeros días van felices, porque se podrán ir antes a su casa, pero con los días se van pasando al bando de quienes por ningún motivo quieren ser los últimos en aquel extraño piso.

     El rumor que se ha escuchado, es que, en el último turno, haya por casi las 2 de la mañana, comienzan a oírse todo tipo de ruidos raros: puertas que se abren y cierran solas, luces que se prenden y apagan sin explicación, música que no se sabe de donde proviene y voces que llaman a la personas.

     Como a Matías, que una noche cuando estaba limpiando el baño se le cerró la puerta y se apagaron las luces, quedando a oscuras. Por lo cual, bajo enojado insultando a sus compañeros, mientras estos juraban no haber sido ellos. Hasta que una noche, mientras subía las escaleras comenzó a escuchar portazos en los baños sabiendo que no había nadie de sus compañeros allí arriba y al subir el apagón repentino de las luces lo hizo bajar corriendo.

     Muchos de estos sucesos dicen que se debe a una broma que se han pasado de trabajador a trabajador de maneras muy sofisticadas o incluso lo han atribuido al cansancio mezclado con algún producto de limpieza mal usado.

     Aunque, unas de las leyendas atribuyen esos sucesos a una historia trágica que ocurrió hace muchos años.  Cuando, una de las chicas que trabajaba en el local, se había quedado limpiando la planta alta en el último turno para salir más temprano, cambiarse en el baño e irse a bailar con sus amigas.

En el momento que se estaba por ir, recibió una llamada, posiblemente de su ex- novio o de alguien, que la dejo un poco distraída y luego se dirigió a la estación del tren para encontrarse con sus amigas.

     No se sabe bien como, pero cuando estaba cruzando las vías, un tren la atropelló, falleciendo en el acto. Y, para más tragedia, se tardaron varios días en poder reconocerla.

     De modo tal, que para sus compañeros de trabajo esa noche fue la última vez que supieron algo de ella.

         Fue así que, desde aquella vez, comenzaron a sucederse este tipo de extraños eventos. Nadie sabe el por qué, quizás olvido algo en el Burger, tal vez se trate de una especie de repetición de su trágico final o simplemente de que su espíritu no se ha dado cuenta que ya trascendió y continúa yendo a trabajar como lo hacía día a día.

     Sea cual sea el motivo o el rumor, en el día de hoy aún se suele ver, en el último turno del Burger a quien le toca limpiar la planta alta, apagar las luces y bajar las escaleras corriendo como si alguna entidad o alguien estuviera presente ahí arriba.

 

IA

martes, 22 de septiembre de 2026

El diario de Martina 10- La Gran Caruso Lamberti

 


Foto:fuente flower box


Por Angélica Bene

 

Querido diario:

                Después de Gustavo me quede con una rabia. No podía creer que ese sorete me hubiera terminado engañando. Me dejo tan enojada que quería venganza. Alguien tenía que sufrir.

Esa semana me acuerdo que me la agarraba con todo el mundo, en el trabajo nadie me dirigió la palabra. Incluso, el viejo degenerado de mi jefe, que le gustaba molestar, ni se apareció por mi oficina.

Hasta que finalmente a los días, vino Romina, enojadísima, a mi casa. Recuerdo que entró con un portazo diciendo:

-no puede ser ese hijo de puta!!! lo voy a mandar a la mierda!!! Hasta que se dio cuenta que no me había saludado y con un -perdón amiga-, entre lágrimas y abrazos, comenzó a contarme lo que le estaba pasando:

La cuestión es que el otro día estaba cenando, mirando una peli, y Jorge, su novio, había tomado de más. En esa situación Romi, comenzó a hacerle preguntas incómodas con el objetivo de pelear un poco y recibir algunos mimos extra.

El tema, es que en un momento en la película apareció una actriz muy bonita y ella le pregunto:

-si una mina como esa te daría bola ¿vos me dejarías? Y él, sabiendo el juego que ella proponía, respondió con carcajadas- medio en broma medio en serio-, si esa mina u otra mina me da bola sabes cómo te dejo.

Vaya a saber que fibra toco en Romina que en ese momento no le dijo nada a Jorge, ya que se quedó azorada por la respuesta. Pero esa noche, no pudo dormir y comenzó a acumular bronca. A tal punto que no se aguantó más y por eso a los pocos días vino corriendo a contármelo. Sobre todo, porque no estaba segura si Jorge la engañaba o peor la engañaría

Para mala suerte de Jorge, Romina me encontró en mi estado de furia luego de haber sido engañada por Gustavo, así que nuestro encuentro se convirtió en un intercambio de broncas y venganza donde se podían ver destellos desde los departamentos linderos. Donde yo le hacía hincapié en que era un hijo de puta y que la estaba cagando.

Luego de tanta manija que nos dimos, se me ocurrió una idea, para salir del entuerto, y le dije a Romina de inventar un perfil falso de Instagram y que lo intentemos seducir. Ahí vamos a saber si te quiere o se confirma el engaño.

¡Recuerdo la cara de Romina totalmente en éxtasis diciendo- si tenes razón!!!- y ahí mismo comenzamos con nuestro “operativo engaño”.

Empezamos armando el perfil, desde mi computadora y pensamos en que nombre le podíamos poner. Luego de un rato, le pregunté cómo se llamaba la chica de la película y me dijo Micaela. Listo le dije ese es el nombre. Micaela

-¿Y el apellido?¡no se¡ le pregunte-¿ hay otra cosa que le guste?

-Si al gordo le gustan las salsas blancas y es hincha de Racing.

-Ya está, le dije a Romi- Caruso como la salsa Gran Caruso,

mejor dijo Romi- Caruso Lamberti.

A lo que le pregunté quién era Caruso Lamberti  y ella me dijo- no se un jugador de fútbol que los salvó del descenso  o algo así.

Listo, había quedado el nombre Micaela Caruso Lamberti.

Ahora había que continuar que mas le gustaba a Jorge para llamar su atención. Y allí fuimos diseñando nuestro seductor avatar.

Como le gustaban las rubias buscamos de otros países fotos de alguna chica rubia alta y con lomo. Luego como sabíamos que era medio exquisito y sabia de música la hicimos arquitecta y trompetista.

Finalmente, el perfil estaba completo. Romina y yo nos abrazamos de felicidad y comenzamos a saltar. Amiga sos una genia, sos mi Caruso Lamberti, me decía Romina, me salvaste del descenso.

Para empezar, iniciamos una red contactos con todas las conocidas y no tanto que teníamos para que le den amistad a nuestro perfil y sea creíble. Un día después de iniciada la sorora cadena de amistades esa parte ya estaba lista.

Luego, comenzamos a darle likes a las publicaciones que hacía Jorge en las historias y fotos del Instagram. Para luego pedirle amistad. Mensaje que lo aceptó después de una semana.

A partir de ese momento, comencé a mandarle chats para darle charla. Al principio no contestaba, y ,luego de unos días, comenzó a responder con monosílabos: si , no, ok, etc .

Estuve varios días enviando mensajes y la conversación no prosperaba mas que esos simples intercambios. A mi entender sospechaba de algo o no le interesaba. Incluso llegué a decirle a Romina,-che este no cae.

A lo que Romina, al parecer no le gusto la respuesta y me dijo.- Ya se hablale de Naruto. De ¿Naruto? dije yo ¿que es eso?- y Romi compenetrada me dijo unas cosas de anime que le gustan  y me mostró unos links de esos dibujitos y me dijo mañana te traigo unas historietas así tenes data y comenzas a hablar de eso.

La cuestión es que continúe con mi estrategia inicial y Jorge no caía. Hasta que finalmente, cuando comencé a hablar de Naruto,  de Anime y que se yo, las conversaciones cambiaron notablemente. Todo se volvió fluido y cordial. Al parecer, era un tema crucial para el gordo porque luego de eso se relajó completamente. Es más, cada dos por tres tenía que estar buscando en la web de que me estaba hablando. 

 

Curiosamente, luego de contarle las novedades a Romina, esperando que diga bueno ya está  objetivo cumplido. Ella se enojó mas y dijo- sigamos, profundicemos más hablemos de otra cosa.

Luego del anime, como sabíamos que a le gustaba la música y que nuestro perfil decía que era trompetista. Comenzamos a hablar de música. Jorge estaba encantado, pero el problema era que mis conocimientos en el tema eran nulos y quizás se iba a dar cuenta.

Fue así que justo esa tarde me vino a visitar Florencia y cuando vio lo que estaba haciendo, lejos de molestarse, puso a disposición todos sus conocimientos, sobre todo musicales porque ella era pianista, en ayudarnos en nuestra misión.

A todo esto, Jorge ya estaba extasiado y cuando le contamos a Romina , se puso mas enojada que antes. Y es mas nos pidió seguir.

A lo que nuestra respuesta del si ya empezaba a preocuparnos por Romina por que no se la veía bien y porque además estos chats no lo íbamos a poder seguir sosteniendo por mucho tiempo más.

A lo que Romi nos dijo prueben con hacer una llamada o algo así. Ya dudosas pero seguras y ensororizadas continuamos.

Esta vez, agotado el tema musical, nos pusimos a hablar de arquitectura. Fue allí cuando Julieta, que es arquitecta, se sumó a nuestro operativo y se puso hablar de arquitectura.

De esa forma se iniciaron largas charlas con este tema, donde Jorge no quería dejar de hablar. A tal punto, que tuvimos que armar una charla telefónica por la cual Sofía que vino de visita ese día y sabe de compus, para no ser descubiertas, nos hizo de locutora y evitó que nos copie el teléfono.

A esta altura Jorge ya estaba totalmente enamorado y la situación ya no daba para mas.

Esa noche vino a casa Romina con los ojos desorbitados y los dientes apretados y nos dijo: boludas que le están diciendo a Jorge. El muy turro comenzó a ir al gimnasio, se peina, se compra perfume y ropa linda. Eso nunca lo hacía, era un croto.

Lo quería matar y nos pidió que terminemos con todos esto formalizando un encuentro entre Micaela y Jorge.

Ya con Florencia, Sofia y Julieta, estábamos con todo el ímpetu de seguir. Aunque por dentro comenzamos a dudar de todo lo que estábamos haciendo.

Finalmente, armamos la cita a las 16 horas en el café del reloj de la plaza de Devoto. Ese día, sin decirle nada a Romina con las chicas nos quedamos enfrente mirando la situación.

Jorge llegó quince minutos antes de las 16, estaba empilchado con una camisa y llevaba un ramo de flores amarillas.

 Romina llego 10 minutos después de la hora, totalmente ida y con un montón de papeles en la mano. Supusimos que eran los chats que habíamos tenido desde nuestro perfil de Micaela.

A los pocos minutos de entrar comenzaron a escucharse gritos y volar cosas dentro del café, ante la mirada asombrada de los comensales. Hasta que terminaron en la puerta del bar mientras un mozo contenía a Romina para que no mate a Jorge, mediante la llegada de la policía por el alboroto que se armó. Nosotras desde enfrente decidimos huir como sino hubiésemos estado observando.

A la noche, vino la charla con Romi que nos conto la situación que ocurrió dentro.

Ella nos conto que: ¡Entro lo vio a Jorge empilchado, con flores amarillas y le gritó-¡Así, te quería agarrar!!!!  ¡Así que te vas con otra!!!

A lo que Jorge le respondió- ¡¡¡¡Sos vos!!!! ¡Ya me parecía que tenías algo que ver con esto!!!!

Después ella le tiró en la cara un vaso de gaseosa que tenía en la mesa. Jorge, de la impotencia, la escupió y luego cuando Romina agarró el servilletero para partírselo en la cabeza, los separaron y los sacaron afuera del bar.

Sin embargo, lo más curioso es que después de todo ese papelón, Romina no estaba triste ni enojada, se la veía feliz y relajada.

Con Julieta ya no sabíamos si es que había enloquecido o quizás fue todo fue una maniobra para sacarse de encima a Jorge. Porque en realidad lo que le molesto no era que Jorge la engañara, sino que ella era la única que le daba bola.

Fue así que al ver esa situación y que Romi se fue a la casa de su mamá, con Julieta nos quedamos con cierta culpa.

La verdad no estuvimos bien en hacer todo eso pensando en que, quizás, la venganza no es una buena consejera.

 

 

jueves, 27 de agosto de 2026

El viaje fantasma del Uber en la Chacarita

 



Fuente:https://cafedelasciudades.com.ar/articulos/mohamed-o-la-montana/

 

 

Por JaBond:

 

Este relato es de un amigo:

 

Era una noche de martes, su novia se había ido a dormir a lo de una amiga y se había quedado solo en casa. Estaba tan aburrido y sin poder dormir que decidió agarrar el auto e ir a dar unas vueltas con la aplicación(UBER) para ganarse unos pesos.

El mes no venía bien de plata y quizás hacer un par de viajes podría compensar lo que no había ganado en la semana. Era increíble las horas que pasaba en ese coche, dando vueltas y vueltas, y aun así no le alcanzaba para casi nada.

Lamentablemente esa noche tampoco venía bien. Aunque, por suerte, comenzaron a aparecer algunos viajes. En el último, llevó al pasajero cerca del cementerio de la Chacarita, en una zona de unos edificios en construcción.

Luego de dejarlo, hizo unas cuadras y le apareció el pedido de un viaje cuyo pasajero lo esperaba cerca de la puerta del cementerio.

Era un viaje corto, a unas 20 cuadras, así que rápidamente lo acepto antes que otro lo hiciera.

Para su mala fortuna, al cruzar las vías del tren el celular comenzó a fallar. Detuvo el auto por un instante tratando de ponerlo a funcionar, pero se hizo imposible.

            Sin embargo, como la plata la necesitaba y recordaba más o menos el viaje y el nombre de la pasajera, una tal Rosario, decidió arriesgarse e ir hasta la zona indicada a esas horas de la noche difícilmente hubiera otra persona por allí.

    Fue despacio, bordeando el cementerio, con esas calles oscuras, rodeadas de árboles altos y un interminable paredón, hasta que a lo lejos se veían unas luces y alguien parado en una especie de plaza que estaba en las manzanas del cementerio.

Se trataba de una chica, con un pulóver de colores, sola como esperando.

    Al verla, lo primero que le vino a la cabeza es la fortuna ya que seguramente era la pasajera.  Se fue acercando poco a poco hasta ponerse al costado de ella, bajo la ventana del auto y pregunto ¿Rosario?

La chica, con la mirada perdida, dijo con una vos seca ¿Horacio?

Al decir Horacio, cuando su nombre era Manuel como figuraba en la APP, lo primero que se le vino a la cabeza fue que la chica había cancelado el viaje y elegido otro auto. Y la verdad, el necesitaba el dinero, así que fingió ser Horacio para no perder el viaje.

La joven, asintió levemente con la cabeza y con la mirada perdida se subió al auto.

Al subir, Manuel, medio haciéndose el tonto ya que no era su pasajera, le dijo que tenía un problema con el GPS y los datos del celular y que además no recordaba bien a donde la tenia llevar. Pero si eran las calles de Londres y Ávalos por Parque Chas.

Lo cual, la chica le respondió que si.

Mi amigo estaba muy contento, la suerte estaba de su lado.

Durante el viaje, Rosario comenzó a conversarle de todo ¿ cuál era su color favorito? ¿Si tenia novia?¿Si le gustaban los mariscos?¿Que suerte que estaba despierto a esa hora? y demás

Al llegar al destino, mi amigo, se agacho como si estuviera viendo el celular unos minutos para decirle el precio estimado que el no tenía, ya que se le había tildado el celular y cuando levanto la cabeza para cobrarle, la chica ya no estaba.

No entendía que había pasado, ya que no la había escuchado bajar del auto, pero ya no estaba dentro de él y no le habían pagado. Estaba en una especie de sorpresa y molestia y de esa forma se bajó del auto.

Casi al mismo tiempo, se prendió una luz de la casa que estaba frente al auto y por la ventana una anciana, pregunto quién era.

El, enojado, le dijo que trajo a una pasajera, seguramente su hija, y que no le había pagado.

La anciana, se extrañó con el comentario de mi amigo, pero le pregunto cuanto era lo que le debían y al ver que no era mucha plata le pago y él se fue.

Al mes siguiente, hacia fin de mes nuevamente se encontró con una situación similar, de noche cerca del cementerio fallando el celular y la Rosario esperando para ir al mismo lugar, repitiendo casi exactamente lo mismo.

Esto le paso 3 veces mas, repitiendo la situación siempre hacia fines de mes y cada vez mas entrando en confianza con la chica y con la señora. Y sobre todo, siempre al dejarla la joven no sabía cómo, pero se las ingeniaba para no verla bajar y que la señora sea la que pague el viaje.

Hasta que una vez, al dejar a la joven, cuando abrió la ventana la señora, que ya le había tomado cariño, para pagarle.

Le saco charla por la chica y su extraña forma de esfumarse y pagar. Y le dijo que no había problema en comunicarse por mensajes y no por la aplicación ya que les podía hacer precio por los viajes y no estar esperando en la Chacarita sola a esas horas.

A lo cual la anciana, poniendo cara extrañada, le dijo que lo disculpara, pero ella no tenía ninguna hija.

Manuel, quedo quieto por un instante, como pensando que se había desubicado y le dijo bueno la novia de su hijo.

A lo que la anciana le respondió que no tenía hijos.

Mi amigo, ya totalmente desconcertado le dijo, pero señora yo le juro que estuve trayendo una pasajera.

La anciana, con un poco de miedo le dijo que ella nunca vio una pasajera

Y el pago pregunto Manueal.

La anciana le respondió, que desde lo vio esa primera noche le pareció que había traído un pasajero, pero nunca vio nadie.

Sin embargo, al verlo bajar del coche preocupado, cansado y hablando solo. Le dio pena y decidió en ayudarte con el pago del viaje.

Luego de esa vez, le empezó a gustar su visita y esas breves charlas que tenían por la noche ya que desde que su esposo había fallecido no venía nadie a visitarla y apenas salía hacer las compras.

Después de las palabras sinceras de la anciana, quiso devolverle el dinero, cosa que ella rechazo y es más le dio unos bizcochitos en agradecimiento por la visita.

Manuel se subió al auto hizo, unas cuadras y freno en una estación de servicio a descansar pensando en lo que había pasado.

Se puso a ver sus redes sociales, hasta que pasando las fotos le apareció un Facebook con la cara de la chica que estuvo llevando por las noches al cementerio.

Al entrar, ya su desconcierto fue total ya que al ver su muro vio un montón de mensajes tristes de que había fallecido hace un tiempo. Y lo que más le llamo la atención es que la última foto que, aparece ella con vida, escribió algo como último día en terapia intensiva y mañana a casa.  Al fin no voy a estar sola.

Algo, que nunca ocurrió ya que falleció al día siguiente.

Esa noche mi amigo no pudo seguir trabajando, ni se pudo dormir pensando en todo lo que paso. Aunque, al día siguiente volvió a la rutina, asustado por el hecho, pero también ansioso por volver a encontrarse con la chica y con la señora y charlar de los sucesos.

Sin embargo, eso nunca paso ya que aquel viaje de fin de mes no volvió a ocurrir.

Mi amigo, que realmente lo veíamos muy poco, pasados 6 meses de aquel suceso nos comenzó a contar como una anécdota extraña, de fantasmas tal vez lo sucedido.

En donde lo cargábamos de que estaba loco o bajo el efecto de algunas drogas, o que se había metido en algún antro, lo cual le generábamos mucha risa con nuestros comentarios.

Sin embargo, por algún motivo, algunas noches de fin de mes, se lo suele ver dando vueltas continuas cerca del cementerio de la Chacarita. Quizás tratándose de quitar la duda de si esa joven era un fantasma o por qué no de repetir esa situación y volverse a encontrar con la chica para poder seguir charlando con ella y con la señora.

 



sábado, 22 de agosto de 2026

Glorietas



Por Angelica Bene

Que serán de las glorietas cuando se las destruyen
Quedará algo de aquellas historias de amores y desamores que transitaron bajo contemplativos listones recubiertos de infames enredaderas
Historias que bajo el tono cobrizo de las hojas cuando el otoño asomaba convertían la pasión en una mera pira frente a los transeúntes
O aún con el crudo invierno que podía enardecer, bajo los abrazos de los amantes, hasta el mas helado témpano de hielo.
Las primaveras con jóvenes pájaros que se posaban en sus nidos de madera
O los veranos de temperaturas infernales que paradójicamente eran el preludio de una inevitable escisión
Pero, que será de las glorietas cuando las destruyen
A donde irán sus restos
Los restos de aquellas historias
Que será de esa energía cósmica
se ira con el misterio del adiós que siembra el tren en cada fragmento de piedra deshecha
O quedaran vagando en búsqueda de otra historia donde el recuerdo vivido de todo ese amor y desamor vuelva a renacer.

domingo, 26 de julio de 2026

Un ballet de lujo abrazado en las aguas del Río de la Plata

 



Por JaBond

 

Una de las historias poco conocidas o que se rumorea en la costanera sur de Buenos Aires, mas específicamente por la reserva ecológica, es de ciertas luces de forma semiesférica que aparecen por las noches.

Lo llamativo de estas luces, que podrían ser algún tipo de fenómeno atmosférico, como el que es producto de los huesos de animales iluminados por la luz de la luna, es que las características de humedad de la reserva y la vegetación hacen casi imposible algún tipo de fenómeno de esta naturaleza.

En especial por que alguna vez, muy extraña, estos bólidos luminosos llegaron a verse desde la rambla de la costanera donde algunos turistas pudieron observarlas pensando que era algún tipo de espectáculo de luces desarrollado por la intendencia y que termino en un aluvión de aplausos sin saber bien de que se trataba.

Sin embargo, los guardaparqes, los cuales trabajan constantemente con la prefectura naval dicen que lo han visto otras veces, pero cercanos a la costanera norte. Así también, siendo un fenómeno muy inusual, los mismos suelen quedarse dentro de sus casillas de guardia o en todo caso regresar en sus puestos si es que llega a aparecer. Evidentemente creencia o no algo en los cuidadores no les da buena espina el suceso y es mejor resguardarse hasta que las luces desaparezcan.

Con los años ellos desarrollaron muchas teorías sobre esta rareza la cual no la han podido identificar. Sin embargo, hay una leyenda que pasa de generación en generación de guardaparques donde dicen que en realidad esos bólidos no son otra cosa que espíritus. ¿Pero de quien?

La respuesta que tiene más fuerza es de un Ballet del teatro Colon, uno de los mejores de su época, que haya por la década del 70, cuando partían hacia Chubut a hacer una presentación, al despegar un desperfecto hizo caer su avioneta hacia las aguas del Rio de la Plata que fatídicamente se convirtió en el sitio de su descanso eterno.    

Desde ese entonces, algunas noches, posiblemente noches especiales por algún motivo, estas luces danzantes se aparecen para dar un último espectáculo a los transeúntes. Quizás tal vez aquel espectáculo de lujo que quedo pendiente haya por los años 70.

IA

miércoles, 22 de julio de 2026

El diario de Martina capítulo 9: Goma, pizza y traición

 



Por Angélica Bene

Querido diario:

Después de Lucas, mi angustia por sentirme vieja y sola desaparecieron y comencé a activar haciendo cosas para sentirme bien. Así que fui a la peluquería y me hice uno retoques en el pelo, comencé a caminar mas para disfrutar el sol y volví a juntarme mas seguido con las chicas para conocer gente.

En ese momento, cada una estaba en la suya así que los encuentros se hacían difíciles, pero ellas se pusieron en campaña para ayudarme conocer a alguien.

La verdad, estaba tan aburrida en casa, que llegaba del trabajo y me tomaba un vino blanco yo sola para pasar el rato. Así que con tal de conocer a alguien para divertirme me bastaba.

Fue ahí que nuevamente apareció Florencia que me dijo que tenía un conocido un “facherito” de ojos claros que estaba solo con ganas de conocer a alguien. No alcance a decirle “ni”, que ella le paso mi número y solo quedo claro que alguien llamado Gustavo se comunicaría conmigo.

Paso una semana y media de eso, ya casi me había olvidado, cuando una noche de domingo me llego un mensaje que decía:

¡Lanus, Lanus se hizo la luz!

Al mirar el mensaje, lo primero que atine a pensar quien es el goma que mando esto.

Pero el siguiente que decía que Florencia le había pasado el contacto, me hizo acordar de lo charlado hace unos días.

Sin muchas expectativas, le envié una contestación, como para tratar de conversar y no sé por qué me respondió: -me llamo Gustavo pero me podés decir mi amor- a lo que ignore esas palabras  e intente continuar con la conversación.

Luego, se puso a hablar de política, a discutirme, a llevarme la contra e incluso quise cambiar de tema y hablar de música. Pero el de todas formas continuaba con su contraria a lo que yo decía.

Finalmente, cansada de tanta pavada, le mande un bolazo y le corte.

Al día siguiente llame a Florencia y le conté del muchacho este. A lo que me dijo

-uh perdona, pasa que es un buen pibe pero es medio tímido le cuesta comunicarse con las redes. Dale otra oportunidad, mira hagamos así yo arreglo una salida grupal y ahí lo conoces en persona que vas a ver que te va a encantar.

De mala gana dije- bueno esta bien.

El miércoles me llamo Florencia y me dijo: reserva el sábado que salimos.

Sin tener otra cosa que hacer, le dije que estaba bien y ella me contestó -vamos a ir a una sala de escape.-

-¿Una sala de escape???- dije con vos fuerte- ¿Que era eso? ¿Donde se tiraban pedos?¿Era un delincuente este pibe?

A lo que Florencia, como diciendo que le pasa a esta boluda, me dijo -pero no nena, parece que vivís en un taper. Son unos lugares de juegos. ¡Vos vení!

Y así quedamos el sábado en encontrarnos en una sala de escape que estaba por Villa Urquiza.

Al llegar, estaba Florencia y Romina con sus respectivos novios y Gustavo. La verdad que a simple vista era un lindo chico. Nos saludamos, todo muy cordial, y entramos a la sala de escape.

Cuando nos alistamos en el juego, de esas casualidades Romina dijo que se había olvidado la billetera en el auto y se fue para nunca volver.

Florencia con cero creatividad -dijo que se olvidó el agua de los fideos en la hornalla y se retiró.

 Quedamos Gustavo y yo solamente.

Si bien quedamos solos decidimos entrar al juego. La sala era una especie de acertijos que teníamos que resolver en un determinado tiempo, terminando cuando escapábamos del lugar.

Se ve que el juego que elegimos era para varias personas, porque los acertijos se dificultaban entre dos, pero pudimos ir sobrellevandolo.

Aunque la última parte se puso un poco molesta ya que era un acertijo donde había un escritorio con muchos cajones que uno los tenía que ir cambiando para finalmente abrir la puerta de salida.

No se, si le puse poca onda o si Gustavo estaba muy compenetrado, ya que, yo no podía coordinar la apertura de los cajones.  El me decía: a la una, a las dos y a las tres y abrimos al mismo tiempo los cajones y la verdad que no me salía. Lo que llevo al punto de que Gustavo me puteara.

Yo no podía entender: este boludo me insulta, tanto te va a importar este juego de cuarta. Casi lo mando a la mierda. Pero bueno no di bola. 

Al final no pudimos salir, perdimos. Eso llevo a que se enojara conmigo como un nene chiquito- hasta me dijo que sos: ¡pelotuda!-. Y que cada uno se fuera a su casa. De terror.

Aun así, se ve que algo me gusto ya que el finde siguiente nos volvimos a ver. Esta vez, fuimos a tomar algo a un bar donde estuvimos toda la noche. La pasamos bien conversando y cada uno a su casa.

Continuamos saliendo tres veces, que estaba todo bien, pero no me había dado ni un beso. Ya estaba pensando en que quizás era gay. Hasta que, como quien dice quemando las naves, lo invite a mi casa a ver una peli.

Era un viernes a la noche, vino a horario, se trajo un vino, comimos una pizza que pedimos y nos sentamos en el sillón a ver una peli.

Estábamos los dos sentados uno al lado del otro y el ni una caricia. Estaba congelado.

Espere un buen rato. Pensé, bueno el cualquier momento me abraza, el hombre es el que comienza con un beso. Y nada.

Ya, después de como una hora, cansada, dije bueno es tímido o gay- ya esta le doy un beso yo.

Me senté arriba de él lo abracé, puse mi cara frente a la de él y le di un beso. Se quedó un rato duro hasta que me confeso, que en realidad su problema era que no se lo caracterizaba como un ser con experiencias intimas con mujeres de forma recurrente.  Ahí me cerro todo. Era un nunca la pongo.

Si bien no me convencí de su persona, en ese momento me sentí identificada con él y, luego de remar un rato largo, logré que el esfuerzo diera sus frutos.

Desde esa noche comenzamos a salir bastante seguido y empezamos a noviar, o algo por el estilo. Noviamos como tres meses, era todo amoroso me daba regalos y chocolates. Hasta que un día comencé a notar que se comportaba extraño, me esquivaba, apagaba el celu y muchas veces no atendía.

Finalmente lo descubrí, el hijo de mil putas ese estaba con otra. Me estaba metiendo los cuernos.  Me dio una bronca y yo que había sido contemplativa.

Así que lo invite a casa a cenar. Le dije de comer una pizza.

El vino todo preparado como un winner. Cuando nos sentamos en el sillón, prendo la tele y le mostré una foto en la que estaba con la otra. El se puso blanco y comenzó a traspirar, casi se ahoga con la porción de pizza.  Por un momento, casi le estampo la pizza en la cara, pero me pareció tan patético ahí todo sentado, no se si hasta se meo encima, que a los gritos lo raje de mi casa.

Desde ese momento me quede con una bronca, y con ganas saciar mi sed de venganza. Alguien tendrá que sufrir.




martes, 30 de junio de 2026

El diario de Martina 8va parte: Nostalgia de Ezeiza

 


Foto:https://galaalmazan.wordpress.com/2017/09/21/nostalgia-y-melancolia/

Por Angelica Bene

 

Querido diario:

Después del bochorno de “el Maxi”, me deprimí mucho. No pude creer que haya caído tan bajo con ese nabo. Sin embargo, quizás fue ese bajón o que me estoy sintiendo vieja, una vieja nostálgica, pero a las pocas semanas del Maxi, cuando ya estaba empezado la primavera, como el día estaba lindo al mediodía decidí salir a almorzar a una plaza que estaba cerca para despejarme y contemplar las flores que revivían con la primavera.

Allí, mientras comía, me había llevado unos sanguchitos, al ratito de que me senté en un banco estaba mirando unos pajaritos, re distraída, y escuche un amable –Disculpame-¿ me puedo sentar?

Y casi sin mirar dije- ah si- como no- y me corrí un poco del banco para que se siente al lado.  

El que se sentó era un chico que al rato, no sé cómo hizo, pero me saco charla.  Me dijo que aburrido tu sanguche de jamón y queso ¿no probaste otro gusto como una brótola? Y bueno, me pareció tan absurdo su comentario que me sacó una sonrisa y le dije ¿una brótola? ¿que es eso? Y bueno nos pusimos a charlar.

Se llamaba Lucas, y me llamo la atención que vivía pasando Lomas.

A lo que yo le dije-¿Lomas? ¿Que es eso?¿ el far west? Y con media sonrisa en la cara me dijo más o menos, sin decir mucho mas. Pero bueno me pareció muy amable y simpático. Así que intercambiamos celulares y quedamos en hacer algo.

Esa semana nos juntamos por calle Corrientes y  fuimos a comer unas pizzas. La pasamos re bien, nos besamos, pero fue muy atento, se dio cuenta que no estaba en un buen momento asi que no busco otra cosa. Me sentí re contenida y comprendida.

El miércoles siguiente fuimos al cine, que bueno porque estaba corta de plata, vimos la peli que yo quería, creo que al le pareció un plomo, pero se la banco re bien, y bueno paso todo lo que tenía que pasar.

¡Ay! ya me estaba enamorando, es mas salimos una vez más y ahí fue cuando pensé bueno la cosa va bien. Es hora de presentarle a mis amigos.

Le dije de comer algo en casa con unos amigos el sábado y me dijo que si.

Así que arregle con Paula y su nuevo chongo, novio o lo que fuera, de comer algo en casa. Unas truchas que las hacia el chongo de mi amiga que decía que era cocinero.

Asi quedamos y bueno, el sábado fue toda una emoción, estaba ahí con Paula, oliendo el olor exquisito de esas truchas sureñas. Pero, pasaron las horas y Lucas no venía.

Al rato me empecé a preocupar. ¿le habrá pasado algo? Y le mande un mensaje, pero no contestaba.  Le mandé un audio, lo llamé y nada.

Me puse re triste. Nos pusimos a comer, es más, el algo de mi amiga con toda la onda me dijo comete este plato flaquita que arregla el alma. La verdad que estaba riquísimo, pero no lo pude disfrutar por la amargura del ghosteo que me hizo Lucas.

Hasta que a las 11, cuando estábamos terminando de cenar, me llego un mensaje de voz de Lucas. Lo vi enojada o preocupada quizás le había pasado algo. Bueno, al final fue más o menos me dijo que había ido a pescar a Lobos con unos amigos, pero el auto se les había roto, no pudieron volver y como no había señal no me pudo avisar.

Me enoje mucho con lo que dijo, me pareció verso, pero quizás era verdad lo del auto. No me parecía un mentiroso. Así que al confirmar que no iba a venir terminamos de comer y con desconsuelo me fui a dormir.

Lo peor, fue que, a partir de ahí, Lucas, se puso de manera esquiva y me puse re triste y enojada. Me estaba gustando la relación y me puse a pensar quizás se fue con otrao tal vez quizás le daba vergüenza estar conmigo, quizás se sentía que era de otro lugar de Lomas o de donde fuese.

Y ahí, no se que me paso, los años, la locura, no se. Pero justo el chongoman de Paula me había mostrado como ver la localización de un celular y vi que todas las  llamadas de Lucas provenían de un lugar medio lejos llamado Ezeiza. Así que me propuse de ir por el y en todo caso encontrarme con lo que sea, pero darle un cierre. Agarré un abrigo, la sube y me dirigí hasta su casa.    

Me fije en el celu y vi que tenía que tomarme el tren Roca desde Constitución hasta Ezeiza y desde ahí unas cuadras. Al llegar a la estación vi que un tren estaba por salir así que fui corriendo y me abalancé sobre el furgón, logrando entrar mientras las puertas del vagón se cerraban a mi espalda.

El vagón me pareció horrible, era toda gente que venía de trabajar, que por cierto fueron muy amables y entre las bicicletas me fueron haciendo lugar hasta que llegue la otra punta del vagón y me quede parada en una esquina totalmente en silencio.

Mientras el tren avanzaba a toda velocidad, mi mente comenzó a fluir más rápido que el tren pensando: que le voy a decir, con que me voy a encontrar ¿y si esta con otra?. Lo mato, pero no somos nada, pero me dejo pagando con Paula, pero ¿lo quiero? Ay no se.

Finalmente, luego de estar viajando casi una hora el tren se detuvo habíamos llegado a Ezeiza. Salí de la estación y pensé en cómo ir no era tan lejos podía ir caminando. Hasta que decidí que lo mejor era tomarme un Uber.

El Uber estuvo unos minutos andando, se metió en unas calles de tierra, el conductor puteaba por los pozos hasta que finalmente nos detuvimos frente a una casa un poco precaria. Y el chofer me pregunto-¿seguro que es acá? Sin dudarlo, le dije que sí y me baje del auto. Era lo que indicaba el celular.

Era una casa pintoresca atravesada por el tiempo. Decidida, fui a tocar un timbre que nunca encontré. Sin saber que hacer estupefacta, no tenía timbre, no sabía que hacer y me quede quieta. Hasta que al rato salió una señora, que le faltaban unos dientes y  con un tono agresivo, pensando que quizás yo era una ladrona – acá encima-me dijo hola que necesita.

Le respondí – hola esta Lucas.

¿Lucas? - dijo la señora- sin entender mucho.

Si Lucas le dije, yo soy la novia.

La señora,  aún mas perdida que antes pero con cierta alegría se le pusieron lagrimosos los ojos. Y dijo- hay Lucas no me dijo nada que tenía novia- Hay que chica tan linda que sos – mientras cariñosamente me pellizcaba el cachete. Sos una princesa. - Lucas no está – pero en cualquier momento viene ¿queres entrar y esperarlo adentro?

A lo que inconscientemente le dije que si.

Me hizo pasar, muy amablemente me invito un vaso de agua. Al entrar quede sorprendida al ver todo un conjunto de 7 pibes todos sentados en el sillón juagando a un videojuego vestidos con ropa deportiva y gorrita que muy amablemente me saludaron. Parece que eran sus hermanos

Ahí fui cuando me cayo la ficha de que estaba haciendo acá. Mientras la señora venia con el agua.  

Le agradecía la señora por el vaso con agua y me propuse a regresar ya que además se estaba haciendo de noche. Puse el celular para tomarme un auto y me di cuenta que no había señal.

La señora, muy amorosa, me dijo no importa deja yo te acompaño al colectivo. Antes de irnos les indicó a los chicos que se iba a acompañarme y como no le dieron pelota les pego un grito – ehh – ehhh -voy a acompañar a la chica me preparan bien la olla para cocinar. Como no le dieron pelota le dio un cachetazo a uno y les dijo me escucharon si no les tiro ese jueguito a la mierda.

Luego de la breve trifulca la señora me acompaño hasta la parada de colectivo y me espero hasta que subí. Recuerdo, que la señora estaba feliz de que su hijo me conociera, aunque me di cuenta que quizás el problema era que nuestros mundos: el mío y el de Lucas no eran los indicados.

Hasta podría jurar que mientras subía al colectivo para regresar a la estación, lo vi a Lucas a lo lejos mirando como despidiéndose. Mientras yo volvía a casa.

 

 Capítulo siguiente:-Parte 9: Goma,Pizza y Traición