jueves, 27 de agosto de 2026

El viaje fantasma del Uber en la Chacarita

 



Fuente:https://cafedelasciudades.com.ar/articulos/mohamed-o-la-montana/

 

 

Por JaBond:

 

Este relato es de un amigo:

 

Era una noche de martes, su novia se había ido a dormir a lo de una amiga y se había quedado solo en casa. Estaba tan aburrido y sin poder dormir que decidió agarrar el auto e ir a dar unas vueltas con la aplicación(UBER) para ganarse unos pesos.

El mes no venía bien de plata y quizás hacer un par de viajes podría compensar lo que no había ganado en la semana. Era increíble las horas que pasaba en ese coche, dando vueltas y vueltas, y aun así no le alcanzaba para casi nada.

Lamentablemente esa noche tampoco venía bien. Aunque, por suerte, comenzaron a aparecer algunos viajes. En el último, llevó al pasajero cerca del cementerio de la Chacarita, en una zona de unos edificios en construcción.

Luego de dejarlo, hizo unas cuadras y le apareció el pedido de un viaje cuyo pasajero lo esperaba cerca de la puerta del cementerio.

Era un viaje corto, a unas 20 cuadras, así que rápidamente lo acepto antes que otro lo hiciera.

Para su mala fortuna, al cruzar las vías del tren el celular comenzó a fallar. Detuvo el auto por un instante tratando de ponerlo a funcionar, pero se hizo imposible.

            Sin embargo, como la plata la necesitaba y recordaba más o menos el viaje y el nombre de la pasajera, una tal Rosario, decidió arriesgarse e ir hasta la zona indicada a esas horas de la noche difícilmente hubiera otra persona por allí.

    Fue despacio, bordeando el cementerio, con esas calles oscuras, rodeadas de árboles altos y un interminable paredón, hasta que a lo lejos se veían unas luces y alguien parado en una especie de plaza que estaba en las manzanas del cementerio.

Se trataba de una chica, con un pulóver de colores, sola como esperando.

    Al verla, lo primero que le vino a la cabeza es la fortuna ya que seguramente era la pasajera.  Se fue acercando poco a poco hasta ponerse al costado de ella, bajo la ventana del auto y pregunto ¿Rosario?

La chica, con la mirada perdida, dijo con una vos seca ¿Horacio?

Al decir Horacio, cuando su nombre era Manuel como figuraba en la APP, lo primero que se le vino a la cabeza fue que la chica había cancelado el viaje y elegido otro auto. Y la verdad, el necesitaba el dinero, así que fingió ser Horacio para no perder el viaje.

La joven, asintió levemente con la cabeza y con la mirada perdida se subió al auto.

Al subir, Manuel, medio haciéndose el tonto ya que no era su pasajera, le dijo que tenía un problema con el GPS y los datos del celular y que además no recordaba bien a donde la tenia llevar. Pero si eran las calles de Londres y Ávalos por Parque Chas.

Lo cual, la chica le respondió que si.

Mi amigo estaba muy contento, la suerte estaba de su lado.

Durante el viaje, Rosario comenzó a conversarle de todo ¿ cuál era su color favorito? ¿Si tenia novia?¿Si le gustaban los mariscos?¿Que suerte que estaba despierto a esa hora? y demás

Al llegar al destino, mi amigo, se agacho como si estuviera viendo el celular unos minutos para decirle el precio estimado que el no tenía, ya que se le había tildado el celular y cuando levanto la cabeza para cobrarle, la chica ya no estaba.

No entendía que había pasado, ya que no la había escuchado bajar del auto, pero ya no estaba dentro de él y no le habían pagado. Estaba en una especie de sorpresa y molestia y de esa forma se bajó del auto.

Casi al mismo tiempo, se prendió una luz de la casa que estaba frente al auto y por la ventana una anciana, pregunto quién era.

El, enojado, le dijo que trajo a una pasajera, seguramente su hija, y que no le había pagado.

La anciana, se extrañó con el comentario de mi amigo, pero le pregunto cuanto era lo que le debían y al ver que no era mucha plata le pago y él se fue.

Al mes siguiente, hacia fin de mes nuevamente se encontró con una situación similar, de noche cerca del cementerio fallando el celular y la Rosario esperando para ir al mismo lugar, repitiendo casi exactamente lo mismo.

Esto le paso 3 veces mas, repitiendo la situación siempre hacia fines de mes y cada vez mas entrando en confianza con la chica y con la señora. Y sobre todo, siempre al dejarla la joven no sabía cómo, pero se las ingeniaba para no verla bajar y que la señora sea la que pague el viaje.

Hasta que una vez, al dejar a la joven, cuando abrió la ventana la señora, que ya le había tomado cariño, para pagarle.

Le saco charla por la chica y su extraña forma de esfumarse y pagar. Y le dijo que no había problema en comunicarse por mensajes y no por la aplicación ya que les podía hacer precio por los viajes y no estar esperando en la Chacarita sola a esas horas.

A lo cual la anciana, poniendo cara extrañada, le dijo que lo disculpara, pero ella no tenía ninguna hija.

Manuel, quedo quieto por un instante, como pensando que se había desubicado y le dijo bueno la novia de su hijo.

A lo que la anciana le respondió que no tenía hijos.

Mi amigo, ya totalmente desconcertado le dijo, pero señora yo le juro que estuve trayendo una pasajera.

La anciana, con un poco de miedo le dijo que ella nunca vio una pasajera

Y el pago pregunto Manueal.

La anciana le respondió, que desde lo vio esa primera noche le pareció que había traído un pasajero, pero nunca vio nadie.

Sin embargo, al verlo bajar del coche preocupado, cansado y hablando solo. Le dio pena y decidió en ayudarte con el pago del viaje.

Luego de esa vez, le empezó a gustar su visita y esas breves charlas que tenían por la noche ya que desde que su esposo había fallecido no venía nadie a visitarla y apenas salía hacer las compras.

Después de las palabras sinceras de la anciana, quiso devolverle el dinero, cosa que ella rechazo y es más le dio unos bizcochitos en agradecimiento por la visita.

Manuel se subió al auto hizo, unas cuadras y freno en una estación de servicio a descansar pensando en lo que había pasado.

Se puso a ver sus redes sociales, hasta que pasando las fotos le apareció un Facebook con la cara de la chica que estuvo llevando por las noches al cementerio.

Al entrar, ya su desconcierto fue total ya que al ver su muro vio un montón de mensajes tristes de que había fallecido hace un tiempo. Y lo que más le llamo la atención es que la última foto que, aparece ella con vida, escribió algo como último día en terapia intensiva y mañana a casa.  Al fin no voy a estar sola.

Algo, que nunca ocurrió ya que falleció al día siguiente.

Esa noche mi amigo no pudo seguir trabajando, ni se pudo dormir pensando en todo lo que paso. Aunque, al día siguiente volvió a la rutina, asustado por el hecho, pero también ansioso por volver a encontrarse con la chica y con la señora y charlar de los sucesos.

Sin embargo, eso nunca paso ya que aquel viaje de fin de mes no volvió a ocurrir.

Mi amigo, que realmente lo veíamos muy poco, pasados 6 meses de aquel suceso nos comenzó a contar como una anécdota extraña, de fantasmas tal vez lo sucedido.

En donde lo cargábamos de que estaba loco o bajo el efecto de algunas drogas, o que se había metido en algún antro, lo cual le generábamos mucha risa con nuestros comentarios.

Sin embargo, por algún motivo, algunas noches de fin de mes, se lo suele ver dando vueltas continuas cerca del cementerio de la Chacarita. Quizás tratándose de quitar la duda de si esa joven era un fantasma o por qué no de repetir esa situación y volverse a encontrar con la chica para poder seguir charlando con ella y con la señora.

 



sábado, 22 de agosto de 2026

Glorietas



Por Angelica Bene

Que serán de las glorietas cuando se las destruyen
Quedará algo de aquellas historias de amores y desamores que transitaron bajo contemplativos listones recubiertos de infames enredaderas
Historias que bajo el tono cobrizo de las hojas cuando el otoño asomaba convertían la pasión en una mera pira frente a los transeúntes
O aún con el crudo invierno que podía enardecer, bajo los abrazos de los amantes, hasta el mas helado témpano de hielo.
Las primaveras con jóvenes pájaros que se posaban en sus nidos de madera
O los veranos de temperaturas infernales que paradójicamente eran el preludio de una inevitable escisión
Pero, que será de las glorietas cuando las destruyen
A donde irán sus restos
Los restos de aquellas historias
Que será de esa energía cósmica
se ira con el misterio del adiós que siembra el tren en cada fragmento de piedra deshecha
O quedaran vagando en búsqueda de otra historia donde el recuerdo vivido de todo ese amor y desamor vuelva a renacer.

domingo, 26 de julio de 2026

Un ballet de lujo abrazado en las aguas del Río de la Plata

 



Por JaBond

 

Una de las historias poco conocidas o que se rumorea en la costanera sur de Buenos Aires, mas específicamente por la reserva ecológica, es de ciertas luces de forma semiesférica que aparecen por las noches.

Lo llamativo de estas luces, que podrían ser algún tipo de fenómeno atmosférico, como el que es producto de los huesos de animales iluminados por la luz de la luna, es que las características de humedad de la reserva y la vegetación hacen casi imposible algún tipo de fenómeno de esta naturaleza.

En especial por que alguna vez, muy extraña, estos bólidos luminosos llegaron a verse desde la rambla de la costanera donde algunos turistas pudieron observarlas pensando que era algún tipo de espectáculo de luces desarrollado por la intendencia y que termino en un aluvión de aplausos sin saber bien de que se trataba.

Sin embargo, los guardaparqes, los cuales trabajan constantemente con la prefectura naval dicen que lo han visto otras veces, pero cercanos a la costanera norte. Así también, siendo un fenómeno muy inusual, los mismos suelen quedarse dentro de sus casillas de guardia o en todo caso regresar en sus puestos si es que llega a aparecer. Evidentemente creencia o no algo en los cuidadores no les da buena espina el suceso y es mejor resguardarse hasta que las luces desaparezcan.

Con los años ellos desarrollaron muchas teorías sobre esta rareza la cual no la han podido identificar. Sin embargo, hay una leyenda que pasa de generación en generación de guardaparques donde dicen que en realidad esos bólidos no son otra cosa que espíritus. ¿Pero de quien?

La respuesta que tiene más fuerza es de un Ballet del teatro Colon, uno de los mejores de su época, que haya por la década del 70, cuando partían hacia Chubut a hacer una presentación, al despegar un desperfecto hizo caer su avioneta hacia las aguas del Rio de la Plata que fatídicamente se convirtió en el sitio de su descanso eterno.    

Desde ese entonces, algunas noches, posiblemente noches especiales por algún motivo, estas luces danzantes se aparecen para dar un último espectáculo a los transeúntes. Quizás tal vez aquel espectáculo de lujo que quedo pendiente haya por los años 70.

IA

miércoles, 22 de julio de 2026

El diario de Martina capítulo 9: Goma, pizza y traición

 



Por Angélica Bene

Querido diario:

Después de Lucas, mi angustia por sentirme vieja y sola desaparecieron y comencé a activar haciendo cosas para sentirme bien. Así que fui a la peluquería y me hice uno retoques en el pelo, comencé a caminar mas para disfrutar el sol y volví a juntarme mas seguido con las chicas para conocer gente.

En ese momento, cada una estaba en la suya así que los encuentros se hacían difíciles, pero ellas se pusieron en campaña para ayudarme conocer a alguien.

La verdad, estaba tan aburrida en casa, que llegaba del trabajo y me tomaba un vino blanco yo sola para pasar el rato. Así que con tal de conocer a alguien para divertirme me bastaba.

Fue ahí que nuevamente apareció Florencia que me dijo que tenía un conocido un “facherito” de ojos claros que estaba solo con ganas de conocer a alguien. No alcance a decirle “ni”, que ella le paso mi número y solo quedo claro que alguien llamado Gustavo se comunicaría conmigo.

Paso una semana y media de eso, ya casi me había olvidado, cuando una noche de domingo me llego un mensaje que decía:

¡Lanus, Lanus se hizo la luz!

Al mirar el mensaje, lo primero que atine a pensar quien es el goma que mando esto.

Pero el siguiente que decía que Florencia le había pasado el contacto, me hizo acordar de lo charlado hace unos días.

Sin muchas expectativas, le envié una contestación, como para tratar de conversar y no sé por qué me respondió: -me llamo Gustavo pero me podés decir mi amor- a lo que ignore esas palabras  e intente continuar con la conversación.

Luego, se puso a hablar de política, a discutirme, a llevarme la contra e incluso quise cambiar de tema y hablar de música. Pero el de todas formas continuaba con su contraria a lo que yo decía.

Finalmente, cansada de tanta pavada, le mande un bolazo y le corte.

Al día siguiente llame a Florencia y le conté del muchacho este. A lo que me dijo

-uh perdona, pasa que es un buen pibe pero es medio tímido le cuesta comunicarse con las redes. Dale otra oportunidad, mira hagamos así yo arreglo una salida grupal y ahí lo conoces en persona que vas a ver que te va a encantar.

De mala gana dije- bueno esta bien.

El miércoles me llamo Florencia y me dijo: reserva el sábado que salimos.

Sin tener otra cosa que hacer, le dije que estaba bien y ella me contestó -vamos a ir a una sala de escape.-

-¿Una sala de escape???- dije con vos fuerte- ¿Que era eso? ¿Donde se tiraban pedos?¿Era un delincuente este pibe?

A lo que Florencia, como diciendo que le pasa a esta boluda, me dijo -pero no nena, parece que vivís en un taper. Son unos lugares de juegos. ¡Vos vení!

Y así quedamos el sábado en encontrarnos en una sala de escape que estaba por Villa Urquiza.

Al llegar, estaba Florencia y Romina con sus respectivos novios y Gustavo. La verdad que a simple vista era un lindo chico. Nos saludamos, todo muy cordial, y entramos a la sala de escape.

Cuando nos alistamos en el juego, de esas casualidades Romina dijo que se había olvidado la billetera en el auto y se fue para nunca volver.

Florencia con cero creatividad -dijo que se olvidó el agua de los fideos en la hornalla y se retiró.

 Quedamos Gustavo y yo solamente.

Si bien quedamos solos decidimos entrar al juego. La sala era una especie de acertijos que teníamos que resolver en un determinado tiempo, terminando cuando escapábamos del lugar.

Se ve que el juego que elegimos era para varias personas, porque los acertijos se dificultaban entre dos, pero pudimos ir sobrellevandolo.

Aunque la última parte se puso un poco molesta ya que era un acertijo donde había un escritorio con muchos cajones que uno los tenía que ir cambiando para finalmente abrir la puerta de salida.

No se, si le puse poca onda o si Gustavo estaba muy compenetrado, ya que, yo no podía coordinar la apertura de los cajones.  El me decía: a la una, a las dos y a las tres y abrimos al mismo tiempo los cajones y la verdad que no me salía. Lo que llevo al punto de que Gustavo me puteara.

Yo no podía entender: este boludo me insulta, tanto te va a importar este juego de cuarta. Casi lo mando a la mierda. Pero bueno no di bola. 

Al final no pudimos salir, perdimos. Eso llevo a que se enojara conmigo como un nene chiquito- hasta me dijo que sos: ¡pelotuda!-. Y que cada uno se fuera a su casa. De terror.

Aun así, se ve que algo me gusto ya que el finde siguiente nos volvimos a ver. Esta vez, fuimos a tomar algo a un bar donde estuvimos toda la noche. La pasamos bien conversando y cada uno a su casa.

Continuamos saliendo tres veces, que estaba todo bien, pero no me había dado ni un beso. Ya estaba pensando en que quizás era gay. Hasta que, como quien dice quemando las naves, lo invite a mi casa a ver una peli.

Era un viernes a la noche, vino a horario, se trajo un vino, comimos una pizza que pedimos y nos sentamos en el sillón a ver una peli.

Estábamos los dos sentados uno al lado del otro y el ni una caricia. Estaba congelado.

Espere un buen rato. Pensé, bueno el cualquier momento me abraza, el hombre es el que comienza con un beso. Y nada.

Ya, después de como una hora, cansada, dije bueno es tímido o gay- ya esta le doy un beso yo.

Me senté arriba de él lo abracé, puse mi cara frente a la de él y le di un beso. Se quedó un rato duro hasta que me confeso, que en realidad su problema era que no se lo caracterizaba como un ser con experiencias intimas con mujeres de forma recurrente.  Ahí me cerro todo. Era un nunca la pongo.

Si bien no me convencí de su persona, en ese momento me sentí identificada con él y, luego de remar un rato largo, logré que el esfuerzo diera sus frutos.

Desde esa noche comenzamos a salir bastante seguido y empezamos a noviar, o algo por el estilo. Noviamos como tres meses, era todo amoroso me daba regalos y chocolates. Hasta que un día comencé a notar que se comportaba extraño, me esquivaba, apagaba el celu y muchas veces no atendía.

Finalmente lo descubrí, el hijo de mil putas ese estaba con otra. Me estaba metiendo los cuernos.  Me dio una bronca y yo que había sido contemplativa.

Así que lo invite a casa a cenar. Le dije de comer una pizza.

El vino todo preparado como un winner. Cuando nos sentamos en el sillón, prendo la tele y le mostré una foto en la que estaba con la otra. El se puso blanco y comenzó a traspirar, casi se ahoga con la porción de pizza.  Por un momento, casi le estampo la pizza en la cara, pero me pareció tan patético ahí todo sentado, no se si hasta se meo encima, que a los gritos lo raje de mi casa.

Desde ese momento me quede con una bronca, y con ganas saciar mi sed de venganza. Alguien tendrá que sufrir.




martes, 30 de junio de 2026

El diario de Martina 8va parte: Nostalgia de Ezeiza

 


Foto:https://galaalmazan.wordpress.com/2017/09/21/nostalgia-y-melancolia/

Por Angelica Bene

 

Querido diario:

Después del bochorno de “el Maxi”, me deprimí mucho. No pude creer que haya caído tan bajo con ese nabo. Sin embargo, quizás fue ese bajón o que me estoy sintiendo vieja, una vieja nostálgica, pero a las pocas semanas del Maxi, cuando ya estaba empezado la primavera, como el día estaba lindo al mediodía decidí salir a almorzar a una plaza que estaba cerca para despejarme y contemplar las flores que revivían con la primavera.

Allí, mientras comía, me había llevado unos sanguchitos, al ratito de que me senté en un banco estaba mirando unos pajaritos, re distraída, y escuche un amable –Disculpame-¿ me puedo sentar?

Y casi sin mirar dije- ah si- como no- y me corrí un poco del banco para que se siente al lado.  

El que se sentó era un chico que al rato, no sé cómo hizo, pero me saco charla.  Me dijo que aburrido tu sanguche de jamón y queso ¿no probaste otro gusto como una brótola? Y bueno, me pareció tan absurdo su comentario que me sacó una sonrisa y le dije ¿una brótola? ¿que es eso? Y bueno nos pusimos a charlar.

Se llamaba Lucas, y me llamo la atención que vivía pasando Lomas.

A lo que yo le dije-¿Lomas? ¿Que es eso?¿ el far west? Y con media sonrisa en la cara me dijo más o menos, sin decir mucho mas. Pero bueno me pareció muy amable y simpático. Así que intercambiamos celulares y quedamos en hacer algo.

Esa semana nos juntamos por calle Corrientes y  fuimos a comer unas pizzas. La pasamos re bien, nos besamos, pero fue muy atento, se dio cuenta que no estaba en un buen momento asi que no busco otra cosa. Me sentí re contenida y comprendida.

El miércoles siguiente fuimos al cine, que bueno porque estaba corta de plata, vimos la peli que yo quería, creo que al le pareció un plomo, pero se la banco re bien, y bueno paso todo lo que tenía que pasar.

¡Ay! ya me estaba enamorando, es mas salimos una vez más y ahí fue cuando pensé bueno la cosa va bien. Es hora de presentarle a mis amigos.

Le dije de comer algo en casa con unos amigos el sábado y me dijo que si.

Así que arregle con Paula y su nuevo chongo, novio o lo que fuera, de comer algo en casa. Unas truchas que las hacia el chongo de mi amiga que decía que era cocinero.

Asi quedamos y bueno, el sábado fue toda una emoción, estaba ahí con Paula, oliendo el olor exquisito de esas truchas sureñas. Pero, pasaron las horas y Lucas no venía.

Al rato me empecé a preocupar. ¿le habrá pasado algo? Y le mande un mensaje, pero no contestaba.  Le mandé un audio, lo llamé y nada.

Me puse re triste. Nos pusimos a comer, es más, el algo de mi amiga con toda la onda me dijo comete este plato flaquita que arregla el alma. La verdad que estaba riquísimo, pero no lo pude disfrutar por la amargura del ghosteo que me hizo Lucas.

Hasta que a las 11, cuando estábamos terminando de cenar, me llego un mensaje de voz de Lucas. Lo vi enojada o preocupada quizás le había pasado algo. Bueno, al final fue más o menos me dijo que había ido a pescar a Lobos con unos amigos, pero el auto se les había roto, no pudieron volver y como no había señal no me pudo avisar.

Me enoje mucho con lo que dijo, me pareció verso, pero quizás era verdad lo del auto. No me parecía un mentiroso. Así que al confirmar que no iba a venir terminamos de comer y con desconsuelo me fui a dormir.

Lo peor, fue que, a partir de ahí, Lucas, se puso de manera esquiva y me puse re triste y enojada. Me estaba gustando la relación y me puse a pensar quizás se fue con otrao tal vez quizás le daba vergüenza estar conmigo, quizás se sentía que era de otro lugar de Lomas o de donde fuese.

Y ahí, no se que me paso, los años, la locura, no se. Pero justo el chongoman de Paula me había mostrado como ver la localización de un celular y vi que todas las  llamadas de Lucas provenían de un lugar medio lejos llamado Ezeiza. Así que me propuse de ir por el y en todo caso encontrarme con lo que sea, pero darle un cierre. Agarré un abrigo, la sube y me dirigí hasta su casa.    

Me fije en el celu y vi que tenía que tomarme el tren Roca desde Constitución hasta Ezeiza y desde ahí unas cuadras. Al llegar a la estación vi que un tren estaba por salir así que fui corriendo y me abalancé sobre el furgón, logrando entrar mientras las puertas del vagón se cerraban a mi espalda.

El vagón me pareció horrible, era toda gente que venía de trabajar, que por cierto fueron muy amables y entre las bicicletas me fueron haciendo lugar hasta que llegue la otra punta del vagón y me quede parada en una esquina totalmente en silencio.

Mientras el tren avanzaba a toda velocidad, mi mente comenzó a fluir más rápido que el tren pensando: que le voy a decir, con que me voy a encontrar ¿y si esta con otra?. Lo mato, pero no somos nada, pero me dejo pagando con Paula, pero ¿lo quiero? Ay no se.

Finalmente, luego de estar viajando casi una hora el tren se detuvo habíamos llegado a Ezeiza. Salí de la estación y pensé en cómo ir no era tan lejos podía ir caminando. Hasta que decidí que lo mejor era tomarme un Uber.

El Uber estuvo unos minutos andando, se metió en unas calles de tierra, el conductor puteaba por los pozos hasta que finalmente nos detuvimos frente a una casa un poco precaria. Y el chofer me pregunto-¿seguro que es acá? Sin dudarlo, le dije que sí y me baje del auto. Era lo que indicaba el celular.

Era una casa pintoresca atravesada por el tiempo. Decidida, fui a tocar un timbre que nunca encontré. Sin saber que hacer estupefacta, no tenía timbre, no sabía que hacer y me quede quieta. Hasta que al rato salió una señora, que le faltaban unos dientes y  con un tono agresivo, pensando que quizás yo era una ladrona – acá encima-me dijo hola que necesita.

Le respondí – hola esta Lucas.

¿Lucas? - dijo la señora- sin entender mucho.

Si Lucas le dije, yo soy la novia.

La señora,  aún mas perdida que antes pero con cierta alegría se le pusieron lagrimosos los ojos. Y dijo- hay Lucas no me dijo nada que tenía novia- Hay que chica tan linda que sos – mientras cariñosamente me pellizcaba el cachete. Sos una princesa. - Lucas no está – pero en cualquier momento viene ¿queres entrar y esperarlo adentro?

A lo que inconscientemente le dije que si.

Me hizo pasar, muy amablemente me invito un vaso de agua. Al entrar quede sorprendida al ver todo un conjunto de 7 pibes todos sentados en el sillón juagando a un videojuego vestidos con ropa deportiva y gorrita que muy amablemente me saludaron. Parece que eran sus hermanos

Ahí fui cuando me cayo la ficha de que estaba haciendo acá. Mientras la señora venia con el agua.  

Le agradecía la señora por el vaso con agua y me propuse a regresar ya que además se estaba haciendo de noche. Puse el celular para tomarme un auto y me di cuenta que no había señal.

La señora, muy amorosa, me dijo no importa deja yo te acompaño al colectivo. Antes de irnos les indicó a los chicos que se iba a acompañarme y como no le dieron pelota les pego un grito – ehh – ehhh -voy a acompañar a la chica me preparan bien la olla para cocinar. Como no le dieron pelota le dio un cachetazo a uno y les dijo me escucharon si no les tiro ese jueguito a la mierda.

Luego de la breve trifulca la señora me acompaño hasta la parada de colectivo y me espero hasta que subí. Recuerdo, que la señora estaba feliz de que su hijo me conociera, aunque me di cuenta que quizás el problema era que nuestros mundos: el mío y el de Lucas no eran los indicados.

Hasta podría jurar que mientras subía al colectivo para regresar a la estación, lo vi a Lucas a lo lejos mirando como despidiéndose. Mientras yo volvía a casa.

 

 Capítulo siguiente:-Parte 9: Goma,Pizza y Traición

 

 

 

domingo, 7 de junio de 2026

Noche de lluvia y podcast del más allá

 



Por Jabond

Esto le ocurrió a un amigo, una noche de viernes de tormenta donde no había nada que hacer, más que quedarse en casa.

Después de cenar con su esposa y estar un rato juntos ella se fue a dormir y él, que no tenía sueño, se quedó tomando unas cervezas, tocando la guitarra y escuchando un podcast de un fogón donde se contaban historias de terror.

Esa noche, que la tormenta ayudaba al clima de miedo, la temática rondaba en experiencias con la oiuja, el juego de la copa y de portales con el más allá.

Durante el fogón, se relataron todo tipo de historias, algunas interesantes, que helaban la sangre, y otros bolazos de gente que no sabía relatar o que inventaba para figurar.

Al rato de estar escuchando, le vino a la mente el recuerdo de un amigo que había fallecido hace muchos, muchos años.  Se puso a pensar con nostalgia, recordándolo y la muerte por su enfermedad.

Hasta que en un momento empezó a pensar ¿Por qué había venido ese recuerdo? ¿Qué estaba pasando que se había remontado hacía ya más de 20 años de su partida? Hasta que un momento, se dio cuenta. ¡La bicicleta!

Recordó, que hace quince días atrás había llevado a arreglar su bicicleta y se había olvidado de ir a buscarla a la bicicletería.

Esa bicicleta tenía la particularidad, que se la había regalado su amigo antes de morir y aún la conservaba.

 Cuando me conto esto, viene a mi memoria que me lo dijo pensando si hubo algo en ese podcast que le hizo traer ese recuerdo, si fueron las historias, los portales, la ouija, un eco o el fantasma del amigo diciendo no me olvides. Lo que fuese lo dejo muy pensativo.

Por mi parte, yo no creo en esas cosas para mí solo se trata de trampas que nos hace nuestra memoria. Aunque, más allá de todo en el fondo guardo un pedacito de ese saber popular que dice: las brujas no existen pero que las hay, las hay.

IA

 

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

La fórmula del amor

 


Foto:BBC

Por JaBond


Todavía recuerdo la historia de San Mauricio y de como se fue convirtiendo en un pueblo fantasma. Si bien fue hace mucho tiempo me siguen resonando aquellos intentos fallidos de salvarlo, que quizás lo terminaron sentenciando al vacío.

Por aquellos años el pueblo atravesaba una crisis de natalidad, las parejas no se encontraban o no tenían hijos y muchos terminaban migrando porque creían que el pueblo estaba maldito.

Una mañana de noviembre la plaza central amaneció repleta de gente. Era un vendedor, que vitoreaba poseer la poción del amor y que solo con algunos pesos podían encontrar pareja muy fácilmente.  

La gente se abarrotaba para obtener aquel brebaje que pondría fin a tanta malaria amorosa. Lo curioso, fue que en un principio funciono, al poco tiempo todos los rincones en San Mauricio estaban llenos de parejas e incluso algunos embarazos.

Hasta, que, al poco tiempo, vaya a saber que espina cayo a la gente que si bien le gustaba la poción quería ver si había alguna posibilidad de que haya alguna mejora que pudiera refinar el gusto. Algunos hombres decían, no habrá una fórmula para una mujer de enormes pechos, otras mujeres decían no habrá otra para poder casarme con un hombre adinerado. Y le hicieron saber de ello al vendedor el cual prometió volver con esa nueva pócima.

Al mes siguiente, allí estaba otra vez ofreciéndoles las pociones con el gusto que querían y la felicidad que se haría realidad, solo que esta vez les indicaba que la pócima debía tomarse cerca de las personas que se deseaba. Así que los clubes de polo, bailes, y salones de belleza se llenaron de personas buscando pareja. Lo cual nuevamente en un principio funciono.

 Hasta, que paso unas semanas y la poción cada vez se fue haciendo menos efectiva y esta vez el vendedor ya no volvió a pasar así que todo volvió como era antes o peor ya que estaban todos enojados por la frustración de no haber encontrado lo que ellos querían. Así fue que de aquella poción y el vendedor se volvió una mala palabra y no se mencionó más.

 Sin embargo, un muchacho que trabajaba en la botica, y se había guardado unas cuantas de esas pociones, lejos de enojarse con el vendedor pensó que quizás el problema era que tal vez la poción al tomarla o cruzarse con otras personas perdía su efecto, era cuestión de mejorarla. Entonces a partir de ese  momento se armó un laboratorio en su casa y comenzó a experimentar con la poción para replicarla y mejorarla.

Fue así que pasaron unos años, en los cuales siempre pensó en encontrarse con aquel vendedor para preguntarle sobre aquella poción. Un día en los viajes que hacía en busca de los insumos para la botica, se encontró con el vendedor.

Al verlo fue corriendo, el entusiasmo fue tal que el vendedor se asustó y por un momento pensó que lo iban a robar o golpear. Pero, afortunadamente pudo distinguir de que no era un ataque.

Al acercarse entablaron una charla, donde el muchacho le conto todo sobre la poción y sus experimentos en torno a su composición. Hasta que el vendedor, viendo que el muchacho tenia buen corazón le dijo , basta te voy a decir que era esa poción y cuál era su fórmula.

La fórmula de la poción es un jugo dulce con un viejo tónico afrodisiaco que se consigue en todos los pueblos.

El muchacho, quedo atónico, como que era eso. Pero ¿y el efecto? ¿y las parejas que se habían formado al principio?… ¿cómo sucedió? ¿no fue la poción?

El vendedor le dijo, mira desde tiempos inmemorables el humano ha buscado determinadas cosas: la fuente de la juventud, volver de la muerte, la vida eterna y la fórmula del amor.

Vos crees que este tónico es el único de su tipo, ha habido cientos o miles, lo que pasa es que muchas veces se confunden porque son parte del amor.

A veces tener sexo es creer que hay amor, pero no siempre lo hay, por eso existen los burdeles, después están las formas del amor como si hubiera una formula, desde aquellos que viven todo juntos hasta la pobre Penélope esperando a Homero. Las más diversas formas, una nunca se sabe en qué momento se encontrará, ni cuando, ni como, ni cuánto tiempo durará y si alguna vez se encontrará.

Ahora y eso si es verdad, la pócima sirve como un motivo una excusa para ir a hablar con aquella persona que te gusta o al menos iniciar una búsqueda. El problema es cuando las personas se obsesionan con la poción.

Finalmente, las ultimas palabras de aquel vendedor fue un pedido encarecido luego de debelarle el secreto y es de ponerse de acuerdo sobre qué zonas y pueblos iría cada uno sobre todo para no cruzarse y tener desencuentros indeseables con los pobladores, todo sea por el negocio.

viernes, 8 de mayo de 2026

El diario de Martina 7ta parte: Vegetales y algo mas

 

Foto fuente:gq.com


Por Angelica Bene

Querido diario:

                Agosto comenzó a mil quienientos en el laburo ya que se hacían unos cursos para ingenieros donde otra vez una fauna de personajes se hacia presente. Aunque esto ya me lo esperaba porque el mes anterior, cuando comenzaban las inscripciones, me toco anotar a varios sujetos que fueron un aviso de los dolores de cabeza que se venían.

Uno de esos casos, que lo recuerdo con ternura, fue un pibito de 18 años. Ya que para inscribirlos les hacíamos un breve cuestionario. Este chiquito, era un aparato, respondía todo con un tono monocorde explicando con detalle cada cosa y que generalmente terminaba en un –“porque fui a un colegio técnico”-. La vida estaba destinada por que había ido al colegio técnico.

Lo recuerdo preguntándole -¿estas estudiando ingeniería? y me respondía –si- y le preguntaba -¿y por qué estudias ingeniería? a lo que me decía porque fui a un colegio técnico y luego le preguntaba -¿Por qué viniste a hacer el curso? Y me decía porque estoy estudiando ingeniería porque fui a un colegio técnico y así sucesivamente con prácticamente todo.

Pero el plato fuerte vino por otro lado, vino por el lado de un tal Maxi o Masi como el se hacía llamar. Un gordo grandote, ingeniero o algo así que estaba con la organización de los cursos y que desde el día cero se propuso tomar de punto a mi nueva compañera Janet.

Cada mañana, ya se lo veía venir al asqueroso cuando se escuchaba que tiraban abajo la puerta de entrada y luego el irritante grito de ¡Aloooja!

 Mi compañera lo odiaba y yo también. Aunque conmigo no se metía porque lo miraba de reojo y con desprecio, entonces se alejaba. Pero siempre buscaba kilombo.

El Masi siempre venia y de prepotente se llevaba las cosas de la oficina. Se llevaba biromes, lápices, las resmas, abrochadoras y en especial las bandejas de medialunas para los cursos. A lo que Janet, que se encargaba de ese itinerario, no sabia como ponerle freno ya que se terminaba llevando casi todo y por ende la retaban.

Es mas, un día vino con un cachorro de Pitbull hermoso y luego, espontáneamente, le dijo a Janet -este perro es una joya y por mas que tengas el mejor culo, las tetas o bailes enel caño de cocodrilo yo por menos de 1 millón de pesos no lo vendo.

Con Janet nos mirábamos y no entendíamos nada. Le gustaba molestar.

Hasta que un día, coincidió que Janet se había ido a hacer un trámite y al entrar el Maxi se encontró con las medialunas y conmigo. Como era de costumbre inmediatamente se abalanzo hacia las bandejas de medialunas pero esta vez se tropezó con lo imprevisto. ¡Le pegue un grito al Maxi diciéndole: ¡¡deja esas medialunas ahí que son para los cursos!!!

No se cómo habrá sido mi cara o mi grito, pero el Maxi quedo tambaleando por unos segundos y atino a decirme algo cuando nuevamente le dije- ¡¡deja ahí las medialunas!!!- y esta vez se fue re enojado. Las medialunas no se manchan me dije para adentro.

Tal fue su calentura que como un nene chiquito llamo a mi jefe, el viejo obviamente no entendía un carajo lo que pasaba, de repente atendió y le hablaban de las medialunas, solo con escuchar eso lo mando a la mierda y corto.

Pero vaya a saber que fibra abre tocado, que al gordo le gusto mi reacción y a los dos días estoy escribiendo en la computadora y frente a mi escritorio, que hay un a puerta con un vidrio, levanto la mirada y veo a Maxi con la cara apoyada al vidrio haciendo sopapa con la boca inflando los cachetes con el aire. Un asqueroso, que estará haciendo pensé, hasta que me di cuenta que era su rito de cortejo o algo así.

Luego de eso, vino finalmente la declaración, ya que paso y me dijo toma reina para vos dejándome unos chocolates. Ay no!!! Le guste al aparato este.

Pero lo peor de todo, se ve que había entrado en algún pozo de baja autoestima, que a los dos días lo empecé a mirar con cariño y terminé yendo a comer con el Maxi a un lugar que yo elegí. Mis defensas por el piso.

Que habrá pasado por mi cabeza, no lo sé , solo recuerdo decirme a mí misma bueno estoy alrededor de los 30, laburo tiene, obra social también, quizás si baja un poco la panza y se comporta puede funcionar. ¡Ay Dios una boluda total!

Ese sábado quedamos en vernos y yo elegí, sin decirle obviamente, un lugar de comida vegana. Todavía recuerdo lo bizarro de la situación.

Llegamos al restaurant, nos sentamos y yo pedí una tabla veggie para picar. Cuando llego la comida y el mozo apoyo la tabla en la mesa. La cara del Maxi se desfiguro mientras se le desorbitaban los ojos. Y luego, vino lo mejor se paró, casi tirando todo de la mesa, y se puso a gritar:

¿¡Que es esta mierda de pajarito!!?!¡¿Sabes porque yo tengo esta panza?!!!- mientras se levantaba la remera, se daba palmadas en la panza y se agarraba con fuerza los rollos.

¡¡¡Porque yo como lo que quiero, lo que me gusta, lo que me hace feliz!!!! No como vos, que comes esta bosta de pajarito.

Lo que me dejo estupefacta y le dije- para baja un poco la voz que nos están mirando todos-

Y el Maxi se puso peor -  dándose palmadas mas fuertes en la panza y gritando con mas entonación dijo- ¡¡¡No paro nada, esto es una mieeerda ,chau!!!! y se fue.

Lo mas curioso es que  al irse la gente del bar se puso a aplaudir.

Luego de esa situación estuve un rato muda hasta que entre en razón y agradecí que se fuera y que esa cena tan patética haya terminado. ¿En que estuve pensando para venir acá con este aparato me dije a mi misma?

Pero en fin, por suerte había durado poco así qué pagué, caminé unas cuadras y me fui a tomarme un café con un alfajor para terminar con algo de dulzura esa noche amarga pero quizás también de fortuna.

 

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