domingo, 27 de abril de 2025

La taba

 



Foto: Revisionistas.com.ar

 

Por Jabond

 

Era otra vez luna llena allá por las tierras de Rauch, Pedro iba en su caballo a toda prisa, otra vez ,encontrarse para los juegos. Eran tiempos de la casa de remates Bullrich donde muchos descendientes de españoles buscaban incrementar su fortuna apostando.

Para Pedro, ya era la décima quinta vez que ganaba y esperaba una nueva victoria. Sin embargo, esta vez, era diferente ya que había logrado encontrar un contrincante del cual, al obtener la victoria, se haría con una gran cantidad de tierras que lo harían un gran terrateniente comparable como los Alzaga y por tal motivo sería el último juego.

Otra vez, como era de costumbre, había salido sin avisarle a su familia, la cual siempre le reprochaban. –“Papa para que juegas. No es necesario más dinero con lo que tenemos pueden vivir hasta nuestros nietos sin trabajar”.

Aun así, para Pedro no era suficiente, quería mas y sabía que podía obtenerlo, es mas la mayoría de su fortuna la había logrado con el juego y esta vez no sería diferente. Confiado, ya que hace tiempo, luego de ese encuentro con una india, haya por el paraje el Gualicho en la pulpería de Las Flores, quien, en agradecimiento por haberla ayudado a escapar de unos oficiales y dado una bolsa con pan para comer, le obsequió un amuleto, un hueso de guanaco tallado. El mismo, tenía el poder de darle buena suerte a excepción, y por eso debería tener cuidado, de que se apareciera la luz mala. Esta, que para los pobladores no son otra cosa que almas en pena, tenía un efecto en el amuleto invirtiendo su poder, es decir de ser un amuleto de la buena suerte, se convertía en un amuleto de la mala suerte.

El amuleto, cumplía su poder a la perfección. Desde que se lo habían regalado no había perdido una sola apuesta, prestando siempre atención y para ello preguntaba a los pobladores y estaba atento ante cualquier ladrido especial de los perros o comportamiento extraño del ganado que advirtiera de la aparición de la luz mala.

Esa noche cabalgo desde Rauch en dirección al fortín de Tandil, pasada una hora a lo lejos se comenzó a ver unas fogatas, que indicaba que se acercaba al lugar de encuentro. Esa noche, a diferencia de otras veces estaba muy confiado incluso algunos pobladores habían dicho que se había aparecido la luz mala y, esta vez no le dio la mayor importancia. Ningún alma en pena podría quitarle el triunfo esa noche.

Al llegar fue ayudado a dejar su caballo, recibió con una ginebra de cortesía y espero unos minutos hasta que finalmente su contrincante hizo su aparición. Luego, jurado de por medio firmaron los papeles para la contienda, si bien iba dispuesto a todo en un principio decidió solo jugar algo, pero luego dijo es “todo o nada”.

La partida sería de truco y ganaría el que sacará 3 juegos de diferencia, de no ser así seguirían jugando hasta que se cumpla y el horario máximo era antes del amanecer.

Era una noche de luna llena, calma, donde el aire se hacía espeso y las luciérnagas poco a poco se iban apagando para irse a dormir. Frente al páramo había una gruesa arboleda, donde los pájaros dormían. Así comenzó la partida.

El juego comenzó de manera apasionante ante la vista de los pocos espectadores, la primera mano fue para Pedro y la segunda para el contrincante. Luego Pedro volvió a ganar y ganó otra vez, y cuando esperaba la victoria fue derrotado no una sino dos veces. Otra vez estaba en foja cero. Luego Pedro comenzó a perder, perdió una vez, y otra vez, traspiraba y estaba perdiendo la tercera partida. Perdería todo, así que metió la mano en su bolsillo y agarro fuerte el amuleto, en seguida recibió una flor de espadas, eso le permitió remontar la jugada y ganar esa partida. Volvió a ganar, estaba otra vez en empate y sacó ventaja. El tiempo parecía haberse difuminado y el cielo se había cubierto de nubes que ocultaban la luna. De repente se empezó a escuchar unos ruidos, que no se sabían de donde eran, hasta que se dieron cuenta que eran los pájaros. Ya eran las cuatro de la mañana el tiempo corría y no quedaba mucho mas para continuar con el juego. Continuaron un rato mas con un par de manos, pero seguían en empate. Así no habría un vencedor.

Entonces, el juez, dijo- hay que frenar la partida. De esta manera, no habrá ganador y aquí alguien tiene que ganar y el tiempo nos apremia. En estos casos nuestra asociación marca que debe resolverse de otra manera-.

Pedro y su contrincante se quedaron perplejos no entendiendo de que se trataba.

El juez dijo- en estos casos debe resolverse por “taba” -

La regla no convenció a ninguno de los contrincantes, pero ellos sabían que así eran las reglas y en caso de retirarse ambos perderían todo. Había que elegir “culo” o “suerte”.

Primero había que elegir qué cara le tocaba a cada uno. Para ello sacaron un mazo, lo dieron vuelta y cada uno sacaría una carta hasta sacar el 1 de oro. Quien lo obtuviese no se llevaría la suerte.

Comenzaron a sacar de a uno las cartas, hasta que una sonrisa se asomó en Pedro al ver que su contrincante sacaba el uno de oro y a él le tocaba la suerte. Todo era perfecto.

Así el juez procedía a tirar la taba. La tomo, y con fuerza la arrojo por el aire . La taba giraba y giraba hasta que en el cielo se dio vuelta y se dirigía hacia el suelo con la suerte que se clavaría en la tierra. El tiempo parecía pasar en cámara lenta, la sonrisa de Pedro se agrandaba cada vez más , pero de repente un rayo de luna se asomó en el monte y casi por arte de magia  y ,trágicamente para Pedro, la taba se daba vuelta y caía “culo”, con un tono rojizo que la cubría como si tuviera algo de sangre.

Pedro se agarró la cabeza y cayo arrodillado al piso. No lo podía creer, no entendía, como era posible, había perdido todo en un segundo. Luego de estar un instante anonadado levanto la cabeza, con los ojos llenos de lágrimas, y vio a lo lejos una tétrica luz roja que desaparecía en el horizonte, cual alma en pena, mientras las primeras luces del alba se asomaban.

El juego había terminado y el final había sido trágico para el. Que haría, que le diría a su familia. Entre llantos y sin decir nada se subió a su caballo y partió. No sabía cómo decirle a su familia que debían abandonar la estancia, así que pensó en lo peor, en quitarse la vida y se dirigió a la Laguna Colorada. Al llegar a la misma, con su caballo, pensó en arrojarse y ahogarse en sus aguas. De repente una voz se escuchó a lo lejos diciendo no lo hagas. Era su hijo mayor Antonio.

Pedro, estupefacto, no sabía cómo decirle, pero Antonio, que se había dado cuenta, le dijo- está bien papá hemos perdido todo lo material, pero no lo mas importante que somos nosotros. Estamos todos y estamos juntos. Nos iremos de aquí y comenzaremos en otro lado. -

Fue así que luego de un abrazo, ambos subieron a sus caballos y volvieron a la estancia. En la misma, su contrincante ya los esperaba para cobrarse su victoria. Pero también su esposa y sus hijos con el equipaje ya hecho. Así, que casi sin mediar palabra subieron las cosas que pudieron llevar al carruaje que tenían en la estancia y partieron con rumbo desconocido en la Pampa. Al andar unas horas, Pedro metió su mano en el bolsillo y saco el amuleto.

Su hijo Antonio le pregunto- ¿que es eso papá?

Pedro miro a su hijo y con todas sus fuerzas arrojo el amuleto al campo y dijo- nada, algo de lo que nunca debí haber confiado ciegamente, las almas en pena por algo lo están.

Antonio no entendió a que se refería y Pedro dijo-Pero tenes razón, en algo tenemos suerte nos tenemos a nosotros y comenzaremos de nuevo en otro lugar.

Y así comenzaban su travesía a ese océano de pajonales y monte de la pampa Argentina para comenzar de nuevo dejando atrás la estancia, las apuestas, el pueblo de Rauch y las almas en pena que llevaban en el amuleto.

IA

 



miércoles, 9 de abril de 2025

La transformación

 





Foto:Heraldo 13


Por Jabond

 

En el planeta Zircón habita una colonia de humanos que migraron desde la tierra unos siglos después de que se inventaron los viajes espaciales. Ellos se establecieron, en dicho planeta, a causa de creencias que planteaban que el hombre no era originario de la tierra si no que provino del espacio. Sus explicaciones se basaban en que el rápido dominio y daño al planeta tierra por parte del ser humano, ya sea por contaminación, por superpoblación o guerras se debe a que se trata de un proceso vital similar a cuando una especie exótica se incorpora en un ecosistema extraño. En donde, esta especie extranjera, al encontrar un ambiente favorable y no tener depredadores naturales, se expande sin control y termina cambiando completamente el ecosistema dominándolo.

Por su parte, ellos descreen de la teoría de la evolución, ya que consideran que no hay una continuidad entre los homínidos y el hombre. Esto se debe a que este apareció posteriormente sin un eslabón concreto entre las especies autóctonas y el hombre. La diferencia la asocian a la inteligencia superior del ser humano, la cual se pudo ver en el desarrollo rápido de la ciencia ,la agricultura y en especial monumentos como las pirámides de Egipto la cuales, para ellos, la única explicación de su construcción es el uso de poderosas naves espaciales capaces de levantar grandes y pesadas rocas o con potentes rayos láser poder dibujar la tierra como en Nazca- Perú-, tallar montañas como en China e incluso la Atlántida no es otra cosa que una antigua base submarina. Es mas la idea de un dios no es otra cosa que la nave espacial Nodriza que los trajo y por algún desconocido suceso se perdió contacto con ella hace miles de años.

Fueros estas suposiciones sumado a lo ocurrido en el  año 2100-cuando los viajes espaciales comenzaron a hacerse más frecuentes y encontraron vida extra-planetaria, mas la detección, años después, de sonidos que únicamente se podían obtener del uso de los discos de oro con música de la tierra que fueron  incorporados a las zondas espaciales Voyager en 1977-, que  quedó comprobado que  esta “Fe” en el hombre extra-planetario era real, y al provenir del planeta Zircón(que estaba a varios años luz de la tierra), su creencia estaba completa y por tal motivo debían volver a casa.

    Si bien esto se produjo en el año 2100, pasaron varios siglos hasta que finalmente se desarrollaron las naves espaciales para poder encarar un viaje de tantos años y los fieles pudieron conseguir las suficientes naves y recursos para poder trasladarse al planeta. Al cual luego de toda una odisea pudieron llegar. Sin embargo, en su arribo a Zircón lo más sorprendente, además de la alegría, fue que el mundo estaba habitado.

Cuando, descendieron y  pudieron establecer contacto vieron que en los habitantes del planeta eran unos seres que, sorpresivamente, convivían con humanos,  incluso compartían su idioma. Es mas, en su llegada le ofrecieron ayuda, comida y techo para que pudieran instalarse. Otro fundamento que fortalecía su fe. Sin embargo, pudieron notar que en realidad que estos humanos, por su idioma, vestimenta y por sus conversaciones habían llegado al plantea por diversas causas en los últimos 500 años. Aunque los seres vivían hace muchísimo tiempo en el lugar.  

Sin embargo, si bien por un tiempo el trato fue cordial y una parte  de los viajeros se incorporó a la vida del plantea Zircón, hubo un sector de los creyentes y sobre todo algunos líderes espirituales que pusieron la voz en alto y acusaron a estos seres y a las personas que estaban de que en realidad habían usurpado sus tierras que por derecho divino les correspondía y que los humanos que convivían con esas criaturas en realidad estaban siendo manipulados por capacidades de hipnosis vinculadas a ciertos microorganismos que tenían los seres, que  interferían en la mente de la personas y  hacían obedecerles a ellos. Luego un incidente nunca aclarado donde hubo una explosión y fallecieron miembros de la nave pero también seres, fue utilizado como excusa para acentuar la división ente seres y creyentes. 

A partir de allí, este grupo comenzó la construcción de la colonia que fue desplazando a los seres y estableciéndose en el planeta Zircón. Para ello se plantearon un régimen de vida estricto hasta poder establecerse completamente y quitar los vestigios de aquellas criaturas.

De esta forma, es que se estableció la vida, de los hombres y las mujeres, que crecían en la colonia desconectada de lo que pasaba afuera de ella. Para la subsistencia se estableció un estricto régimen de organización de la vida. Esta consistía, durante los primeros años en una importante escolaridad, formada en su fe y a partir de los 18 años la incorporación a las fuerzas armadas, separados de sus familias las cuales las jóvenes colimbas extrañaban profundamente. 

La incorporación al ejercito de los jóvenes consistía en dos años de preparación militar y en especial de un constante adoctrinamiento. En este momento, es donde por primera vez aparecía el conocimiento de los seres del planeta Zircón. Les inculcaban que la colonia estaba en peligro por estas criaturas, que no tenían alma, que eran malignas y que había que exterminarlas sin dudar ya que podían controlar tu mente y luego podría ir contra la colonia. Por tal motivo, debían adquirir una super-fuerza, supe-velocidad, precisión y audacia para enfrentarse a este poderoso enemigo y para ello se les suministraban un sinfín de drogas que incluso podían llegar aumentar la altura de los soldados.

Finalmente, luego de 2 años de instrucción, cuando cumplían 20 años tenían que pasar por la última etapa que consistía en poner en práctica lo aprendido para darle un cierre al servicio militar. Para ello se le daba una última preparación en donde se suministran fármacos mucho mas potentes y específicos para la misión. La cual, consistía en grupos que intervienen en el planeta con el objetivo de brindar seguridad a la colonia. Uno de estos casos del servicio fue el de Steven, un joven muy estudioso que incorporo profundamente la instrucción durante el servicio militar y que un mes de haber cumplido 20 años fue embarcado en la misión.  Algo que realmente era ansiosamente esperado por el , ya que habría incorporado un gran odio a los seres y porque también era la parte final de la instrucción militar, así podría volver a su madre que hace años no tenía contacto con ella como todos en la milicia.

Cuando comenzó la incursión militar, Steven se convirtió en uno de los hombres más brutales. En su división era el que con mas facilidad, y placer, asesinaba a las criaturas e incluso se mofaba de disfrutar de eliminar a las más pequeñas y reír de sus gemidos de dolor y de ayuda. Se mostraba jocoso con su accionar y solía armar cintas holográficas en donde guardaba sus hazañas al destruir a las criaturas, incluso bromeaba con sus cadáveres. Es más, aunque le parecía extraño, solía ver que estas criaturas tenían ropas y objetos de diversa índole como si fueran personas y mas de una vez hasta les pareció escuchar pedir piedad, pero siempre pensó que en realidad ellos querían jugar con su mente por medio de la hipnosis como le habían enseñado en el curso. De todas formas, eso lo hacía más gracioso, usar sus cosas jugar con sus objetos sus ropas, e incluso con algunos minerales preciosos, seguramente robados a la colonia.

Sin embargo, todo cambio una tarde, cuando salió en misión, ya le faltaban pocas semanas para el regreso y tal vez al relajarse olvido tomar todos los fármacos, que ingerían cuando salían en misión.

Esa tarde, en la misión, todo ocurría con normalidad siempre era la misma brutalidad, nada diferente a los otros días, hasta que ya casi al final de la tarea, cuando ingreso en una de las cuevas que incursionaban, ingreso a una de los cámaras que recorrían y le pareció que algunas de las criaturas que estaban persiguiendo tenían rostro humano. Rápidamente, se asustó  y llamo por el comunicador  a la base informando que había visto algo con rostro humano o quizás tenían secuestrado a alguien de la colonia. Desde la central, le dijeron que no prestara atención que finalizara lo más rápido que pudiera el entuerto y que regresara a la base. Si bien escucho, la orden decidió por un pequeño instante continuar y confirmar o no lo que había visto, fue allí que entro a la cámara y vio algo que lo desconcertó completamente ya que las criaturas que habían en la caverna eran diferentes a las anteriores eran parte monstruo y parte humana algo que lo dejo estupefacto mientras un fuerte dolor de cabeza lo atravesó y le hizo dar un fuerte que grito de dolor mientras con sus manos hacia una descarga de disparos, Al cual las criaturas escaparon rápidamente y un equipo que estaba cerca lo auxilió rápidamente y se lo llevo a la base.

    En la base, lo dejaron en observación descansando  y unos médicos lo revisaron para confirmar que su estado de salud era óptimo. Luego de corroborar que estaba bien y de unas horas de sueño, unos oficiales del alto mando fueron a visitarlo y le preguntaron sobre lo ocurrido en la misión.

    El les conto lo sucedido y de esas criaturas con partes humanas que eran diferentes a las que alguna vez había visto. Los oficiales le dijeron, que posiblemente eso ocurría luego del stress causado por las misiones y que podía ser un efecto de confusión de las criaturas que al estar cansado tenían más efectividad y estaban viendo algo humano cuando no lo era. Por tal motivo, decidieron que su estadía en el ejército estaba finalizada, sin embargo antes de retornar le sugerían, aunque medio obligadamente, unas vacacione en el planeta P#34, para descansar y luego volver a casa, ya sin todo el stress y cansancio del combate.

    Fue así que, más allá de lo sucedido, estaba feliz ya que su estadía en la milicia estaba finalizada y volvería, después de muchos años, a casa. De esa manera, se propuso ir a tomar la nave al planeta P#34. Sin embargo, algo no le gusto, no le convencía de esas vacaciones. Además de que extrañaba mucho a su madre que hace tiempo que no la veía. Así que decidió hacer caso omiso a las directivas y no encarar el viaje, total su servicio había terminado. Por la mañana, en vez de dirigirse al vuelo al planeta P#34 se desvió y fue a su casa para ver a su madre.

Cuando, llegó a la colonia, a su barrio, todo estaba casi igual a cuando había partido, pudo rápidamente identificar los hogares del barrio con sus calles, los robots que hacían las tareas cotidianas, y finalmente llego a su casa. Estaba ansioso por poder ver a su mamá, darle una sorpresa de que su hijo volvía a casa. Se paró en la puerta, apretó el llamador, y a los pocos minutos se escuchó una voz que decía que estaba saliendo. Hasta que su madre abrió la puerta y con toda la fuerza hizo un grito de espanto diciendo ¡Ahhh   un monstruo!!!¡ un monstruo! Ayuda!!!

    Steven no entendía nada, es mas quiso agárrala para decirle que no que era su hijo y lo único que logro fue que su madre entrara en pánico y saliera corriendo hasta que de repente se acercaron los vecinos que asustados miraban a Steven y llamaban a la policía, la cual curiosamente cuando llego tranquilamente le dijeron a las personas que se calmaran y le pidieron a Steven que los acompañara y que le explicarían lo que estaba sucediendo.

Los oficiales llevaron a Steven un lujoso hotel de apartamentos y allí le dijeron que cuando se parte a las misiones, sin darse cuenta, uno puede adquirir la forma de las criaturas o por lo menos a nivel mental hacer que otros los vean como esos seres, por eso eran necesarias las vacaciones en el Planeta P#34, ya que luego de un tiempo y de relax deja de actuar el efecto.

 Sin estar muy convencido de la explicación, Steven, decidió hacer caso y partir al planeta P#34 de vacaciones. En él, se encontró con muchos de sus compañeros, que estaban descansando, disfrutando de un hermoso lugar de esparcimiento, pero  aislado sin contacto con otras personas que no fueran parte del pelotón. Todo esto hasta que al final paso el tiempo estipulado y pudo regresar para encontrarse con su madre.

Al retornar nuevamente se dirigió a su casa y ahora si poder encontrarse con su mama. Aunque lo triste fue que esta vez fue peor a la vez anterior. Ya que al abrir la puerta su mama por un momento lo vio con una gran felicidad era su hijo pero al ver sus ojos, nuevamente salto en espanto a los gritos un monstruo, tu no eres mi hijo eres un monstruo que tiene forma de mi hijo forma de persona pero no eres mi hijo fuera de aquí. Los vecinos nuevamente salieron y otras vez amablemente la policía se lo llevo.

Steven, llorando, seguía sin entender. La policía, le explicó la situación y de que a veces los efectos continúan así que le consiguieron un buen lugar para descansar y en breve iría de vuelta con su mamá. Paso la noche en el lugar y después de mucho tiempo se vio al espejo se veía igual pero notaba algo distinto, no era el de antes, la misión lo había cambiado en algo pero no sabía que. Luego trato de dormir y no pudo así que decidido dar un paseo. En la caminata, paso por un lugar de esparcimiento y curiosamente vio a un hombre borracho sentado en el piso, frente a una pared,  y que le dijo ahí va un monstruo.

El, rápidamente, se dio vuelta e increpó al sujeto sobre lo que le había dicho .

 El vagabundo  le dijo-  eres un monstruo, como yo-

Steven ,no entendía y pensó ¿que eras un monstruo?

El vagabundo continuo- eres un soldado, yo solía serlo también, hasta que me di cuenta de lo que hice y ahí entendí todo. Las pastillas, la acción, las ordenes, la instrucción, lo único que hacía era cumplir órdenes y pensaba que estaba haciendo las cosas en las que creía y lo único que hice fue masacrar inocentes, quien iba a pensar que esas criaturas tenían almas sentimientos y que al final lo único que hacen es convertirte en un monstruo, eres lo peor. Esas cosas eran humanas y nosotros las destruimos. Lo que ocurre es que soy un cobarde.

Steven no entendía y para sorpresa de él una patrulla salió de la nada, golpeo al borracho y se lo llevo a Steven.Le dijeron que haga caso y que tomara unas pastillas, y que todo se arreglaría. Pasaron los meses volvió a casa y esta vez no había nadie, su madre se había mudado sin avisar. Sin embargo llego la policía y se lo llevo amistosamente otra vez. Los vecinos la habían llamado por que habían visto un monstruo.

Asi fue que Steven volvió a su lujoso apartamento y se quedó a vivir. Allí una junta médica lo venía a ver cada 3 días días y le daba unas pastillas para el stress, que era el supuesto causante de su situación. Durante unas semanas estuvo tomando las pastillas hasta que en la soledad las dejo para tomar alcohol y estupefacientes siempre pensando en todo lo sucedido, en las pesadillas que lo aquejaban, su madre y en que es lo que había pasado realmente en la misión. Algo no estaba bien, hasta que una noche se quedó pensado por que hicieron lo que hicieron, si quizás estaban equivocados, si en realidad todo fue simplemente un horror sin sentido. Esa idea quedo en su mente durante varios meses hasta que una noche, entre estimulantes, su sueño se prolongó de manera eterna.

A los pocos días, al no responder el llamado de la junta médica, la policía lo encontró en la habitación y llamaron a los oficiales haciendo alusión al código magenta.

Le avisaron a la base, quienes informaron otro caso más para la estadística. En la base, cuando los altos oficiales se enteraron, le informaron al  “Comando supremo”. En el cual, tuvieron una reunión. En las misma, ofuscado, el líder Supremo dando órdenes dijo: La próxima vez asegúrense bien de que los soldados tomen la estancia necesaria en el planeta P#34. La gente está más susceptible a los reclutas que vuelven del servicio. Están diciendo que son monstruos y las protestas se intensifican cada vez más. Hasta hemos encontrado personas que piensan que las criaturas son como nosotros y nuestros soldados son los verdaderos monstruos. Mantener ocupada la posición del planeta Zircón es central para el comercio intergaláctico y la extracción de minerales. Los jefes Superiores no tolerarán por mucho tiempo esta clase de insubordinaciones y nos harán pagar caro nuestra demora en obtener la limpieza del planeta.

 

IA

domingo, 23 de marzo de 2025

La sala de los cuadros

 


Imagen: https://es.wahooart.com/@@/9GEK9L-Francisco-De-Goya-


Por Jabond

 

Entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX la oligarquía terrateniente Argentina, enriquecida con el modelo agroexportador por la venta de carnes y cereales, disfrutaba y hacia alarde de sus riquezas a todo aquel que se pasara por Buenos Aires y por el mundo, en especial a los hombres de negocios. Tal era su riqueza, que algunos de sus miembros que odiaban el frío, solían pulular entre Argentina y Europa, en especial Francia, escapando del invierno en un eterno verano. Ellos solían recorrer Paris disfrutando todos los gustos de la clase alta Parisina. Caminar por los campos Eliseos, pasear por el Louvre y jugar en sus laberintos de enredaderas, ver la naciente Torre Eiffel para luego terminar en el Moulin Rouge o tirando manteca al techo en el Maxim, a modo de buscar hacer caer al suelo a las pobres prostitutas del lugar. Todo era pura diversión con los lujos que les podían proveer en Francia en un frenesí de frivolidad de consumo carnal. Sin embargo, si bien era la predilección de la mayoría de los jóvenes adinerados, algunos de ellos solían encontrar diversión o esplendor en otros aspectos de aquella Francia de la “Belle epoque”, como en la enciclopedia, la razón, los museos, el arte, la escritura, los palacios o callecitas y boulevares de la ciudad.

Tal era su esplendor que comenzaron a copiar aquella Paris en Buenos Aires. Para ello se pusieron en campaña y trajeron:  arquitectos, ingenieros, albañiles, adoquines y hasta tejas de Europa con el objetivo de construir una réplica de aquel paisaje parisino.

Sin embargo, este placer no quedo solo en sus calles también se trasladó a su curiosidad por los museos. Fue así que, en esos viajes, fue creciendo el interés por obtener aquellos objetos extraños de distintas partes del mundo y, por qué no, tener una colección personal, es más estaba la creencia que muchas de las nuevas fortunas del mundo se debían a la posesión de estos objetos, algunos de cualidades mágicas que son los que permitieron acuñarlas.

Es así que en los viajes a Europa comenzaron a verse, en la puerta de los hoteles donde se alojaban estos millonarios, vendedores muy extraños dispuestos a conseguirles por un precio acorde:  estatuas, cuadros, papiros, collares y objetos de diversa índole de las mas variadas partes del mundo, ya sea de Egipto, la India, Japón, China, Persia, Grecia, hasta incluso de algunas regiones del África. Cosas extrañas y curiosas que han generado una infinidad de historias como la de Fernando, un acaudalado estanciero que se había enriquecido después de la presidencia de Mitre, quién tenía mucho interés por estos objetos.

Todo comenzó una mañana en Paris en un muy importante hotel de lujo, cuando quiso llamar la atención, de todos aquellos que se albergaban en el lugar, a modo de mostrar su poderío y su riqueza. Para ello, se dispuso a comprar todos los objetos que le trajeran, es mas aquellos que tenían alguna leyenda mística o extraña se fueron convirtiendo en los de su preferencia, incluso llegó hasta pedir médiums y participar en sesiones de espiritismo, que estaban de moda, y adquirir elementos esotéricos de diversa índole. Tal fue la demostración de su riqueza que finalmente luego de una semana logró su cometido. Llamo la atención de un hombre muy poderoso que por esos días también se encontraba en Paris y gustaba de aquellos extraños objetos y sus encantos.

Una tarde, mientras Fernando esperaba la hora para ir al teatro, mientras se tomaba un brandy en el hotel, uno de los botones, que nunca había visto, se le acerco y le dijo:

-Disculpe caballero, no quiero molestarle, pero tengo algo para usted. Fernando se quedó sorprendido y hasta incomodo, quien era este sujeto para molestarlo. Sin embargo, el botones continuo.

-El señor Jakcson quiere conocerlo. Me dijo que le acercara esta carta y que él no tolera la impuntualidad.

-Fernando, con disgusto, tomo la carta y observó rápidamente que tenía un bordado de oro muy llamativo, lo que llevo a abrirla. Adentro había una nota, también con un bordado de oro, y esta decía

“Te espero, solo, a las 3:22 de la mañana en las puertas de las Catacumbas frente al cementerio de Montparnasse. No llegues tarde

Firmado: Jackson”

Realmente, toda la situación le llamo la atención, pensó realmente será Jackson, un hombre de EE.UU conocido por ser unas de las riquezas mas importantes del mundo, algunos dicen que fue a causa del comercio del opio y de esclavos, pero otros no saben bien el origen. Lo único es que era uno de esos hombres de la nueva elite mundial que eran de muy difícil acceso y por algún motivo le había permitido conocerlo.

La verdad no estaba muy convencido de la situación, pero la carta y el extraño sirviente le daban la sensación que era verdad. Es así que como no tenía nada que perder así que deicidio asistir al encuentro cumpliendo lo que decía la carta.  De todas formas, luego del teatro todavía tenía tiempo de cenar antes de que llegase la hora.  

Si bien no estaba del todo convencido con la situación, sentía por adentro que era verdad y la situación lo lleno de una ansiedad, que lo llevo a no poder disfrutar ni el teatro ni la cena. La cita se había convertido en todo. Pasaron las horas y se acercaba la hora indicada, en una noche donde una fuerte lluvia mojaba toda Paris. Con un temblor en todo su cuerpo finalmente decidió llegar al encuentro con el suficiente tiempo de no fallar en la puntualidad. Así que una hora antes, su carruaje lo esperaba. Al llegar al sitio,  se detuvo unos metros antes y le pidió a la custodia que lo dejara y lo espere en su carroza, a lo lejos, viendo lo que sucedía. Luego se bajo de su carroza y fue a la puerta de las catacumbas, en una noche muy oscura donde la lluvia caía sin parar.

Ya eran las tres y la lluvia no permitía visualizar la calle que estaba muy poco transitada, pero a las 3:22, exactas, una carroza de seis caballos se abría entre las gotas de lluvia y se detenía frente a él. Bajaron dos hombres robustos que miraron alrededor y dijeron

-dígale a su custodia que se retire y que no nos siga, si usted quiere conocer al Sr. Jackson. Lo traeremos de vuelta aquí en tres horas. Fernando dudo por un momento, pero al ver semejante carruaje, confió en que se trataba del Sr. Jackson así que hizo un gesto indicándole a la custodia que se acercara y les indico que se retiren y que regresen en tres horas.

-La custodia se retiró.

 -Luego, ingreso a la carroza, con los dos hombres y le dieron unas gafas oscuras de seda para que se cubriera los ojos, unos orejones de un fino algodón para cubrirse los oídos y le indicaron que no se las quite hasta que ellos le indicaran. Finalmente, el carruaje inicio su camino hacia la residencia donde se encontraba alojado Jackson.

La travesía era extraña, ya que por momentos la vibración del carruaje se detuvo como si estuviera flotando y sin saber cuánto tiempo había pasado, el coche se detuvo. Habíamos llegado a destino.

-Uno de los hombres le dijo ya puede quitarse las gafas y las orejeras. Se las quito y bajo del carruaje, se encontraba en una inmensa cochera y frente a la carroza una inmensa puerta de madera brillosa, donde lo esperaba un portero, y una escalera de un mármol azul resplandeciente. Al bajar un mayordomo le dijo:

-Bienvenido señor sígame por aquí el Sr. Jackson lo espera. Entro por la puerta y camino por un largo pasillo hasta llegar a un inmenso salón donde lo esperaba, sentado en un sillón con un respaldo alto con lo que parecía una calavera de madera con dos inmensos rubíes en la cabecera, una copa en mano y fumando un cigarrillo encastrado en una boquilla, el Sr- Jackson.

J-Bienvenido Sr. Fernando me alegra que haya confiado y venido a este lugar, el encuentro en el cementerio y la seguridad hace que muchos se acobarden, pero veo que usted es un valiente. Le juro que no se va arrepentir de haber venido.

F-Un gusto conocerlo-la verdad que había tenido miedo, pero quizás no era buen momento para demostrarlo- no voy a negar que logro impresionarme, pero miedo es algo que ha desaparecido de mi vocabulario

J- Ah me gusta su estilo, esos hombres corajudos como nosotros debemos escaparle al miedo. Pero bueno la verdad que no es eso porque lo he traído aquí. Seré breve, ya que no tenemos mucho tiempo. He visto que usted es como nosotros.

F- ¿Nosotros?

J-Si nosotros, aquellos hombres que entendemos que la riqueza se debe acompañar con otras cosas, sobre todo con las colecciones, con los objetos, con la magia, cosas que hacen que todo sea un poco más interesante.

F- Ah si claro, la verdad que si, eh recorrido todo París y creo que conocido a todos los vendedores de objetos y obras de arte creo que me he vuelto un gran coleccionista. Es mas un día debería venir a mi estancia y conocer mi museo personal. He conseguido hasta unas estatuas con unas extrañas piedras que parecen ojos y que lo están mirando.  O algunos jarrones de la dinastía Ming de hace 2000 años.

J-Ah sin duda, quizás algún me acercare, pero no me equivoco en que tiene un buen gusto por eso lo he traído aquí, quiero que vea mi colección de cuadros.

F-¿Colección de cuadros?-quedo sorprendido ya que le pareció como algo muy insignificante para tanto espamento del encuentro-, bueno, dijo Fernando como dudando, desde luego pero no creo que haya algo que me sorprenda.

J-Insitó, dijo en voz alta Jackson, conozca mi galería de cuadros no se va a arrepentir, es mas si quiere podemos apostar algo.

F-Apostar, - rió Fernando- no gracias, está bien no seré descortés por su invitación veré su colección de cuadros.

J- Maravilloso, no esperaba menos de usted. Venga sígame. Jackson se levantó de su sillón y le dijo-disculpe mi descortesía de no ofrecerle algo para beber, pero el tiempo nos apremia.

Luego iniciaron una caminata atravesando otro pasillo de un mármol blanco en las paredes hasta llegar a una puerta grande de madera rojiza.

J-Bueno, hasta aquí lo acompaño, ahora debe entrar usted solo. Mi galería tiene un tono particular y no quiero, por lo menos en un principio, influir en su percepción, así que adelante.

Fernando le parecía todo muy extraño, pero entro sin muchas vacilaciones.

La sala de los cuadros.

Dentro de la habitación, se encontró con una larga galería con ventanales y, en las paredes,  muchos cuadros. Los mismos, variaban de tamaño, que iban desde un simple portarretrato al tamaño de una pared de varios metros de largo y ancho. En los que pudo llegar a ver dilucido paisajes de bosques, escenas tétricas como sacrificios humanos, guerreros y retratos de personas con miradas siniestras.  Todos muy llamativos y de buena pintura, pero todavía comparables con algunas colecciones que había visto. Hasta que de repente mirando una pared, vio un cuadro que le llamo la atención: la imagen era algo simple, se trataba de un banco de plaza en una tarde otoñal rodeada de rojos fuegos de los árboles y de las hojas.

Se paró frente a él y lo comenzó a ver fijamente, los colores, los trazos comenzaron a hipnotizarlo en una platea de colores que escondían la escena. Hasta que sintió que esos colores lo hacían dar vueltas y de repente se encontraba frente al banco y frente al parque de colores de fuego. Alguna fuerza extraña lo había trasladado al parque del cuadro en una tarde otoñal de un rojo fuerte de las hojas.

Miro a su alrededor y comenzó a caminar en un bosque con una densa niebla que no permitía ver más allá de unos 10 pasos. Al poco tiempo, a lo lejos, vio unas siluetas que parecían ser personas a las que, sigilosamente se fue acercando  y vio que estas tenían máscaras  y se dirigían a un quiosco de música donde una pequeña orquesta estaba por comenzar a tocar. Todo era tan real pero también parecía un sueño, no sabía donde estaba realmente. Las personas se dirigían y la banda comenzó a tocar. Era una música que asemejaba una tempestad y que atraía  a todo aquel que la escuchara.

Para sorpresa de Fernando, que estaba tan concentrado con lo que pasaba en el kiosco de música, no vio un escalón y tropezó. El golpe lo expulsó de la escena y se dio cuenta que nuevamente estaba en la sala, sentado en el piso como si se hubiese caído al suelo.

Allí estaba estupefacto, ya que lo que había vivido era algo impresionante, nunca había imaginado algo así y se preguntaba que había sido ¿un sueño?¿un portal?¿algún alucinógeno?¿Realmente había pasado o fue un estado hipnótico?

Todavía estupefacto, en el piso miro para arriba y vio que una mano se le extendía para ayudarlo a levantarse, era el Sr.Jackson.

J:Tome mi mano, levántese. Vio, le dije que no se iba arrepentir

F: Pero ¿que fue eso?-dijo exaltado- de repente es como si hubiera viajado a un parque y que eran esas personas con máscaras.

J: Esos son los cuadros de mi galería exclusiva, que muy pocas personas en el mundo conocen.

F: Son algo extraordinario, la verdad me dan ganas de conseguir uno pagare lo que sea.-dijo Fernando exultante.

J:  Por desgracia para usted, y extraño para un hombre como yo, no están a la venta. Pero sabe, hoy esta de suerte seré generoso le regalare uno, elíjalo. -dijo Jackson , como midiendo el comportamiento de Fernando

Fernando comenzó a ver detenidamente los cuadros y a lo lejos vio que había una cortina- y pregunto ¿que hay atrás de esa cortina?

J: Lo sabía, sabía-dijo Jakcson de manera exaltada-   usted es de esos hombres con la audacia suficiente de no quedarse con la primera impresión. ¿Sabe haremos un trueque? Usted tiene que elegir.-dijo Jackson mientras movía extrañamente las manos.

F: ¿Elegir?

J: Si, le daré a elegir el cuadro o saber lo que hay atrás de esa cortina.

Fernando se quedó pensativo por un momento, la verdad que el cuadro era algo impresionante como para despreciarlo, pero quedarse con la curiosidad de lo que había en la cortina era una decisión aún más difícil. Sin embargo, pensó hacia adentro: si estos cuadros tienen estos efectos lo de la cortina debe ser algo sensacional como para perdérselo. Así que dijo:

F: Quiero saber que hay detrás de la cortina, desisto del cuadro.

Jackson sonriente dijo:

J:Usted es mejor de lo que creía. Me sorprende a cada momento. Adelante sígame.

Fueron caminando por la sala y Fernando vio que de repente la sala se hacía como una especie de altar que era tapado por una cortina de la cual ,al costado, caia un listón. Jackson, tomo la cinta y tiro de ella haciendo que la cortina se retirase. La escena, inmediatamente, cambio el rostro de Fernando.

    En aquella habitación, tras la cortina, en el medio entre candelabros con dos velas rojas encendidas apoyado en un atril había un libro cuya tapa parecía de piel de un rostro humano y arriba, en las paredes, había dos cuadros uno de ellos era como unos reptiles comiéndose unos niños mientras que el otro simplemente eran unos lobos y en el medio de los cuadros una calavera con dos tibias y abajo el número 322.

Fernando quedo realmente estupefacto. Jackson lo miro y le dijo:

J:Bueno este es el gran premio, esto es por lo que estoy aquí en estos días. Estamos de celebración, nuestra sociedad secreta cumple años.

F: Por eso los cuadros.

J: No, no los cuadros son de mi colección. Lo que está aquí, es lo que está en esta parte de la sala. El libro.  Traído de la Universidad de New Haven, el Necronomicon, el libro de los muertos. -Dijo Jackson, haciendo una reverencia.

Fernando quedo estupefacto, había escuchado de aquel libro y de sus conjuros, pero siempre se había pensado que era una fábula, un cuento de niños para que se portaran bien. Pero estaba frente a sus ojos. El libro de los muertos, un libro maldito que con solo leerlo, sin el cuidado correspondiente, podía dejarlo a uno ciego o completamente loco. Pero, quien pudiera controlarlo podría obtener hechizos, invocar demonios y demás artilugios que lo podrían ayudar a volverse de los hombres más poderosos del planeta. Ese libro, estaba allí frente a sus ojos.

J: Este es el libro de nuestra sociedad y usted ha sido un privilegiado en poder datar de su existencia.

Fernando seguía estupefacto, era real lo que estaba pasando. Además, porque ese libro se lo conocía por su recurrencia a los sacrificios humanos, en especial de niños y de que su lectura desconocida podía llevar a la ceguera o la locura.

F: ¿ese es el libro de los sacrificios de niños?

J: Bueno es verdad tienen sacrificios de niños, aunque nosotros solo los usamos en instancias muy especiales, quienes suelen recurrir mas a ese tipo de conjuros son los de New York que además por alguna razón que desconozco suele agradarles usar cabezas de reptiles. Vea el cuadro de arriba allí hay una representación.

Fernando que no había prestado atención con detenimiento miro detenidamente ese cuadro y efectivamente era un ritual de sacrificios. De repente Jackson le dio un empujón y le dijo:

J:Le sugiero, si usted es una persona impresionable y recuerda la escena del bosque, que no mire con detenimiento ese cuadro. Si usted es impresionable, no quiero que se ensucie la sala.

Fernando quedó estupefacto.

J:Pero bueno volvamos, sea usted un privilegiado de ser una de las pocas personas que conoce de esto y de nuestra sociedad. Pero veo que ya es hora de retirarnos, el tiempo es un tirano como un monarca. –dijo Jackson como bromeando

Fernando seguía estupefacto pero si bien la imagen le daba terror, todo el poder y la riqueza de Jackson y seguramente de quienes estaban con él lo hacían querer ese mismo poder y riqueza. Así que tímidamente pregunto

F:ese libro se puede copiar.

La pregunta hizo estallar en carcajadas a Jakcson

J: Me sorprende gratamente cada vez mas-dijo con una sonrisa- pero no, no se puede copiar aunque le diré un secreto. Este libro antiguo tiene copias, originalmente 80 pero creemos que seis son las que todavía existen. Tenemos este ejemplar aquí, otros dos más en EE.UU, uno en el museo Británico y otro en la biblioteca de Paris. Es decir, que queda un ejemplar, si lo encuentra será suyo. Es más, como muestra del aprecio que se ha ganado de mí, si usted encuentra ese ejemplar lo ayudaré a descifrar algunos conjuros. Pero, en fin, nuestro tiempo se acabó.

Fernando quedo estupefacto y solo atinó a decir, pero si eso llegara a suceder como me contactare con usted.

J: Usted sabe cómo, recuerde lo que paso en esta habitación, solo que esta vez hágalo en sus dominios. Venga salgamos de la habitación.

Salieron de la habitación, caminaron por el pasillo hasta el hall. Allí Jackson simplemente continúo caminando por un pasillo hasta desaparecer, muy descortésmente, y también lo esperaba un mayordomo que lo guio hasta la cochera, donde un carruaje muy lujoso distinto al anterior lo esperaba. Se subió, se puso las orejeras, el cobertor en los ojos y la carroza partió.

Luego de pasar un tiempo desconocido, la carroza se detuvo y se escuchó. Sr. hemos llegado.

Fernando se quitó las orejeras y las anteojeras, bajo del carruaje y estaba nuevamente en las puertas de las catacumbas.  La lluvia había parado, y el carruaje que lo había traído desapareció en la niebla como si se hubiera esfumado. A los pocos minutos se escuchó una voz

-¿Sr. Es usted? Era su custodia. Si aquí estoy, respondió Fernando, que rápidamente subió al carruaje y preguntó ¿pudieron seguir nuestro recorrido?

-Disculpe Sr. Lo intentamos, pero algo paso. una niebla y muchas carrozas salieron de la nada e hizo que le perdiéramos el rastro. Es mas no pudimos ver la carroza que lo trajo de vuelta. Todo fue muy raro.

Fernando acepto las disculpas y agarrándose la barba con la mano se quedó pensando en lo que había pasado, en los cuadros, en el quiosco de música, en el poder del Sr. Jackson y de sus invitados, pero en especial la escena de los niños, la pintura del lobo, las calaveras, el recurrente número 322 y , sobre todo, en aquel libro, el poder que había en él  y de cómo conseguir ese ejemplar que según el Sr. Jackson aún estaba perdido.






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domingo, 12 de enero de 2025

Liberen las plazas (Libérer les lieux)

 


Foto: Página/12

Por Jabond

 

Aquí estábamos, como nos habíamos preparado desde hace meses. Era la hora,  ni un minuto mas debía posponerse. Todo dependía exclusivamente de nosotros.

No sabíamos si la misión iba a tener éxito pero simplemente la añoranza de volver a esas épocas donde éramos libres , donde aquellas rejas no se interponían entre nosotros y en nuestra libertad era todo el combustible que nos movilizaba.

Sabíamos de lo que estaba pasando ya hace muchos años. Cuando, uno de los primeros grandes, el grupo de parque Rivadavia, cayo tras las rejas  e ingenuamente pensamos que allí se terminaría, pero no. Luego continuo por otros grupos pequeños hasta que finalmente cayo el grupo de Parque Centenario. A aquel le habían hecho una emboscada, utilizando un viejo colectivo que parecía estacionado, desde ahí salieron distintos grupos de guardianes que finalizaron y terminaron dejándolos tras las rejas. Caído Parque Centenario rápidamente fue cayendo el resto. Prácticamente todos eran encarcelados.

Esto sucedía frente a aquellas parejitas que aprovechaban la noche para encontrarse en un recurrente encuentro de amor pero desde el encarcelamiento esto ya prácticamente había dejado de existir.

Sin embargo, algunos pudieron resistir como fue el caso de Devoto, donde si bien el intento de encarcelarlos fue importante, incluso con varias dotaciones de guardianes, la férrea resistencia fue tal que no pudieron. Aunque, como un asedio, están constantemente rodeándolo para ante el primer descuido ponerlos tras las rejas.

Han sido varios años de estos encarcelamientos, y es así que nuestro grupo tomo la determinación de por lo menos intentar poner un corte o por lo menos mostrar el descontento. Era, aunque sea, intentar liberar a todos estos grupos y poder volver a disfrutar de aquella libertad de antaño sin una reja que se interponga entre uno y la vereda, volver a sentir ese aire de libertad, ya basta de encierro.

Recuerdo como empezó todo, cuando poco a poco cada uno se fue topando con las rejas , el encierro y como un boca en boca inmenso nos fue juntando y nos fue llevando a tomar la determinación que hoy vamos a ejecutar. Liberarnos o por lo menos intentarlo, pase lo que pase.

La hora determinada estaba por cumplirse, en breve actuaremos, nadie sospecha nada mientras enfrente vemos un señor mirar por la ventana, como esperando algo o como si supiese que algo iba a ocurrir.

Una hora antes del amanecer actuaríamos con toda velocidad, de apoco íbamos viendo como cada grupo ocupaba sus posiciones, el entuerto se produciría pronto. De repente, una luz azul comenzó a rodearnos, nos descubrieron pensamos, quedémonos quietos quizás no nos lleguen a ver. La luz iba iluminando todo el lugar de manera parpadeante, que íbamos a hacer nos descubrieron, nos quedamos congelados, pero al final la luz siguió su curso. Los guardianes no sospechaban nada.

Fue ahí que la hora había llegado, se escuchó de repente la señal y era la hora de actuar, rápidamente salimos todos y con nuestras herramientas decidimos poner fin al encierro , ya era suficiente el que sufríamos en nuestras casas, en las escuelas, en nuestros trabajo como además sufrir el encierro en las plazas y fue  ahí que rápidamente desatando nuestra furia como si fuera un poderoso  huracán, en menos de 10 minutos las rejas que encerraban al parque volaban por los aires y como trofeo tomando partes del enrejado los alzábamos y gritábamos ¡¡libertad!! Fue ahí cuando rápidamente cayeron los guardianes con sus luces azules y comenzaron a perseguirnos y nosotros a resistir, se armó un alboroto tal que todos los vecinos salieron a ver que pasaba. Tal fue el escándalo que por más que quisieron no pudieron ocultar en los medios lo que había sucedido y si bien los guardianes lograron sofocar nuestra rebelión a los pocos días otro grupo intento liberar otra plaza.

La resistencia había comenzado ya no permitiremos que nos vuelvan a encerrar que nos enrejen las plazas, para encerrar nuestras mentes para perder ese espacio de espontaneidad y libertad que esos lugares permiten y nuevamente las parejas volverían a sellar sus historias de amor en la nocturnidad de aquellas plazas libres.

IA

jueves, 9 de enero de 2025

La estatua viviente

 



Por Jabond


Justina era de una aristocrática familia de Buenos Aires de fines del Siglo XIX. Como toda mujer de clase alta desde muy niña fue educada por institutrices, quienes preparaban desde pequeñas a las mujeres para en un futuro ser excelentes esposas a cargo de las tareas del hogar y el cuidado de los niños. Aunque, en esa época, producto de las ideas de la ilustración, en las clases altas, quienes delegaban en los criados las tareas domésticas, se acompañaba dicha preparación con una formación intelectual y cultural acorde al status social. Por tal motivo, a las tareas del hogar ( mas bien el ordenamiento de los criados) se les solía acompañar el aprendizaje de instrumentos musicales(como el piano) y el francés, entre otros aspectos. Una formación realmente estricta pautada cronológicamente, en donde cada hora del día estaba dirigida a una tarea.  A determinada hora tenía que estar lista para el desayuno, luego para las clases de piano, después la lectura, un tiempo de descanso y así con el resto de las tareas, día a día, mes a mes y año a año hasta convertirse en una mujer y casarse con algún hombre a la altura de dicha clase social.

Sin embargo, Justina ante tan predecible final, con un espíritu rebelde y libre que emanaba de su vitalidad, solía resistirse a cumplir dichas tareas o en todo caso abocarse solamente a las que a ella le gustaba: como la lectura y los universos que aquellos libros abrían a su imaginación. Algo, muy resistido por su madre aunque alimentado por su padre quien, a escondidas, le hacía llegar alguna novela de Julio Verne o revista científica de aquellos años. Lo que más de una vez le significó que su esposa no le dirigiera la palabra por días, nada personal si no que era lo que consideraban que era lo mejor para su hija.

                Fue así, que una noche a escondidas de su madre, cuando algo inesperado ocurrió, ya que por esas cosas de la vida leyendo dichas revistas encontró en un pequeño apartado que existían cursos de literatura en Paris, mas específicamente en la Universidad de La Sorbona. Algo que, desde que lo leyó, no le permitió sacarlo de su mente y ya siendo una señorita lo llevo a sus padres, lo cual genero un revuelo en toda la familia y el rechazo absoluto a la propuesta e incluso semanas en donde no hubo palabra entre padres e hija.

Situación que buscó desalentar las ideas de Justina sobre el viaje, cuestión que actuó de manera contraria. Ya que, la negativa, fomentó las ganas de hacer ese viaje en Justina. Esto generó el uso de todos los medios de su imaginación para insistir sobre el viaje a Paris, incluso llegar a escribir papelitos en todas las paredes y puertas de la casa pidiendo por el viaje.

Esta situación duró varios días hasta que, finalmente, cansados de tanta insistencia sus padres terminaron cediendo ante Justina pero, con una condición que después de que finalizara el viaje a Francia, sin chistar, regresaría a casa y continuaría con sus preparativos hogareños. Algo que fue entendido por la joven que, aunque ella no supiera quien, posiblemente tuviera un pretendiente, un esposo, y su matrimonio se concretaría a retorno. De todas formas, estaba feliz por haber logrado el viaje.

Es así que una mañana de febrero con una densa niebla, de esas que luego abren paso a un día soleado, Justina partió en barco a Francia. Allí se embelleció con la Belle Epoc, los círculos de escritores, la Torre Iffel, la majestuosidad del Louvre con su cuadros, sus laberintos de enredaderas, fuentes,  estatuas y el encanto que ofrecía el Paris de principios del Siglo XX.

Sin embargo, mas allá de la majestuosidad de aquella Paris y de los paseos e incluso de las amistades que pudo generar en el campus, nunca pudo superar cierta nostalgia, desapego entre los afectos, o la distancia del hogar en Argentina. Nunca entendió el por qué si era el frio trato de los compañeros, el destino que inconscientemente la esperaba, extrañar a sus padres y hermanos, o qué pero había una falta que no podía quitarse. Hasta que una un día eso cambio.

Una tarde en los bazares que se encuentran alejados del Palacio del Louvre cerca de las ruinas de la Bastilla, recorriendo un almacén lleno de objetos extraños traídos del oriente,  se encontró con un pasillo lleno de estatuas de un color blanco brilloso. El blanquecino de las estatuas y la perfección del tallado la dejó hipnotizada, aquellas figuras de mármol parecían personas reales ordenadamente puesta en fila, cada una era de un tallado casi real hasta que se detuvo a ver detenidamente una estatua. Algo le llamo la atención, quizás su realismo o el brillo, pero lo que no se esperó es que esta le hablase, cuestión que le genero un susto que, grito mediante, la hizo caer sentada en el piso. ¡Una estatua viviente!, que era eso, bueno no necesariamente.

En realidad, se trataba de Matilde, una joven Parisina que le tendió una broma a Justina y que nunca imaginó el tamaño el susto que logró asestarle. Aunque, rápidamente pero riéndose y pidiéndole disculpas, la ayudo a levantarse. Si bien, esta broma no le agrado para nada a Justina, ella acepto sus disculpas y luego de algunos encontronazos iniciaron una agradable charla que fue el inicio de una gran amistad. Tal fue así que prácticamente todas las tardes después de los estudios Justina se dirigía al bazar a encontrarse con Matilde. Con ella fue conociendo cada uno de los rincones de la ciudad, no había plaza o rotonda que se les escapara, aunque lo que siempre le llamo la atención después de un tiempo es que, mas allá del recorrido, siempre era el mismo punto de encuentro. Algo extraño, aunque nunca se lo había preguntado. Hasta que finalmente se lo propuso. Sin embargo el problema fue que cuando decidió ir a preguntarle se había dado cuenta que dentro de pocos días debía volver a Buenos Aires y que nunca le había contado a Matilde, es decir no tenía sentido perder el tiempo en aquella absurda pregunta.

Finalmente llegó el día, tenía que volver a Buenos Aires y las amigas se tenían que separar. La despedida entre Justina y Matilde fue desgarradora, donde cielo y tierra se separaban mediados por un fuerte abrazo inolvidable y con la angustia de nunca más volver a encontrarse, es más fue tal la conmoción que generó el olvido de preguntarse en cómo seguir conectadas.

La vuelta a Buenos Aires encontró a Justina, casi desde el puerto, con la recepción de un joven, amable y muy guapo, que evidentemente sería su esposo, pero del que nunca estuvo dispuesta aceptarlo, por lo menos en su interior. Aun así, se realizó su boda y tuvo una luna de miel por el mundo que duro dos años.

En aquel viaje un día mientras recorrían Londres, fue a caminar sola para conocer algunos museos de la ciudad hasta que de repente mientras caminaba por los alrededores de la abadía de Westminster se detuvo a ver una estatua que descolocada de los jardines que rodeaban al palacio real.  Era una figura de mujer que le resultó familiar, al cual mas familiar le resulto que era Matilde. Ella estaba actuando de estatua viviente lo último en obras artísticas de la época, donde una estatua que jugaba con el paso del tiempo como deteniéndolo, aun así, el encuentro y la obra no pudo frenar el fuerte abrazo y la alegría de volverse a ver.

Matilde le conto que ha escondidas continuaba con sus estudios y buscaba continuar con lo que le gustaba, el arte. Por su parte Justina, quien no quiso contar su casamiento le indico que en realidad se encontraba de paseo por Londres y que a la mañana siguiente partiría. Es así que quisieron mantenerse comunicadas esta vez por medio de cartas. Fue allí que ambas intercambiaron direcciones para poder comunicarse. Sin embargo, algo extraño le paso a   Justina ya que se dio cuenta que en su jornada en Paris Matilde no vivía muy lejos de su estancia en la Sorbona, cerca de la Via de Malesherbes, pero nunca se la había cruzado.  Finalmente, no le importó, ya que podría estar comunicada con su amiga, tenía la dirección.

Más allá de su alegría y euforia inicial, se dio cuenta que el papel donde había escrito la dirección estaba borroso, no se podía leer con claridad. Fue allí que busco direcciones parecidas, según lo que recordaba, para enviar cartas: primero una vez por día, luego a la semana, al mes, cada dos meses hasta que finalmente desistió. El destino las había desconectado nuevamente.

Pasaron unos años, Justina, todavía sin hijos, permanecía la mayor parte del tiempo en su casa frente al río acompañada de sus criados, ya que su esposo se encontraba la mayor parte del tiempo viajando por trabajo.

Fue así que una tarde de verano, cuando para distraerse decidió suplantar a su criado en la recolección de la correspondencia y , para su sorpresa, encontró una carta de Matilde, que decía que iba a estar en Buenos Aires y que la visitaría en su casa. Sorprendida, la vio dos veces y con una alegría contenida, pero como una niña que le esconde algo a sus padres, guardo la carta donde no pudiera ser encontrada y les pidió a sus criados que durante una semana no estén en casa, les daba el día libre y un jornal para que no volvieran hasta que pasaran dichos días.

Es así que finalmente Matilde, un lunes de fines de verano, llego a la casa de Justina y juntas comenzaron una semana inolvidable. Ambas paseaban juntas todo el tiempo y disfrutaban de la bella costa del rio las noches estrelladas que se veían desde los ventanales de la alcoba de Victoria y las tardes rojizas, cuando comenzaba el ocaso, en el jardín donde Matilde a modo de broma hacía de estatua a modo de recordar sus accidentados encuentros, como aquel que hizo que dos almas que nunca nada las separaría.

Pero algo cambio todo, una tarde de manera inesperadamente el esposo de Justina volvió a casa. El, al no encontrar en la puerta alguno de los criados que le abriera comenzó a gritar llamando hacia el interior, sin encontrar respuesta.

En el interior Justina al escuchar el ruido quedo atónita ante tan inesperado suceso, es mas, le hizo recordar que nunca le había contado a Matilde de su casamiento, tal es así que cuando miró a Matilde y abrió su boca para explicarle quedo muda frente al frío rostro de Matilde quien, con un gesto sorpresivo, pero también de tristeza miro a Justina a los ojos, y aceptándolo dolorosamente, en silencio, se retiró por el jardín. Momento seguido, entró su esposo con una expresión miedosa al no haber encontrado respuesta de nadie al ingresar y exclamo:

-¡Justina!- al fin, ¿ocurrió algo?, no hay nadie en la casa

- Justina, luego de unos segundos respondió- no ocurrió nada es que quise estar sola y le dije a los criados que se tomen unos días de descanso.

Su esposo, se relajó y dijo - ah menos mal- Luego miró a Justina, quien parecía compungida, y la abrazo. -Disculpas, disculpas por otro de estos largos viajes, hare todo lo posible para que sean mas breves. Me alegro que no haya pasado nada.

Luego de estar abrazos unos minutos- el esposo le dijo: ven acompáñame te he traído un regalo

Mientras caminaban hacia la entrada y el ultimo rayo de sol se esfumaba el esposo iba pensando preocupado de lo que había pasado recientemente mientras atrás de él con un rostro triste lo seguía Justina, sin notar o negar la mirada triste de la estatua de una bella mujer de color blanquecino,  y que por la noches de verano cuando cae el sol parece nuevamente cobrar vida, en la soledad de los jardines de la casa de Justina.

IA

miércoles, 18 de diciembre de 2024

El cajero, los medios y los monos

 

Imagen: BigBan News


Por Jabond

 

Entre fines del siglo XIX y durante el siglo XX el ámbito científico desarrollo el análisis experimental. ¿Qué es el análisis experimental?, sintéticamente, a través de un medio controlado poder ir haciendo pruebas y por medio de sus resultados ir desarrollando hipótesis científicas, o , más simple, por medio de experimentos desarrollar hipótesis científicas.

Si, aquellos experimentos que en algún momento hicimos en casa, como aquel juego, cual truco de magia, que consistía en frotar en nuestro pelo una regla o pedazo de plástico para luego acercarlo a algunos pedacitos de papel y ver como se pegaban a la misma o en los dibujos animados, ese hombrecillo con delantal blanco rodeado de tubos de formas extrañas que mezcla líquidos de colores y de repente hacen explosión, son una forma de jugar con ese modelo experimental. Es más, este modelo, que en un principio fue tan efectivo, quizás nos haya impregnado en nuestra mente esta imagen de “ratón de laboratorio” , es decir cómo imaginamos un científico. 

Una curiosidad es que a veces suele olvidarse que aquellos experimentos comenzaron en las ciencias naturales para luego utilizarse para comprender el comportamiento animal.

En este sentido, posiblemente hemos escuchado hablar de los llamados perros de Pávlov. Un experimento que consistía en tres elementos: un perro, su comida (o recompensa) y una campana.  Se ponía al perro en una habitación, solo, y cada vez que se hacía sonar la campana aparecía la comida para luego el perro, en este caso, se alimentara. Esto se repetía varias veces hasta que finalmente se retiraba la comida, pero se hacía sonar la campana. Y lo particular es que el perro aún sin comida al oír sonar la campana salivaba como si ella estuviera, es decir mantenía su conducta. De esta forma, se comenzó a comprender como se construyen las conductas, nacía el conductismo.

Posteriormente, aparecieron otros experimentos, pero de carácter grupal, usando otros animales como monos.

Uno de esos experimentos consistió en introducir en una habitación un grupo de 10 monos y en la altura colgadas, pero que trepándose los monos podían llegar, un racimo de bananas frescas-un verdadero manjar para casi cualquier homínido- pero, en qué consistía el truco, en que si agarraban las bananas rápidamente caería sobre toda la habitación un fuerte chorro de agua helada. 

Cual fue la curiosidad del experimento, la primera parte comenzó introduciendo los monos en la habitación y luego, minutos después, se colocó el racimo de bananas, es así que rápidamente los monos se abalanzaron sobre ellas a lo cual rápidamente un chorro de agua helada cayo sobre todos ellos, una situación horrible para aquellas pobres criaturas. Esta situación se repitió varias veces hasta que finalmente los animales renunciaron a obtener aquel tesoro tras el riesgo de sufrir las consecuencias. Una vez constituida esta situación, comenzó la segunda parte del experimento.

La segunda parte, consistió en sacar un mono y reemplazarlo por uno nuevo que desconocía, obviamente, la experiencia de las bananas, es así que al entrar rápidamente fue por tan preciado botín. Lo que no se esperaba era que cuando se quiso abalanzar hacia las bananas el resto de los compañeros lo atacarían por querer acercarse a las frutas, así que desistió de las mismas. Luego continuo el experimento retirando otro mono experimentado e incorporando uno nuevo, a lo cual se repitió lo mismo que el anterior, quiso ir por las bananas y sus compañeros no se lo permitieron agregando que aquel mono que anteriormente había ido por las bananas sin conseguir tocarlas también se había incorporado a la golpiza. A lo cual el experimento continuo de la misma manera cambiando monos experimentados por nuevos hasta que se llego a un punto donde todos los monos que había en la habitación evitaban si algún nuevo espécimen intentaba ir por las bananas, aunque ninguno había sufrido el chorro de agua helada, es decir sin saber el porqué. De esta manera, se comenzaron a desarrollar hipótesis sobre el comportamiento animal y de cómo era posible influir en su conducta.

    Ahora bien, este desarrollo si bien tuvo un gran aporte para el conocimiento, luego comenzó a mostrar sus límites. ¿Cuáles fueron esos límites?  Bueno, que en muchos casos acciones que en el laboratorio funcionaban a la perfección, fuera de él no funcionaban con la misma exactitud, o directamente no funcionaban, lo que derivó en contemplar esta situación y los límites y posibilidades de esta forma de investigación científica, tan fructífera y que obviamente se sigue utilizando.

    Por otra pate, una de los aspectos más interesantes es que este modelo de investigación científico se lo asocio solamente a las llamadas ciencias duras, como la física, la química, la zoología u otras y se dejó de lado que las ciencias sociales como la psicología, la sociología, entre otras, también han utilizado este método. Sin embargo, en estas ciencias, los experimentos eran más difíciles de realizar,  ya que uno de los inconvenientes era ¿cómo poder actuar en un medio tan grande e incontrolable como grandes grupos de personas? de alguna manera era algo imposible.  Pero es mas, existe otro tema y es que el hombre, el ser humano, es el único ser racional por lo cual es imposible que se constituyan este tipo de conductas esperables ya que hasta se daría cuenta de la manipulación.  Es como burlar a un perro a o a un gato con palo o un cordón, esto no se puede hacer en los seres humanos ya que se dan cuenta. Por tal motivo, este método experimental no se uso en las ciencias sociales, por su imposible comprobación

Pero a que trae esta explicación, bueno es que quizás a veces uno se pone a pensar en estas cosas cuando uno tiene que esperar y no sabe qué hacer, es decir se aburre y la mente comienza a pasear por lo que sea. Como, por ejemplo, cuando un lunes estaba haciendo la fila para el cajero automático para sacar dinero. Un lugar donde se hacen largas filas de personas y en donde solo queda tiempo para alguna charla breve con sus compañeros de fila o pensar, pensar en cualquier cosa.

 Un lugar donde suele ocurrir que uno llega y ve que hay varios cajeros pero que la gente hace fila solamente en uno, al que luego llega otra persona y se pone en la cola y mientras uno espera comienza a pensar. Pensar en estos humanos: hombres racionales e inteligentes, pero haciendo una fila por un largo rato y es ahí cuando uno se pregunta por las personas que están adelante en la fila y los que están usando el cajero y se demoran eternamente en una simple máquina de pago y retiro de efectivo. ¿Qué harán esas personas en los cajeros?, acaso tendrán alguna función oculta que les permite ver series o alguna película, estarán aprovechando el frío o el calor según la época del año, estarán haciendo algún tipo de especulación financiera reducido a algunos pocos o vaya a saber que misterios del universo ocurrirán en ese momento, mientras este ser racional espera y espera. Sigue esperando y viendo además el resto de los cajeros sin usar mientras siguen llegando nuevos compañeros de fila, todos esperando utilizar dicha maquina para poder retirar un poco de dinero, manteniendo la ansiedad de utilizar nuestros racionales teléfonos inteligentes, nuestros smartphones.

    Y bueno se sigue pensando, esperando y esperando hasta que de repente se acerca una persona, cual, dispuesta a todo, a los cajeros vacíos y haciendo alusión brevemente al resto con una pregunta ¿puedo? Lo cual se le remite afirmativamente, acciona el cajero y, valla esas cosas de la vida, obtiene su objetivo, que deviene en que rápidamente se disuelve aquella racional e impredecible fila para luego retirarse con el objetivo cumplido como muestras de nuestra racionalidad fundada en la especie humana y quizás quien no para luego ir a comprar un kilo de bananas.

IA