Fuente:https://cafedelasciudades.com.ar/articulos/mohamed-o-la-montana/
Por JaBond:
Este relato es de
un amigo:
Era una noche de martes, su novia se había ido a dormir a lo de una amiga y
se había quedado solo en casa. Estaba tan aburrido y sin poder dormir que decidió
agarrar el auto e ir a dar unas vueltas con la aplicación(UBER) para ganarse
unos pesos.
El mes no venía bien de plata y quizás hacer un par de viajes podría
compensar lo que no había ganado en la semana. Era increíble las horas que
pasaba en ese coche, dando vueltas y vueltas, y aun así no le alcanzaba para casi
nada.
Lamentablemente esa
noche tampoco venía bien. Aunque, por suerte, comenzaron a aparecer algunos viajes.
En el último, llevó al pasajero cerca del cementerio de la Chacarita, en una
zona de unos edificios en construcción.
Luego de dejarlo, hizo unas cuadras y le apareció el pedido de un viaje
cuyo pasajero lo esperaba cerca de la puerta del cementerio.
Era un viaje corto, a unas 20 cuadras, así que rápidamente lo acepto antes
que otro lo hiciera.
Para su mala fortuna, al cruzar las vías del tren el celular comenzó a fallar.
Detuvo el auto por un instante tratando de ponerlo a funcionar, pero se hizo
imposible.
Sin embargo, como
la plata la necesitaba y recordaba más o menos el viaje y el nombre de la
pasajera, una tal Rosario, decidió arriesgarse e ir hasta la zona indicada a esas horas de la noche difícilmente hubiera otra persona
por allí.
Fue despacio,
bordeando el cementerio, con esas calles oscuras, rodeadas de árboles altos y
un interminable paredón, hasta que a lo lejos se veían unas luces y alguien parado
en una especie de plaza que estaba en las manzanas del cementerio.
Se trataba de una
chica, con un pulóver de colores, sola como esperando.
Al verla, lo
primero que le vino a la cabeza es la fortuna ya que seguramente era la
pasajera. Se fue acercando poco a poco hasta
ponerse al costado de ella, bajo la ventana del auto y pregunto ¿Rosario?
La chica, con la
mirada perdida, dijo con una vos seca ¿Horacio?
Al decir Horacio,
cuando su nombre era Manuel como figuraba en la APP, lo primero que se le vino
a la cabeza fue que la chica había cancelado el viaje y elegido otro auto. Y la
verdad, el necesitaba el dinero, así que fingió ser Horacio para no perder el
viaje.
La joven, asintió
levemente con la cabeza y con la mirada perdida se subió al auto.
Al subir, Manuel, medio
haciéndose el tonto ya que no era su pasajera, le dijo que tenía un problema
con el GPS y los datos del celular y que además no recordaba bien a donde la
tenia llevar. Pero si eran las calles de Londres y Ávalos por Parque Chas.
Lo cual, la chica
le respondió que si.
Mi amigo estaba
muy contento, la suerte estaba de su lado.
Durante el viaje,
Rosario comenzó a conversarle de todo ¿ cuál era su color favorito? ¿Si tenia
novia?¿Si le gustaban los mariscos?¿Que suerte que estaba despierto a esa hora? y demás
Al llegar al
destino, mi amigo, se agacho como si estuviera viendo el celular unos minutos para
decirle el precio estimado que el no tenía, ya que se le había tildado el
celular y cuando levanto la cabeza para cobrarle, la chica ya no estaba.
No entendía que
había pasado, ya que no la había escuchado bajar del auto, pero ya no estaba
dentro de él y no le habían pagado. Estaba en una especie de sorpresa y molestia
y de esa forma se bajó del auto.
Casi al mismo
tiempo, se prendió una luz de la casa que estaba frente al auto y por la
ventana una anciana, pregunto quién era.
El, enojado, le
dijo que trajo a una pasajera, seguramente su hija, y que no le había pagado.
La anciana, se extrañó
con el comentario de mi amigo, pero le pregunto cuanto era lo que le debían y
al ver que no era mucha plata le pago y él se fue.
Al mes siguiente,
hacia fin de mes nuevamente se encontró con una situación similar, de noche
cerca del cementerio fallando el celular y la Rosario esperando para ir al
mismo lugar, repitiendo casi exactamente lo mismo.
Esto le paso 3
veces mas, repitiendo la situación siempre hacia fines de mes y cada vez mas
entrando en confianza con la chica y con la señora. Y sobre todo, siempre al
dejarla la joven no sabía cómo, pero se las ingeniaba para no verla bajar y que
la señora sea la que pague el viaje.
Hasta que una
vez, al dejar a la joven, cuando abrió la ventana la señora, que ya le había
tomado cariño, para pagarle.
Le saco charla
por la chica y su extraña forma de esfumarse y pagar. Y le dijo que no había
problema en comunicarse por mensajes y no por la aplicación ya que les podía
hacer precio por los viajes y no estar esperando en la Chacarita sola a esas
horas.
A lo cual la
anciana, poniendo cara extrañada, le dijo que lo disculpara, pero ella no tenía
ninguna hija.
Manuel, quedo
quieto por un instante, como pensando que se había desubicado y le dijo bueno
la novia de su hijo.
A lo que la anciana
le respondió que no tenía hijos.
Mi amigo, ya
totalmente desconcertado le dijo, pero señora yo le juro que estuve trayendo
una pasajera.
La anciana, con
un poco de miedo le dijo que ella nunca vio una pasajera
Y el pago pregunto
Manueal.
La anciana le
respondió, que desde lo vio esa primera noche le pareció que había traído un pasajero,
pero nunca vio nadie.
Sin embargo, al verlo
bajar del coche preocupado, cansado y hablando solo. Le dio pena y decidió en
ayudarte con el pago del viaje.
Luego de esa vez,
le empezó a gustar su visita y esas breves charlas que tenían por la noche ya
que desde que su esposo había fallecido no venía nadie a visitarla y apenas
salía hacer las compras.
Después de las
palabras sinceras de la anciana, quiso devolverle el dinero, cosa que ella rechazo
y es más le dio unos bizcochitos en agradecimiento por la visita.
Manuel se subió
al auto hizo, unas cuadras y freno en una estación de servicio a descansar
pensando en lo que había pasado.
Se puso a ver sus
redes sociales, hasta que pasando las fotos le apareció un Facebook con la cara
de la chica que estuvo llevando por las noches al cementerio.
Al entrar, ya su
desconcierto fue total ya que al ver su muro vio un montón de mensajes tristes
de que había fallecido hace un tiempo. Y lo que más le llamo la atención es que
la última foto que, aparece ella con vida, escribió algo como último día en
terapia intensiva y mañana a casa. Al
fin no voy a estar sola.
Algo, que nunca
ocurrió ya que falleció al día siguiente.
Esa noche mi
amigo no pudo seguir trabajando, ni se pudo dormir pensando en todo lo que
paso. Aunque, al día siguiente volvió a la rutina, asustado por el hecho, pero
también ansioso por volver a encontrarse con la chica y con la señora y charlar
de los sucesos.
Sin embargo, eso
nunca paso ya que aquel viaje de fin de mes no volvió a ocurrir.
Mi amigo, que realmente
lo veíamos muy poco, pasados 6 meses de aquel suceso nos comenzó a contar como una
anécdota extraña, de fantasmas tal vez lo sucedido.
En donde lo
cargábamos de que estaba loco o bajo el efecto de algunas drogas, o que se había
metido en algún antro, lo cual le generábamos mucha risa con nuestros comentarios.
Sin embargo, por
algún motivo, algunas noches de fin de mes, se lo suele ver dando vueltas continuas
cerca del cementerio de la Chacarita. Quizás tratándose de quitar la duda de si
esa joven era un fantasma o por qué no de repetir esa situación y volverse a
encontrar con la chica para poder seguir charlando con ella y con la señora.

