Foto:https://galaalmazan.wordpress.com/2017/09/21/nostalgia-y-melancolia/
Por Angelica Bene
Querido diario:
Después del bochorno de “el Maxi”, me deprimí mucho. No pude creer que haya
caído tan bajo con ese nabo. Sin embargo, quizás fue ese bajón o que me estoy
sintiendo vieja, una vieja nostálgica, pero a las pocas semanas del Maxi,
cuando ya estaba empezado la primavera, como el día estaba lindo al mediodía decidí
salir a almorzar a una plaza que estaba cerca para despejarme y contemplar las
flores que revivían con la primavera.
Allí, mientras comía, me había llevado unos sanguchitos, al ratito de que
me senté en un banco estaba mirando unos pajaritos, re distraída, y escuche un
amable –Disculpame-¿ me puedo sentar?
Y casi sin mirar dije- ah si- como no- y me corrí un poco del banco para
que se siente al lado.
El que se sentó era un chico que al rato, no sé cómo hizo, pero me saco
charla. Me dijo que aburrido tu sanguche
de jamón y queso ¿no probaste otro gusto como una brótola? Y bueno, me pareció
tan absurdo su comentario que me sacó una sonrisa y le dije ¿una brótola? ¿que
es eso? Y bueno nos pusimos a charlar.
Se llamaba Lucas, y me llamo la atención que vivía pasando Lomas.
A lo que yo le dije-¿Lomas? ¿Que es eso?¿ el far west? Y con media sonrisa en
la cara me dijo más o menos, sin decir mucho mas. Pero bueno me pareció muy amable
y simpático. Así que intercambiamos celulares y quedamos en hacer algo.
Esa semana nos juntamos por calle Corrientes y fuimos a comer unas pizzas. La pasamos re
bien, nos besamos, pero fue muy atento, se dio cuenta que no estaba en un buen
momento asi que no busco otra cosa. Me sentí re contenida y comprendida.
El miércoles siguiente fuimos al cine, que bueno porque estaba corta de
plata, vimos la peli que yo quería, creo que al le pareció un plomo, pero se la
banco re bien, y bueno paso todo lo que tenía que pasar.
¡Ay! ya me estaba
enamorando, es mas salimos una vez más y ahí fue cuando pensé bueno la cosa va
bien. Es hora de presentarle a mis amigos.
Le dije de comer
algo en casa con unos amigos el sábado y me dijo que si.
Así que arregle
con Paula y su nuevo chongo, novio o lo que fuera, de comer algo en casa. Unas
truchas que las hacia el chongo de mi amiga que decía que era cocinero.
Asi quedamos y bueno, el sábado fue toda una emoción, estaba ahí con Paula,
oliendo el olor exquisito de esas truchas sureñas. Pero, pasaron las horas y
Lucas no venía.
Al rato me empecé a preocupar. ¿le habrá pasado algo? Y le mande un
mensaje, pero no contestaba. Le mandé un
audio, lo llamé y nada.
Me puse re triste. Nos pusimos a comer, es más, el algo de mi amiga con
toda la onda me dijo comete este plato flaquita que arregla el alma. La verdad
que estaba riquísimo, pero no lo pude disfrutar por la amargura del ghosteo que
me hizo Lucas.
Hasta que a las 11, cuando estábamos terminando de cenar, me llego un
mensaje de voz de Lucas. Lo vi enojada o preocupada quizás le había pasado
algo. Bueno, al final fue más o menos me dijo que había ido a pescar a Lobos
con unos amigos, pero el auto se les había roto, no pudieron volver y como no
había señal no me pudo avisar.
Me enoje mucho con lo que dijo, me pareció verso, pero quizás era verdad lo
del auto. No me parecía un mentiroso. Así que al confirmar que no iba a venir terminamos
de comer y con desconsuelo me fui a dormir.
Lo peor, fue que, a partir de ahí, Lucas, se puso de manera esquiva y me
puse re triste y enojada. Me estaba gustando la relación y me puse a pensar quizás
se fue con otrao tal vez quizás le daba vergüenza estar conmigo, quizás se sentía
que era de otro lugar de Lomas o de donde fuese.
Y ahí, no se que me paso, los años, la locura, no se. Pero justo el
chongoman de Paula me había mostrado como ver la localización de un celular y
vi que todas las llamadas de Lucas provenían
de un lugar medio lejos llamado Ezeiza. Así que me propuse de ir por el y en
todo caso encontrarme con lo que sea, pero darle un cierre. Agarré un abrigo,
la sube y me dirigí hasta su casa.
Me fije en el celu y vi que tenía que tomarme el tren Roca desde Constitución
hasta Ezeiza y desde ahí unas cuadras. Al llegar a la estación vi que un tren
estaba por salir así que fui corriendo y me abalancé sobre el furgón, logrando
entrar mientras las puertas del vagón se cerraban a mi espalda.
El vagón me pareció horrible, era toda gente que venía de trabajar, que por
cierto fueron muy amables y entre las bicicletas me fueron haciendo lugar hasta
que llegue la otra punta del vagón y me quede parada en una esquina totalmente
en silencio.
Mientras el tren avanzaba a toda velocidad, mi mente comenzó a fluir más rápido
que el tren pensando: que le voy a decir, con que me voy a encontrar ¿y si esta
con otra?. Lo mato, pero no somos nada, pero me dejo pagando con Paula, pero ¿lo
quiero? Ay no se.
Finalmente, luego de estar viajando casi una hora el tren se detuvo habíamos
llegado a Ezeiza. Salí de la estación y pensé en cómo ir no era tan lejos podía
ir caminando. Hasta que decidí que lo mejor era tomarme un Uber.
El Uber estuvo unos minutos andando, se metió en unas calles de tierra, el
conductor puteaba por los pozos hasta que finalmente nos detuvimos frente a una
casa un poco precaria. Y el chofer me pregunto-¿seguro que es acá? Sin dudarlo,
le dije que sí y me baje del auto. Era lo que indicaba el celular.
Era una casa pintoresca atravesada por el tiempo. Decidida, fui a tocar un
timbre que nunca encontré. Sin saber que hacer estupefacta, no tenía timbre, no
sabía que hacer y me quede quieta. Hasta que al rato salió una señora, que le
faltaban unos dientes y con un tono
agresivo, pensando que quizás yo era una ladrona – acá encima-me dijo hola que
necesita.
Le respondí –
hola esta Lucas.
¿Lucas? - dijo la
señora- sin entender mucho.
Si Lucas le dije,
yo soy la novia.
La señora, aún mas perdida que antes
pero con cierta alegría se le pusieron lagrimosos los ojos. Y dijo- hay Lucas
no me dijo nada que tenía novia- Hay que chica tan linda que sos – mientras cariñosamente
me pellizcaba el cachete. Sos una princesa. - Lucas no está – pero en cualquier
momento viene ¿queres entrar y esperarlo adentro?
A lo que inconscientemente
le dije que si.
Me hizo pasar, muy amablemente me invito un vaso de agua. Al entrar quede
sorprendida al ver todo un conjunto de 7 pibes todos sentados en el sillón juagando
a un videojuego vestidos con ropa deportiva y gorrita que muy amablemente me saludaron.
Parece que eran sus hermanos
Ahí fui cuando me cayo la ficha de que estaba haciendo acá. Mientras la
señora venia con el agua.
Le agradecía la señora por el vaso con agua y me propuse a regresar ya que además
se estaba haciendo de noche. Puse el celular para tomarme un auto y me di
cuenta que no había señal.
La señora, muy amorosa, me dijo no importa deja yo te acompaño al
colectivo. Antes de irnos les indicó a los chicos que se iba a acompañarme y
como no le dieron pelota les pego un grito – ehh – ehhh -voy a acompañar a la
chica me preparan bien la olla para cocinar. Como no le dieron pelota le dio un
cachetazo a uno y les dijo me escucharon si no les tiro ese jueguito a la
mierda.
Luego de la breve trifulca la señora me acompaño hasta la parada de
colectivo y me espero hasta que subí. Recuerdo, que la señora estaba feliz de
que su hijo me conociera, aunque me di cuenta que quizás el problema era que
nuestros mundos: el mío y el de Lucas no eran los indicados.
Hasta podría jurar que mientras subía al colectivo para regresar a la estación,
lo vi a Lucas a lo lejos mirando como despidiéndose. Mientras yo volvía a casa.
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