Foto:ambito.com
Por JaBond
Quienes trabajan en los locales de
comidas rápidas como Burger King, McDonald, etc. tienen la particularidad de estar
poco tiempo en ellos. Generalmente son jóvenes que hacen su primera experiencia
laboral ganándose unos pesos para pagarse los estudios, ayudar en su casa, irse
de vacaciones o salir los fines de semana.
Ellos rotan y rotan y para los
clientes, que concurren regularmente, en unos pocos meses suelen ver diferentes
caras trabajando en el lugar.
Sin embargo, en el Burguer de Lomas
de Zamora los comensales, que van asiduamente por las noches, observan que los
chicos o chicas que trabajan en el último turno suelen pelearse por quien limpia
los baños y el piso de la planta alta, en especial los fines de semana.
Llama la tensión, en esa discusión, que,
si uno ve el tamaño de los baños y de esa planta, limpiarla no llevaría mucho
tiempo. Es decir, quien haga la tarea, en pocos minutos estaría emprendiendo el
camino a casa. Pero, nadie lo quiere
hacer.
Es más, dicen que enviar a los recién
ingresados a limpiar la planta alta se ha convertido en una especie de rito de iniciación
para quienes trabajan en ese local. Los
cuales, durante los primeros días van felices, porque se podrán ir antes a su
casa, pero con los días se van pasando al bando de quienes por ningún motivo
quieren ser los últimos en aquel extraño piso.
El rumor que se ha escuchado, es que,
en el último turno, haya por casi las 2 de la mañana, comienzan a oírse todo
tipo de ruidos raros: puertas que se abren y cierran solas, luces que se
prenden y apagan sin explicación, música que no se sabe de donde proviene y
voces que llaman a la personas.
Como a Matías, que una noche cuando
estaba limpiando el baño se le cerró la puerta y se apagaron las luces,
quedando a oscuras. Por lo cual, bajo enojado insultando a sus compañeros, mientras
estos juraban no haber sido ellos. Hasta que una noche, mientras subía las
escaleras comenzó a escuchar portazos en los baños sabiendo que no había nadie
de sus compañeros allí arriba y al subir el apagón repentino de las luces lo
hizo bajar corriendo.
Muchos de estos sucesos dicen que se
debe a una broma que se han pasado de trabajador a trabajador de maneras muy
sofisticadas o incluso lo han atribuido al cansancio mezclado con algún
producto de limpieza mal usado.
Aunque, unas de las leyendas
atribuyen esos sucesos a una historia trágica que ocurrió hace muchos años. Cuando, una de las chicas que trabajaba en el
local, se había quedado limpiando la planta alta en el último turno para salir más
temprano, cambiarse en el baño e irse a bailar con sus amigas.
En el momento que se estaba por ir, recibió
una llamada, posiblemente de su ex- novio o de alguien, que la dejo un poco
distraída y luego se dirigió a la estación del tren para encontrarse con sus amigas.
No se sabe bien como, pero cuando
estaba cruzando las vías, un tren la atropelló, falleciendo en el acto. Y, para
más tragedia, se tardaron varios días en poder reconocerla.
De modo tal, que para sus compañeros
de trabajo esa noche fue la última vez que supieron algo de ella.
Fue así que, desde aquella vez,
comenzaron a sucederse este tipo de extraños eventos. Nadie sabe el por qué, quizás
olvido algo en el Burger, tal vez se trate de una especie de repetición de su
trágico final o simplemente de que su espíritu no se ha dado cuenta que ya trascendió
y continúa yendo a trabajar como lo hacía día a día.
Sea cual sea el motivo o el rumor, en
el día de hoy aún se suele ver, en el último turno del Burger a quien le toca
limpiar la planta alta, apagar las luces y bajar las escaleras corriendo como
si alguna entidad o alguien estuviera presente ahí arriba.
IA
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