jueves, 27 de agosto de 2026

El viaje fantasma del Uber en la Chacarita

 



Fuente:https://cafedelasciudades.com.ar/articulos/mohamed-o-la-montana/

 

 

Por JaBond:

 

Este relato es de un amigo:

 

Era una noche de martes, su novia se había ido a dormir a lo de una amiga y se había quedado solo en casa. Estaba tan aburrido y sin poder dormir que decidió agarrar el auto e ir a dar unas vueltas con la aplicación(UBER) para ganarse unos pesos.

El mes no venía bien de plata y quizás hacer un par de viajes podría compensar lo que no había ganado en la semana. Era increíble las horas que pasaba en ese coche, dando vueltas y vueltas, y aun así no le alcanzaba para casi nada.

Lamentablemente esa noche tampoco venía bien. Aunque, por suerte, comenzaron a aparecer algunos viajes. En el último, llevó al pasajero cerca del cementerio de la Chacarita, en una zona de unos edificios en construcción.

Luego de dejarlo, hizo unas cuadras y le apareció el pedido de un viaje cuyo pasajero lo esperaba cerca de la puerta del cementerio.

Era un viaje corto, a unas 20 cuadras, así que rápidamente lo acepto antes que otro lo hiciera.

Para su mala fortuna, al cruzar las vías del tren el celular comenzó a fallar. Detuvo el auto por un instante tratando de ponerlo a funcionar, pero se hizo imposible.

            Sin embargo, como la plata la necesitaba y recordaba más o menos el viaje y el nombre de la pasajera, una tal Rosario, decidió arriesgarse e ir hasta la zona indicada a esas horas de la noche difícilmente hubiera otra persona por allí.

    Fue despacio, bordeando el cementerio, con esas calles oscuras, rodeadas de árboles altos y un interminable paredón, hasta que a lo lejos se veían unas luces y alguien parado en una especie de plaza que estaba en las manzanas del cementerio.

Se trataba de una chica, con un pulóver de colores, sola como esperando.

    Al verla, lo primero que le vino a la cabeza es la fortuna ya que seguramente era la pasajera.  Se fue acercando poco a poco hasta ponerse al costado de ella, bajo la ventana del auto y pregunto ¿Rosario?

La chica, con la mirada perdida, dijo con una vos seca ¿Horacio?

Al decir Horacio, cuando su nombre era Manuel como figuraba en la APP, lo primero que se le vino a la cabeza fue que la chica había cancelado el viaje y elegido otro auto. Y la verdad, el necesitaba el dinero, así que fingió ser Horacio para no perder el viaje.

La joven, asintió levemente con la cabeza y con la mirada perdida se subió al auto.

Al subir, Manuel, medio haciéndose el tonto ya que no era su pasajera, le dijo que tenía un problema con el GPS y los datos del celular y que además no recordaba bien a donde la tenia llevar. Pero si eran las calles de Londres y Ávalos por Parque Chas.

Lo cual, la chica le respondió que si.

Mi amigo estaba muy contento, la suerte estaba de su lado.

Durante el viaje, Rosario comenzó a conversarle de todo ¿ cuál era su color favorito? ¿Si tenia novia?¿Si le gustaban los mariscos?¿Que suerte que estaba despierto a esa hora? y demás

Al llegar al destino, mi amigo, se agacho como si estuviera viendo el celular unos minutos para decirle el precio estimado que el no tenía, ya que se le había tildado el celular y cuando levanto la cabeza para cobrarle, la chica ya no estaba.

No entendía que había pasado, ya que no la había escuchado bajar del auto, pero ya no estaba dentro de él y no le habían pagado. Estaba en una especie de sorpresa y molestia y de esa forma se bajó del auto.

Casi al mismo tiempo, se prendió una luz de la casa que estaba frente al auto y por la ventana una anciana, pregunto quién era.

El, enojado, le dijo que trajo a una pasajera, seguramente su hija, y que no le había pagado.

La anciana, se extrañó con el comentario de mi amigo, pero le pregunto cuanto era lo que le debían y al ver que no era mucha plata le pago y él se fue.

Al mes siguiente, hacia fin de mes nuevamente se encontró con una situación similar, de noche cerca del cementerio fallando el celular y la Rosario esperando para ir al mismo lugar, repitiendo casi exactamente lo mismo.

Esto le paso 3 veces mas, repitiendo la situación siempre hacia fines de mes y cada vez mas entrando en confianza con la chica y con la señora. Y sobre todo, siempre al dejarla la joven no sabía cómo, pero se las ingeniaba para no verla bajar y que la señora sea la que pague el viaje.

Hasta que una vez, al dejar a la joven, cuando abrió la ventana la señora, que ya le había tomado cariño, para pagarle.

Le saco charla por la chica y su extraña forma de esfumarse y pagar. Y le dijo que no había problema en comunicarse por mensajes y no por la aplicación ya que les podía hacer precio por los viajes y no estar esperando en la Chacarita sola a esas horas.

A lo cual la anciana, poniendo cara extrañada, le dijo que lo disculpara, pero ella no tenía ninguna hija.

Manuel, quedo quieto por un instante, como pensando que se había desubicado y le dijo bueno la novia de su hijo.

A lo que la anciana le respondió que no tenía hijos.

Mi amigo, ya totalmente desconcertado le dijo, pero señora yo le juro que estuve trayendo una pasajera.

La anciana, con un poco de miedo le dijo que ella nunca vio una pasajera

Y el pago pregunto Manueal.

La anciana le respondió, que desde lo vio esa primera noche le pareció que había traído un pasajero, pero nunca vio nadie.

Sin embargo, al verlo bajar del coche preocupado, cansado y hablando solo. Le dio pena y decidió en ayudarte con el pago del viaje.

Luego de esa vez, le empezó a gustar su visita y esas breves charlas que tenían por la noche ya que desde que su esposo había fallecido no venía nadie a visitarla y apenas salía hacer las compras.

Después de las palabras sinceras de la anciana, quiso devolverle el dinero, cosa que ella rechazo y es más le dio unos bizcochitos en agradecimiento por la visita.

Manuel se subió al auto hizo, unas cuadras y freno en una estación de servicio a descansar pensando en lo que había pasado.

Se puso a ver sus redes sociales, hasta que pasando las fotos le apareció un Facebook con la cara de la chica que estuvo llevando por las noches al cementerio.

Al entrar, ya su desconcierto fue total ya que al ver su muro vio un montón de mensajes tristes de que había fallecido hace un tiempo. Y lo que más le llamo la atención es que la última foto que, aparece ella con vida, escribió algo como último día en terapia intensiva y mañana a casa.  Al fin no voy a estar sola.

Algo, que nunca ocurrió ya que falleció al día siguiente.

Esa noche mi amigo no pudo seguir trabajando, ni se pudo dormir pensando en todo lo que paso. Aunque, al día siguiente volvió a la rutina, asustado por el hecho, pero también ansioso por volver a encontrarse con la chica y con la señora y charlar de los sucesos.

Sin embargo, eso nunca paso ya que aquel viaje de fin de mes no volvió a ocurrir.

Mi amigo, que realmente lo veíamos muy poco, pasados 6 meses de aquel suceso nos comenzó a contar como una anécdota extraña, de fantasmas tal vez lo sucedido.

En donde lo cargábamos de que estaba loco o bajo el efecto de algunas drogas, o que se había metido en algún antro, lo cual le generábamos mucha risa con nuestros comentarios.

Sin embargo, por algún motivo, algunas noches de fin de mes, se lo suele ver dando vueltas continuas cerca del cementerio de la Chacarita. Quizás tratándose de quitar la duda de si esa joven era un fantasma o por qué no de repetir esa situación y volverse a encontrar con la chica para poder seguir charlando con ella y con la señora.

 



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