Por Angélica Bene
Querido diario:
hoy acaban de
pasar ya dos meses de mi cumpleañitos y si bien me dan un poco de amargura estos
29 años, porque soy un poco mas vieja, estoy fascinada con esta aventura que es
la de poder irme a vivir sola, acá en mi departamento de Caballito.
Bueno es verdad
que no es lo que soñaba, ya que es un monoambiente, pero es bastante acogedor y
tiene un lindo ventanal que entra el sol por las mañanas.
La mudanza fue
todo un lio, pero mis papis, como siempre, me re ayudaron.
Sentí que, a
papá, le costó mucho ver que me voy a vivir sola, como una cadena que se
rompía. ¡La nena, se iba de casa! En
cambio, a mamá, la sentí como que tuvo cierto alivio como contenta no sé,
quizás de lo rápido que crecemos.
En fin, comenzar
a vivir de forma independiente me da mucha emoción.
Al mudarme me di
cuenta que no tenía muchas cosas salvo: mi ropa, un armario, la cama y la
heladera que compré.
Ahh que lio fue
subir todas esas cosas. La cama, primero que papa tuvo que subirla solo y casi
rompe el ascensor. Aunque subir la heladera fue lo peor. Los fleteros me la
dejaron en la planta baja y se fueron. Justo cuando papá había ido al quiosco.
Estaba solita con la heladera no sabía que hacer.
Por suerte
apareció mi salvador Fabricio, un vecino del piso de arriba, que me ayudo a subirla.
Un poco charleta, pero un caballero.
Finalmente, tenia
todo subido y fue el momento de empezar a ordenar, no sin antes llamar a
Sabrina para juntarnos con las chicas el sábado en el estreno de mi nuevo
hogar.
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Jorge
El sábado con las
chicas lo pasamos de 10, comimos pizzas, miramos algunas pelis y comimos
helado, pero bueno ya domingo y hay que prepararse. El lunes hay que ir a trabajar
a la oficina y después a la facu. Comienza la cursada de mis últimas materias
esperemos terminar el año que viene.
La mañana del
lunes fue un despiole no encontraba nada así que me bañe, me peine, me maquille
rápido y salí corriendo para el trabajo.
La oficina no arranco de la mejor manera. Mi jefe, Aníbal, un viejo loco
que no entiendo como no esta jubilado o preso, me dijo que esta incorporando
nuevas secretarias y empleados y se le ocurrió hacer un cuestionario inicial
para filtrar a los candidatos y que no entrara cualquiera.
El motivo era que la semana pasada había contratado de secretaria a una
sociología con la cual tuvo un encontronazo, por cuestiones de género, y no
duro dos días.
Debatieron porque ella decía que podía usar la E, pero creo que el problema
principal era que le reclamaba que la jornada de trabajo era 8 horas y no 12.
Para evitar eso armo el cuestionario.
Leer el test y encontrarme que la primera pregunta decía: ¿qué es un troll?
Y entre las opciones estaba- un desviado sexual-. Me dejo en shock.
Le respondí, que bien pero no sé si todos lo van a entender, a modo de
tapar semejante barbaridad, a lo cual Aníbal puso cara de enojado y se fue
dando un portazo.
Lo bueno es que no volvió a aparecer en todo el día. Así que más allá de
eso el día fue tranquilo
Finalmente, termino mi jornada laboral y me fui a la Facu. Llegué muy justa
de tiempo así que me senté en los asientos del fondo.
Y ahí mi día cambio, estaba ordenando la cartera y escuche- ¿está ocupado?-
en alusión al asiento de al lado donde había puesto mis cosas. Ahí lo vi a
Jorge: Un flaquito de barbita medio Jipon con voz de galán de novela. Yo ni
lerda ni perezosa, le dije si por supuesto y saque la cartera.
La primera clase, como siempre es medio aburrida ya que suelen decirnos
cosas generales de la materia, pero mi aburrimiento se fue charlando con Jorge.
Al final cuando salimos de la facu seguimos charlando. Habíamos pegado re onda.
En ese ir y venir, no se si estuve bien, le dije donde trabajaba,
intercambiamos los celu y quedamos en ir a tomar algo un día de estos.
Me sentía toda una diva, mudada conociendo a un chico. Es más a la noche y
al día siguiente seguimos mensajeándonos.
Pero el miércoles me lleve una sorpresa. Estaba a un rato de salir del
trabajo y me llego un mensaje de Jorge. Que decía: hola reina ¿como estas?
Vamos a tomar algo hoy, yo te invito. No me gusto lo de reina, me pareció muy
confianzudo pero lo de ir a tomar algo la verdad que me dieron muchas ganas.
Así que le dije que si –dale a qué hora nos vemos- y el me respondió a las
18 , te paso a buscar por el laburo. A lo que le dije que si. Pensaba genial,
me pasa a buscar con el auto y me invita a tomar algo, es un dulce soy una mal
pensada.
Paso, la hora que faltaba y salí del trabajo y no pude entender lo que veía.
Lo veo a Jorge en la puerta esperándome en jogging, con una mochila y una
bicicleta y que me dice ¿como estas reina? -vení vamos a dar una vuelta a tomar
algo.
En plena confusión, dije bueno vamos.
Y luego de un vení subite, haciendo referencia al asiento trasero de la
bici, me llevo a una plaza que quedaba a unas cuadras. Saco una especie de
mantel y nos sentamos en el pasto.
Luego, de la mochila, saco el mate, una gaseosa de tónica y un taper con
empanadas. El cual, luego de hacer un esfuerzo lo abrió y me dijo toma las
cocino mi vieja. Me dio pena decirle que no, veía su cara de alegría así que
agarre una empanada y me la comí, estaban riquísimas, pero algunas eran de
acelga. Así que me vi sentada en la plaza con Jorge, en Jogging, y viendo como
un verde se le pegaba en los dientes y me pareció un poco incómodo.
Luego de estar un rato largo, y ver que Jorge acerco su cara hacia
la mía, varias veces. Para yo desviarlo con prácticamente cualquier cosa. Finalmente le dije
que me tenía que ir, a lo que Jorge se ofreció llevarme en bicicleta.
Le respondí que vivía lejos y que me tomaba el colectivo pero agradecí el
gesto. Jorge se lo tomo bien y se despidió diciendo, con resignación, -dale, nos vemos en
la Facu.
Después me tome el colectivo, llegue a casa y me di una ducha. Para
darme cuenta de que tengo un nuevo amigo.
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