viernes, 27 de septiembre de 2024

La dama de blanco del Castillo de Carlos Croce y Larroque

 



Foto: Lomas Conectado


La dama de blanco del Castillo de Carlos Croce y Larroque

 

Por JaBond

 

En Lomas de Zamora, en el barrio de Banfield a la altura de las calles Larroque y  Carlos Croce, se encuentra una imponente casona antigüa.

Lo llamativo de esta mansión, además de su majestuosa estructura, es que no hay un registro exacto de cuando fue construida pero, según el estilo de su arquitectura, parece que  data de un poco más de mediados del Siglo XIX. Cuando, en una naciente Argentina, se conformaba a su alrededor la primer colonia de escoceses de nuestro país que se extendía desde el Riachuelo hacia las tierras del sur a la vera del Arrollo del Rey, donde hoy se encuentra la Facultad de Lomas de Zamora y lo que se conoce como la reserva natural de Santa Catalina.

Estos lugares, donde todo era campo, los arroyos estaban llenos de peces, pájaros y otros animales salvajes y  donde los últimos malones todavía pululaban con los gauchos con el fin de hacer de algún matambre de una cimarronada o de un estanciero distraído, hicieron que  una familia adinerada decidiera construir esta gran mansión a modo de cabeza de estancia.

Esta casona, o mas bien castillo, fue construida con una estructura muy particular y lujosa de dos pisos. En la planta baja poseía una recepción con un entramado de pequeños vitrales que iluminaban el ingreso para luego dar paso a un amplio living, una gran cocina, baño(con agua caliente, algo inusual para la época) y tres habitaciones. Una escalera de madera tallada daba paso a la planta alta que poseía cinco habitaciones, un baño y finalmente una escalera, esta vez de mármol, que abría camino hacia el mirador. Un mirador amplio con una cúpula icónica de la cual, en aquellos tiempos, se podía ver a varios kilómetros a la distancia desde el arroyo del rey hasta la catedral de Lomas de Zamora. Semejante estructura, estaba justificada a causa de la lejanía y soledad en la que se encontraban los habitantes de dicho hospedaje. Tal es así, que tenía un grado de autosuficiencia por el cual los predios que la rodeaban funcionaron como huertas para proveer de alimentos a los habitantes del castillo. Es mas, incluso ante la desgracia, que era común en ese tiempo, poseía un lugar para hacer que los difuntos puedan hacer la ceremonia fúnebre para luego ir al descanso eterno al cementerio,  aunque se rumorea que debajo de esta mansión, que posee un gran sótano, existe una bóveda en la cual posiblemente pudo ser utilizada para la sepultura de algunos de los miembros de la familia.

Este castillo, ha estado en el barrio por mas de 150 años y ha atravesado diversas historias. Sus primeros moradores cuentan que se trato de Antonio Peviani, miembro de una de las familias de hacendados del país que se instaló en Banfield durante varios años. Luego el castillo fue vendido a Teresa González quien residió hasta la década de 1930. A partir de su retirada de la residencia se iniciaron una serie de diversos usos como por ejemplo que estuvieron alojados los jugadores de Huracán por varios días en espera de jugar su partido con Banfield, y hasta el mismísimo Jorge Newbery fue a visitarlos, otras historias cuentan que fue un orfanato, un hogar de mujeres y fue parte de la Cruz roja con el nombre de “casa cuna”. A fines de 1950, paso a ser alquilado, por sus terrenos aledaños, para hacer ferias, una concesionaria, un restaurant, una parrilla, un café y un local de venta de casas de madera.  Pero lo llamativo es que, desde la década del 30, nunca mas fue usada como lugar de residencia y que cada uno de esos negocios prácticamente fueron quebrando y el castillo permaneció deshabitado lo cual fue generando un deterioro constante y ahí es cuando aparece aquella historia que se suele escuchar en el barrio de Banfield.

Y es que de esa casa, por las noches, algunos dicen que de luna llena, de blanca piel y vestido, que parece difuminarse con la casa, una mujer espectral se asoma por las ventanas y a veces al mirador a observar como esperando algo. Nunca se supo bien de ella, pero mas de una vez algún transeúnte, incluso que venia de algún festejo, llego a verla y quedarse pálido de solo ver su presencia para rápidamente retirarse.

Aunque siempre la pregunta fue de quien se trababa, lo cierto es que nunca se pudo saber quién era pero algunas lenguas del barrio dicen que la respuesta al misterio está en la casa misma en la cual uno puede encontrar en la puerta las iniciales A. P.  de Antonio Peviani, que intempestivamente un día abandono ese hermoso palacio y es ahí cuando algunos dicen que es que sufrió una tragedia por la cual una de sus hijas enfermó y lamentablemente falleció. De ahí, ante tanta tristeza, que decidió partir de aquella casa para nunca mas volver. Pero ,si bien la joven falleció su espíritu ronda en la mansión y cada tanto se asoma para asustar algún transeúnte o quizás para esperar algún amor del cual no pudo tener.

Otros dicen que en realidad ese es falso ya que Peviani no tenía hijas y que en realidad se trata de una mujer mayor que trabajo en el orfanato y tuvo un accidente en el que perdió la vida y es ella la que aún permanece en la casona, otras voces del barrio dicen que en realidad se trata de una jovencita, una huérfana, que por algún motivo trágico falleció y su espíritu todavía permanece en dicho palacio. Algunos más morbosos dicen que el sótano funciono como bóveda familiar y posiblemente estén enterrados algunos de los difuntos y es el alma de la mujer la que sale a asomarse como buscando que alguien la encuentre.

Mas allá de las distintas historias, lo cierto es que la dama de blanco parecería ser como una maldición del castillo que expulsa a sus habitantes, ya que al día de hoy hace ya más de 70 años que nadie la habita como residencia y no se sabe que tendrá, pero quizás algo se percibirá en el barrio, algo en la historia, algo en el aire que los vecinos instintivamente buscan que prevalezca, e incluso sus dueños se negaron a venderla y que el castillo siga en pie en el Barrio de Banfield para que la dama de blanco se siga asomando al mirador y a las ventanas, esperando ese algo que algún día descubriremos.

Mas allá de las historias, lo cierto los que conocemos este relato cada vez que pasamos por el castillo miramos, quizás con miedo a que se nos aparezca, buscando a esa mujer de blanco que mire desde el mirador a lo alto del castillo de Larroque y Carlos Croce.

 

IA

 

viernes, 16 de agosto de 2024

La sed (una historia de la guerra y el innombrable)

 


Foto:Fuente Wikipedia

Por Jabond

 

Siempre, por las tardes que cae la primera luna nueva del mes, hago el mismo ritual y mis hijos suelen preguntarme ¿papá porque seguís haciendo y dejando esos alimentos echarse a perder? y siempre, o casi siempre, me detengo a contarles el por qué.

Eso fue haya por los años 30, cuando hace ya casi un año y medio que la guerra había comenzado, recuerdo que fue algo inesperado que nos dejó estupefactos todos. Esa mañana, sin entender por qué, el ejército Boliviano invadía nuestro país reclamando suyo el Chaco, el Chaco Paraguayo.

Fue un horror para nosotros nuevamente enfrentarnos a esa tragedia con todavía aun el recuerdo vivo de la guerra de la triple alianza, donde casi todos nuestros hombres habían muerto, incluso niños con barbas de maíz, que se aferraban a las botas de los soldados para no ser masacrados en aquella trágica tarde en costa Ñu. Pero, aun así, vaya a saber por qué maldición, allí estábamos nuevamente peleando.

Una guerra extraña, quizás como todas las guerras, donde veíamos la escasa preparación, bueno de nosotros con lo que pudimos, unas armas, las que conseguimos: unos rifles, algunas pistolas y unos cuantos machetes. Mientras que ellos tenían armas totalmente sofisticadas, pero que no las sabían manejar, no tenían ningún tipo de adiestramiento. Tal es así, que era ya la tercera batalla donde varios de sus muertos fueron a causa de sus propios disparos, mientras que otros directamente huían ante nuestros ataques en desesperación de no saber qué hacer. Pero también extraña porque incluso era muy difícil la conexión entre las compañías de nuestros propios ejércitos como lo que ocurrió aquel verano, cuando pasaron 12 días sin poder comunicarnos con el cuartel general o con algún otro batallón y lo peor aún el calor nos estaba carcomiendo rápidamente y sobretodo la sed. Una sed insoportable que, hacia arder la garganta, como si estuviéramos tragando brasas, ya que había pasado un día desde que se nos habían agotado nuestras reservas de agua y si aquella situación no cambiaba rápidamente íbamos a morir, convirtiéndonos en esa gran masa de difuntos sedientos, creo, el arma más letal para todos en este entuerto.

Fue así, en esa circunstancia que, no recuerdo en que momento, pero por algún motivo, me encontraba caminando, por el monte, cuando mi vista se nublo y quizás me desmaye por unos minutos.  Cuando me desperté, o más bien, me despertó una sombra extraña, y recordé lo que sucedió. Estaba caminando atrás de mis compañeros y de repente comencé a escuchar un silbido, que fue pasando de ser molesto a ser adormecedor como si fuera una canción de cuna hasta que me desvanecí.  Cuando volví en sí, volví a escuchar ese silbido de forma intermitente hasta que adelante de mi había una sombra que comenzó a aclararse, no podía identificarla, parecía un niño, un enano o un adulto, tenía los hombros levantados sin cuello y los brazos largos, lo que fuera que era se encontraba frente a mi mirándome fijamente y fumando un cigarrillo hasta que de repente me hablo y me dijo:

 

-          A ti te conozco, si te conozco de algún lado..

-          De repente, escuchar esa voz aguda que me señalaba y me decía que me conocía, me estremeció, ¿Qué sería aquel hombre o criatura?, sentí peligro por mi vida no sé porque, si bien no parecía fuerte, algo congelo mi sangre de miedo. Hasta que la criatura nuevamente hablo

-           Si si, te conozco, te he visto haya por la campiña tú vives cerca de los arroyos, a las afueras de Sapucai, y además de cosechar has sido un excelente productor de miel negra, la mejor que he probado en mi vida, es más hasta más de una vez de tanto que he comido me quede dormido en los barriles, un manjar imposible de olvidar.

 -          Cuando dijo eso me tranquilice por un segundo y respondí, ah si, dirá por mi padre el produce esa miel todos los años y la vende en el mercado …

-          De repente corto mi conversación…

-          Así que tu padre, entonces de ahí te he visto, bueno, así que vendía su miel en el mercado, bueno creo que es justo que pague por los servicios que he tomado, además no vaya a ser que por mi culpa deje de producir tan excelente manjar, ven sígueme

 -          Ehh ¿a donde? Pregunte

 -          Y la criatura me miro con unos ojos penetrantes a los cuales no se me ocurrió más que seguirlo.

 -           Caminamos una media hora, la selva del Chaco realmente era un lugar muy difícil de sobrellevar, a donde me estaría llevando me preguntaba, quizás me mate, no lo sabía, pero que más iba a hacer también moriría de sed o quizás sería el alimento de algún animal salvaje. Hasta que de repente, el camino a lo lejos se traslucía, parecía que la selva se reflejaba en el piso o como si hubiera un gran abismo, no entendía que era lo que ocurría hasta que entendí lo que estaba viendo, era agua ¡Agua! Recuerdo que grité, un oasis en medio de ese inhóspito lugar al cual fui corriendo a saciar mi sed que ya estaba acabando conmigo y mire a esa criatura y le agradecí. Quise tratar de acercarme para abrazarlo, pero algo me dio el presentimiento de que debía mantener distancia, así que busque en mi bolso algo para darle y encontré una botella de caña casi vacía y se la ofrecí, cuestión que la criatura de manera sonriente agarro la botella y se tomó lo que quedaba disfrutando denodadamente la bebida hasta que me miro nuevamente, cuando si bien estaba feliz a su vez me lamentaba de haber perdido a mis compañeros los cuales de no poder encontrar el agua indefectiblemente morirían. A lo cual la, la criatura me dijo quieres a tus compañeros, bueno, está bien, pero este será mi último favor y se puso a silbar, pero esta vez de manera mucho más fuerte y luego silbando se fue metiéndose en el monte hasta que desapareció.

 

-          Pasaron unos minutos en soledad, y de repente empecé a escuchar unas voces que luego me parecieron conocidas, y pensé, son mis compañeros, ahí fue que me puse a gritar agua aquí hay agua y de repente fueron apareciendo… aquí estas pensamos que habíamos muerto y milagro encontraste agua y fueron corriendo a calmar su sed, si es todo un milagro , pero como llegaron aquí, recuerdo  que les pegunté.

 

-          Estábamos caminando y de repente comenzamos a escuchar un silbido, pensamos que era el enemigo y que debíamos seguirlo nos fuimos acercando hasta que el silbido se fue desvaneciendo y comenzamos a escuchar tu voz.

-          Pero tu como encontraste este oasis, la verdad que no se si fue una alucinación o que pero apareció una extraña criatura, no recuerdo bien como era pero sí que le gustaban los cigarros, la caña y la miel negra, ella me condujo hasta el agua y me ayudo a encontrarme con ustedes. Si no fuera por ella estaríamos muertos. Recuerdo que nos reíamos mientras disfrutábamos el oasis y el seguir vivos.

 

Ese día fue una de las cosas más extrañas que viví en mi vida, y que me ayudaron a sobrevivir ya que tuve la suerte de poder volver a casa con vida. La guerra duro tres años, tres largos años incluso la ganamos en el campo de batalla, pero parece que aquella petrolera norteamericana responsable de la guerra, así como aquellos ingleses eran muy poderosos, que perdimos nuestro territorio. Mas allá de eso pude volver con vida y encontrarme con mi familia, y poder volver a verlos, ver a mi padre nuevamente, estaba vivo con mi familia.

-Es así que quizás lo más curioso fue una mañana levantarme y escuchar a mi padre rezongar, maldición que animal tan maligno será de dios, todos los domingos de la primera luna nueva se come casi un tonel de miel negra, maldito animal sinvergüenza, a lo cual recordé lo que ocurrió en la guerra y le dije a mi padre bueno si es algo malo, pero hay cosas peores…

- a lo que mi padre me miro y dijo bueno tienes razón…

Ven yo te ayudo y lo ayude con las cosechas y la venta. Y esa noche como cada noche de luna nueva comencé a dejar en la puerta donde guardábamos la miel o en alguna esquina de afuera de la casa un cigarrillo un poco de miel negra y una caña. La cual cada mañana aparecía vacía la miel y la caña y fumado el cigarrillo, siempre en agradecimiento a esa extraña criatura.

Incluso es el día de hoy que mis hijos cada tanto me preguntan por qué cada, es repito el mismo ritual y yo siempre les cuento la misma historia de cómo sobreviví en la guerra y de aquel encuentro con esa criatura, que entiendo lector que sabe de quién se trata, pero por si las dudas no lo conoce, le daré una pista comienza con Pom… pero no se nombra.

IA

 

 

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sábado, 10 de agosto de 2024

Un cuento de la Pachamama Parte 2: La leyenda del Quebradeño

 

                                                            

"Los demonios existen, solo que no son como los imaginamos "

Por JaBond

 

La historia del Quebradeño es la de un joven payador, bastante hábil con su guitarra, pero que no era el mejor. Cada payada, cada peña, cada fogón al lado del camino o en medio de alguna quebrada que iba de Purmamarca a Humahuaca se lo podía ver impresionando con su guitarra, pero muchas veces siendo vencido y quedando relegado a un segundo lugar, pero sobre todo es que había algo en sus payadas, sus canciones y su música que le faltaba de atracción al público, ese no se qué que hace que un músico sea reconocido.

Y es así que una noche en una peña estaban reunidos los payadores y el público bebiendo vino y aguas ardientes, cuando entre payador y payador el esperaba su turno para demostrar sus capacidades y que iba a ser el mejor de todos. Era una noche fría y pensó, mientras esperaba su turno, voy a practicar un poco así entro en calor, no sea cosa que la dureza de mis manos me haga una mala pasada. Pero lamentablemente para el Quebradeño dio un guitarrazo fuerte, que hizo un gran ruido, y vaya a saber por qué rompió las cuerdas de su guitarra. Se agarró la cabeza, sin empezar ya estaba fuera de la contienda, y se quedó paralizado. Pero de repente, sintió que le pegaban con un bastón, no entendía que pasaba tiro una puteada y miro a ver quién había sido el le había asestado el golpe. Se dio cuenta que era un hombre viejo y ciego, un payador con un bastón en su mano y con una guitarra en la otra, el cual luego tropezó y el Quebradeño lo atajo para que no cayera al suelo.

-          Gracias dijo el ciego, quería buscar un lugar para sentarme y creo que sin querer te pegue con mi bastón. Mil disculpas.

Q: Discúlpeme a mi, no me di cuenta que usted se dirigía hacia aquí, pero una consultas aquí vienen los próximos cantores. ¿Usted va cantar hoy?

C: Si venia a eso

Q: Uh, no es de mal gusto avisarle, pero creo que la lista de cantores cerró hace un rato.

C: Parece que con mi ceguera me retraso el camino y no llegue a anotarme, tenía ganas de participar, pero bueno será la próxima vez.

Q:. No, espere yo iba a participar pero se rompieron las cuerdas de mi guitarra asi que no podré hacerlo, tome mi lugar. Al fin al cabo yo no podré hacerlo de todas formas.

El ciego se quedó pensativo y en silencio por unos segundos.

C: Muchas gracias m´hijo , pero si no logré anotarme no sería justo con los que están participando, pero agradezco mucho tu gesto y por tu amabilidad te voy a ayudar, te voy a prestar mi guitarra.

El Quebradeño se quedó anonadado

Q: ¿En serio haría eso por mi ?, pero ¿y usted?

C: No te preocupes, me sumare en la próxima ocasión, pero por favor acepta este préstamo.

Q: Bueno muchísimas gracias, en realidad no se cómo agradecerle yo a usted, pero tome no se si tiene hambre- y le dio unas empanadas y un poco  de vino, que tenia-.

C: muchas gracias ero no era necesario….

Se escuchó y ahora que pase el siguiente payador el Quebradeño lo llaman

C. Gracias, veo que llamaron a alguien no sé si es tu turno

Q: Ah si, me toca, muchas gracias veré como me va.

El Quebradeño fue, vio a su contrincante el cual ya venia de cargarse a unos cuantos, lo miro fijamente, y comenzaron sus prosas. La veía difícil, pero llego su turno y comenzó a tocar. No entendió bien que sucedía pero de repente las manos en su guitarra comenzaron como a fundirse con el instrumento en una melodía que hipnotizaba al público, que a su vez es como si le recitara las letras que tenía que decir. Y así fue que toco su canción encandilando al público y cuando finalizo, se sintió un silencio profundo que duro unos segundos, parecieron eternos, para luego escucharse cientos de aplausos y chiflidos vitoreando al payador, al cual innegablemente lo dieron vencedor de esa contienda. Así siguió toda la noche hasta llegar al último payador y vencerlo. Finalizando una velada donde no hubo una persona quien no lo felicitara por semejante espectáculo.

Finalmente, cuando el público se retiró se acordó del ciego el cual le había prestado su guitarra, que lo vio sentado. Se acercó y le agradeció mucho por el préstamo.

Q: Muchas gracias por la guitarra, sin su ayuda me hubiera perdido esta noche. Pero no se está guitarra no se qué tenia era como mágica la verdad, no sé si era yo o era este instrumento.

C: Si te escuche atentamente fue muy impresionante la velada, te agradezco por tu amabilidad y por esta comida, la verdad no te voy a negar que tenía un poco de hambre.

Q: Bueno no es nada fue solo un poco de cortesía

C: No, no, déjame acerte un favor, ya que veo que te has llevado bien con el instrumento. Te propongo algo, yo estoy aquí visitando unos familiares estaré 10 días , y por eso no estaré tocando en ningún lado. Te presto mi guitarra así podrás sacarte las dudas, si eres tú o el instrumento y luego me la devuelves.

El Quebradeño, no lo podía creer y saltando de alegría le agradeció al viejo. Así comenzó su travesía, yendo peña por peña y lugar por lugar demostrando sus dotes de músico y venciendo a todo aquel que se le presentaba con el público aplaudiendo y reconociendo semejante artista. Con una música atrapante e hipnótica, era un deleite para quien simplemente lo oía, hasta que un día ocurrió algo inesperado.  El sexto día estaba en Maimara, demostrando como siempre sus músicas, era una noche y de repente, la guitarra comenzó a sonar con sonidos horribles, como si nunca hubiera tocado un instrumento, lo cual sorprendió y luego molesto al público e hizo perder la payada. No entendía por qué, si el estaba tocando como siempre, se puso a ver las cuerdas, si estaban afinadas, si sin querer la había golpeado, pero no la guitarra estaba igual que siempre. Se quedó pensativo y pensó quizás soy yo he estado tocando sin parar desde hace varios días y me he agotado.

Es así que descanso dos días y luego volvió a tocar la guitarra volvió a sonar bien como antes y dijo se ve que fue el cansancio y retomo las payadas.

Sin embargo, el 9 día paso algo aún mas extraño, nuevamente estaba en el fulgor de las payadas , cuando de repente como si nada la guitarra comenzó a sonar mal, tal fue así que se detuvo por unos segundos , y el público también,  se hizo un vacío, un silencio incomodo, el Quebradeño miro al público y volvió a tocar, la guitarra volvió a sonar majestuosamente , para luego nuevamente sonar horrible , como algo intermitente inexplicable hasta que finalmente finalizó, la tribuna estaba desconcertada, tanto como él , el cual si bien la contienda quedó empatada por semejante suceso extraño el decidió retirarse. Mañana era el día que devolvería la guitarra y le preguntaría al viejo, este extraño comportamiento.

Al día siguiente muy temprano llego a Purmamarca y se dirigió a la Peña donde había quedado con el viejo. Sorpresivamente el viejo estaba en el lugar, sentado en un tronco de cactus tomando mate, como esperándolo. El Quebradeño se acercó y al hablarle rápidamente el viejo lo reconoció y le agradeció por haber devuelto su guitarra.

Q: No, nuevamente gracias a usted por el préstamo, ¿pero sabe esta guitarra no me ha resuelto el problema de si soy yo quien toca bien o es la guitarra? Es más tiene un comportamiento extraño de repente sonaba perfecto y, como si nada, cambiaba. La verdad es algo que no entiendo.

El ciego se quedo quieto y en silencio por un segundo

C:  Bueno… esta bien voy a decirte…cual es el secreto de esta guitarra… pero primero dámela.

El Quebradeño le dio la guitarra y el ciego la agarro con suavidad, cual, si fuera una mujer y se puso a cantar una canción, lo cual lo mas llamativo era su estribillo que decía: aquella historia lara lara lara lara la… hasta que finalizo.

C: El secreto de esta guitarra, así como de otros instrumentos como este es que esta templada por el diablo.

Q: ¿Templada por el diablo?…  El Quebradeño echo una minúscula risa, a modo de que pensó que los estaban cargando.

Q: Vamos me está haciendo una broma, esas cosas no existen, está bien si no quiere decírmelo hay problema, le agradezco por el préstamo, pero por favor no se burle de mí.

C: No , no, esa es la verdad yo no miento , es mas te diría que seguramente esa guitarra sonaba mal de a ratos, minutos en una canción.

El Quebradeño se quedó asombrado el no le había contado nada de eso, con esa precisión.

Q: Espere, usted sabia de esos cambios de la guitarra

C: Claro, por que esa guitarra tiene dueño es mía y esos cambios los hace cuando no está con su dueño.

Q: Usted me esta tomando el pelo, me esta cargando, me voy

C:Bueno m’hijo como quieras todo es cuestión de creer, igual te agradezco que me hayas devuelto mi guitarra.

El Quebredeño se fue de la peña y se dirigió a la plaza, se sentó en un parecita cerca de la iglesia, y se quedó pensando, sobre aquello que había hablado con el viejo, ¿serían ciertas aquellas palabras del viejo? Quizás valdría la pena, aunque sea escucharlo, no había nada que perder. Esa noche había una peña a la que decidido participar, esta vez con su guitarra reparada, y tal vez se quitaría sus dudas de sus habilidades.

Esa noche, en la peña, descubrió que si bien su cantar, su canción y su música, fue bueno no era como cuando tenía la guitarra del viejo. Por lo cual, el público quedo sorprendido porque si bien era bueno, no era el de antes y por tal motivo, no fue el ganador esa noche de las payadas. Eso fue suficiente para tomar la decisión de ir a escuchar al viejo.

Es así que la mañana siguiente se levantó muy temprano, porque sabía que los traslados se hacían por la mañana y posiblemente el viejo estaría todavía por el pueblo, ojalá que no se vaya ido pensó asi que corrió hacia donde lo había encontrado el día anterior, que estaba cerca de donde se tomaban las carretas.

Para su suerte, logro encontrarlo, ahí estaba con su bastón, un bolso y su guitarra. Corrió hacia su encuentro.

Q: ¡Espere! -le gritó al viejo – el cual giro su cara, con sus ojos blancos que no veían, hacia dónde provenía la voz- disculpe, le creo lo de su guitarra

C: Ah eres tú, ¡que sorpresa! Bueno… acepto tus disculpas.

Q: Respirando fuerte por la corrida -Le creo lo de la guitarra, pero quería preguntarle ¿por qué cambio el sonido?

C: Bueno, la cosa es así, es que es mi guitarra y cuando esta se aleja de su dueño después de unos días pierde, su magia, o también dicen que, como las templa el diablo, este empieza a hacer sus diabluras.

Q: Pero es un instrumento extraordinario, hay alguna forma de que pueda tener una igual.

C: Pero ¿estás seguro que quieres saber?, acordate que es un instrumento templado por el mandinga y nada es gratis con él.

Q: No me importa, quiero, necesito un instrumento así. Se paró casi violentamente al viejo y de forma amenazante.

C: Esta bien, está bien, pero sabe bien que nada bueno puede venir del Mandinga, siempre te engaña y algo se lleva, siempre quiere algo a cambio.  A mi, me ha hecho un gran daño, que pudo ser peor, por suerte no pudo llevarse mi alma ni la vida y alma de mis seres queridos, pero con estos ojos ya no podré ver a mi amada, no importa, un precio menor a todo el daño que podría haber hecho.

  

Q: No me importa, quiero saber.

C: Esta bien, pero quedas advertido, todo lo que hagas pensalo bien.  Como te había dicho esta guitarra, esta templada por el diablo, es una guitarra cualquiera, pero es ese poder mágico el que les da las virtudes y es única, una para cada cantor. Única.

Si quieres obtener un instrumento como el mío tienes que ir a la Quebrada del surco, donde está la garganta del diablo. Esto lo tienes que hacer un 5 de febrero de carnaval, tenes que ir por la Quebrada, vos solo, al atardecer, después de caminar varios kilómetros veras que la Quebrada cierra su inmensidad en dos paredes. Cuando vayas lo entenderás, allí debes dejar tu instrumento y luego debes irte.Por ningún motivo te tienes que quedar, por ningún motivo. A la mañana siguiente debes ir a buscar tu instrumento, y es así si el mismo está intacto, es que la magia está en en el instrumento.

Tené cuidado, ya que el camino en carnaval es peligroso, más de uno perdió la vida al intentar templar su instrumento y acordate dejás el instrumento y te vas. Es lo que me dijo quién me explico esto hace muchos años y al cual por ningún motivo pondré en dudas sus palabras y al cual desearía nunca habérmelo cruzado.

Y así con esas palabras el Quebradeño conoció como podía templar los instrumentos, se propuso dicha empresa inmediatamente. Pero se dio cuenta que estamos en noviembre, faltaban todavía unos meses para febrero. Le guste o no debería esperar un poco, por tal motivo se propuso continuar con las peñas y las guitarreadas hasta que llegara el momento.  Ese año hubieron muchas peñas por Tucumán, especialmente por Tafi, Amaicha ,Belén y los pueblitos de  Salta. Y decidió, hacer ese camino, dirigirse a Tafi y luego ir subiendo hasta llegar finalmente el 5 de febrero de Carnaval a la Quebrada.

Esas Peñas que comenzaron en Tafi y sus ferias no fueron nada fuera de lo común pero en Amaicha entre el cruce del rio hacia Belén y Salta algo ocurrió, que quizás insinuaba el camino que haría el Quebradeño.

En el camino hacia Belén desde Amaicha, se encuentra un largo sendero, bastante desértico con arbustos y talas duros, que luego lleva a un rio. Este ocupa un lugar un tanto llamativo porque parece que cumple un papel de dividir algo y al atravesarlo por el puente da la sensación de que uno estuviera atravesando una especie de portal o por lo menos una extraña sensación de que cruza algo mas que un flujo de agua. No se sabe por qué, quizás por la tragedia y  la resistencia  que esconden esas tierras. Tragedia porque, en aquellos lugares, es por donde se encontraban las antiguas fortalezas de los Quilmes, las cuales luego de siglos de resistencia fueron vencidos, por la corona Española y obligados, como castigo, a caminar hacia la provincia de Buenos Aires, lo que hoy es la localidad que tiene su mismo nombre, de los cuales muy pocos sobrevivieron. Pero también otras parcialidades aborígenes, de las cuales muchas fueron vencidas, pero otras lograron esconderse, escabullirse y esconder todos sus secretos aun hoy.  Por eso esta zona, ese cruce, dicen nos lleva a un lugar raro, ya que algunos dicen que las almas de aquellos pobladores, pero también sus deidades rondan por la zona, a modo de resistir aun muertos, ya que todavía permanecen muchas tumbas de ellos, algunas ocultas donde prevalecen sus urnas funerarias, pero otra basada en aquellos que fueron asesinados, fosas comunes o que quedaron en las ruinas. Y cuyos pobladores, son muy reticentes a contar.

En ese camino, ya volviendo hacia Humahuaca, luego de cruzar el rio el carruaje del Quebradeño se detuvo, el caballo no quería avanzar y el conductor no sabía que hacer para que el caballo continúe. Es ahí que el Quebradeño bajo por un momento de la carreta, para estirar las patas, mientras se resolvía el entuerto. Fue allí, mirando hacia el suelo vio una piedra con unos colores llamativos y la tomo. La piedra tenía unos raros dibujos, como de animales, quizás sería alguna pieza de los aborígenes, no lo sabía, parecía que era de una especie de vasija grande. Decidió conservarla, y la guardo en el bolsillo. Sorpresivamente el caballo, rechinó y se dispuso a continuar el viaje, subió a la carreta y no se que le ocurrió al bicho ese, pero empezó a correr a toda prisa como queriéndose alejar del lugar.  Las peñas continuaron y finalmente llegó la fecha, el 5 de febrero de carnaval.

 

El 5 de febrero, comenzó con una tarde tranquila el Quebradeño se preparo, tomó su guitarra, una lámpara de aceite, una caña, una botella con agua y algo para comer y comenzó su camino hacia la Quebrada mientras caía la tarde, en un cielo rojizo con el sol ocultándose. Comenzó su larga caminata mientras caía la noche, sin luna, realmente comenzó a darse cuenta que el camino se volvía peligroso cada vez se encontraban mas surcos que saltar en unas paredes que estaban cada vez mas cerca, y con un cielo que poco a poco se iba llenando de nubes. Casi no se veía nada, solo la pequeña lámpara iluminaba el camino y se escuchaban ruidos, quizás algún Puma u otro animal salvaje. Aun así el Quebradeño estaba decidido en obtener su objetivo.

Hasta que finalmente, entendió las palabras del viejo, de repente la Quebrada , sus dos inmensas montañas se cerraban en un pequeño surco del largo de no más de una persona acostada y en el medio el rio. Era el momento de dejar el instrumento y retirarse, pero algo extraño ocurrió, las nubes rápidamente se convirtieron en lluvia y luego en tormenta así que el rio comenzó a crecer y el Quebradeño dudo de dejar su guitarra en el suelo. Así que decidió permanecer en el lugar, al menos hasta que se calme la tormenta, no sea cosa de que el gua destruya la guitarra.

Se subió a una de las piedras, encontró una especie de cobijo, como una pequeña cuevita, y se sentó a esperar, hasta que se quedó dormido. De repente se despertó como si alguien o algo lo hubiera empujado, todavía era de noche , parecía que se hubiera hecho un vacío como una tranquilidad una tensa calma y un perro con ojos blancos caminaba alrededor de el.

No entendía que estaba pasando, pero era de noche, la media noche, el perro de la nada se puso a ladrar fuertemente y luego se fue desapareciendo en la oscuridad y como saliendo de las sombras se apareció un hombre alto, con harapos que lo cubría un poncho, parecía un payador, cuyo rostro no se lo podía ver con claridad y se dirigió al Quebradeño y le dijo

-Hola ¿que haces por aquí acaso estas perdido? ¿No sabes que es muy peligrosa la Quebrada? puedes perder tu vida

Q:  Hola- respondió el Quebradeño sorprendido por el extraño sujeto- si es que vine aquí por un conocido que me recomendó que viniera por una vieja historia, pero creo que fue una mala idea.

-Historia, ¿historia de que? De perder la vida

Q: Sobre los instrumentos de darle poderes mágicos dejándolos aquí, no importa … me parece que me voy a ir.

-Jaja, poderes mágicos, que ocurrencias jajaj pero ahora entiendo por que encuentro cada tanto alguna guitarra, charango o quena por aquí, que curioso. ¿Pero por eso estas aquí?

Q: Bueno en realidad soy un payador, dicen que soy bueno, pero es como que me falta algo para ser el mejor.

-¿El mejor? ¿Querés ser el mejor? Mucha gente, quiere querer ser el mejor, siempre me llamo la atención esa frase. A ver veni acércate, toca algo para mi.

El Quebradeño, estaba dudando, pero pensó que más da solo estamos el y yo , así que bajo de la piedra y vio que el extraño tenía una fogata que iluminaba el surco de la Quebrada, mientras el cielo se había despejado de nubes en la quietud de la noche.

Y es así que el Quebradeño, se sentó en unas piedras y comenzó a tocar para el extraño, el cual lo escuchaba atentamente.

- Es verdad, reconozco que eres bueno, pero falta ese algo.  Y sabes que, yo te lo puedo enseñar.

El Quebreadeño lo escucho y no pudo resistir la carcajada

Q: Bueno, perdón lo veo a usted y no creo que tenga dotes de cantor nunca escuche de usted   mire que conozco a todos los payadores y cantores de la región.

-Bueno-respondió el extraño- prestame tu guitarra

El extraño tomo la guitarra y comenzó a tocar y a sonar una melodía extraordinaria casi hipnótica, que dejo anonadado al Quebradeño.

Q: Espere, como ha hecho eso

-Es que yo también son payador y cantor

Q: Pero no parece, y nunca escuche de usted…

 -Que no hayas escuchado de mi no quiere decir que no exista, pero a pesar de tu ofensa todavía mi oferta sigue en pie

Q:¿En serio? Gracias, quisiera que me enseñe, quiero ser el mejor

-De acuerdo, pero hagamos un trato yo te enseño, es mas si queres te garantizo que vas a ser el mejor , hay técnicas que no le enseño a todo el mundo, pero un día cuando yo aparezca de noche, una noche como esta, tú en cuerpo y alma, sin preguntar, te vienes conmigo.

Q: ¿Es en serio?

-Si, pensalo podemos hacer otro trato, pero ojo no te enseñare para que seas el mejor. Pensalo bien.

El Quebradeño , le parecía todo medio extraño, pero en el fondo era consciente de lo que estaba pasando. Se quedo pensando unos minutos

Q: El mejor…acepto, sabes qué, acepto

-¿Aceptas? ¿Seguro?

-Si acepto

-Bueno, entonces hagámoslo efectivo

El extraño, de repente saco un cuchillo y se hizo un corte transversal en la palma de la mano y comenzó a sangrar.

-Bueno ahora tu y luego nos damos la mano

Q:Para ¿estas loco?

-El trato es así, tómalo o déjalo no hay otra chance- le acerco el cuchillo ensangrentado-

El Quberedeño dudo, pero tomo el cuchillo y se hizo un corte igual en su mano para luego fundirse a la luz del fuego en un apretón de manos.

Q: Bueno, ya está hecho, pero como voy a tocar si mi mano esta lastimada-y se dio cuenta que su herida no sangraba, ahora era una cicatriz- Cumple enséñame

-Está bien un trato es un trato- el extraño tomo la guitarra y comenzó a hacer un simple ejercicio- ves este ejercicio, hazlo repetidamente hasta que me vaya. Y mañana cuando vuelvas, serás el mejor.

El Quebradeño, pensó que lo habían engañado pero que más ya había hecho todo y comenzó a hacer el ejercicio con una melodía repetitiva y aburrida hasta que el extraño se retiró y de la nada la fogata se apagó. Las nubes, de repente volvieron a cubrir el cielo, ya comenzaba a amanecer y entendió que debía volver al pueblo.

La mañana siguiente, se quedó pensando si lo que había ocurrido la noche pasada habría sido cierto o un sueño, se levantó y se dio cuenta que tenía todavía en el bolsillo aquel pedacito de piedra extraña, pero que esta vez había cambiado de color, lo había tenido  todo el tiempo esa noche y la palma de su mano tenía una cicatriz.

Finalmente, una vez despabilado decidió que era cuestión de concurrir a la primera peña que hubiera para comprobar si todo fue un sueño o una realidad. Esa noche en la peña, el Quebradeño vislumbro a todo el público y al pueblo con sus payadas y canciones, infinitamente mejor que con la guitarra del viejo. Ahí comenzó su leyenda que hasta se llegó a construir una estatua en la plaza del pueblo en reconocimiento a su obra.

Hasta que finalmente una noche oscura, como aquella en el surco de la Quebrada, el Quebradeño se fue con un extraño y nunca más se supo de él.

 

IA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 1 de agosto de 2024

Un cuento de la Pachamama Parte 1




Por JaBond


Una de las historias o mitos populares de la Argentina más conocidos, como lo relata Mugica Laines en Misteriosa Buenos Aires, ha sido el de Santos Vega. El gaucho payador que era invencible con sus cantares y que solamente el diablo logró vencerlo o, como algunos cuentan, en realidad vino a cobrarse lo que había acordado con Vega, su alma.

Vega había disfrutado, y ostentado, de sus hipnóticas payadas y canciones con la cual había impresionado a todo el mundo y vencido a todos los gauchos payadores desde las sierras, hasta la pampa y las orillas del rio de la plata, y bueno, el diablo como suele hacer cuando te ve confiado y con la guardia baja, te engaña.  Es así que una tarde se hizo pasar por un hombre débil apodado Juan Sin Ropa, alguien que parecía de muy pocos dotes para el guitarreo, pero que tras esa vestimenta, en una de las payadas más recordadas e inesperadas por los gauchos desafió a Santos Vega y fue victorioso. El cual, al ser vencido entendió inmediatamente que ese insignificante personaje no era mas que el Diablo, que se había venido a cobrar aquel acuerdo de antaño. 

Solo que esta vez la Virgen- al ver el bien que había generado, la plegaria y el arrepentimiento de Vega, más allá del mal originario- pidió por él y, si bien su vida quedo a merced de Mandinga (como suelen llamar también al diablo), su alma se iría al cielo, y de ahí la sonrisa del payador al morir.

Lo interesante de este mito popular, es que seguramente haya muchos Santos Vega e historias como aquella, y una de ellas o algo similar es la que les vengo a contar.

Esta historia fue también la de un famoso payador invencible, solo que esta vez, fue una noche en aquellos fogones que solían hacer para pasar la noche entre mate, alguna caña y algo para comer, cuando se apareció , como de la nada, un hombre con un sombrero cuyo rostro no se podía ver con claridad. El se paró frente a las llamas y miro detenidamente al payador , el cual al verlo se quedó mudo por un instante, y este extraño sujeto se retiró, a lo cual el guitarrero, bajo la cabeza y finalizo la canción, para luego lentamente dejar la guitarra-como si se acostara- en unos harapos, hacer un fondo blanco con lo que quedaba de la caña que estaba tomando para luego pararse y dirigirse hacia donde había partido aquel extraño sujeto para perderse en las sombras de la noche para nunca mas saber de el.

Lo curioso de este mito popular es que usualmente, o lo que uno se entera es de la historia del payador, pero no de su origen es decir a donde o cuando comenzó todo. Seguramente habrá muchos lugares, pero en este caso es del que pude conocer, o al menos su historia.

No se si sabrá lector, creo que si, pero en el norte de nuestro país, Argentina, haya en provincias  como Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca algunos de los pueblos celebran, en base a sus creencias, tradiciones y costumbres el 1 de agosto el día de la Pachamama, pero que abarca todo el mes.

La Pachamama es como la madre tierra, a la cual durante esos días de agosto, las familias se suelen reunir y hacer un festejo y es allí entre comilonas que se hace en la tierra un pozo, que representa la boca de la Pachamama, y se la alimenta. Se hacen unos rituales y canciones y luego se la comienza a alimentar como uno más de la familia, y con lo que se tenga a mano, aunque generalmente con las comidas típicas de esa época como la carbonara, pero también guisos, gaseosas, caña o lo que estén comiendo los comensales.  También a su alrededor se suele coquear, es decir, con las hoja de coca que son buenas para la altura se arman en cigarrillos y se los fuman, y con algunos de ellos, se hacen pocitos y se clavan en la tierra boca para arriba como para que también la tierra lo haga. Así también es que se suelen quemar incienso a modo de humear. Todo este ritual a modo de agradecerle a la tierra para que sea fértil para dar inicio a las cosechas y en cierto modo al comienzo de la primavera y a un nuevo año.

Este ritual, tiene un componente social por que se suelen invitar a conocidos, amigos u extraños a formar parte del ritual o siendo anfitrión a modo de compartir este momento. Es así que suelen humearse las casas también, y convidar las comidas que se producen en ese periodo y también se cuentan historias.

Esta historia nos habla de una de las quebradas que van de Purmamarca a Humahuaca, en donde se encuentra la garganta del Diablo, es verdad dirá usted hay muchas gargantas del diablo, pero esta tiene algo especial o quizás cada una tiene algo de especial, pero quizás no lo conocemos o no nos han permitido acceder.

Sobre todo, en esta región, un sitio cargado de historia y de mucha tristeza, que si bien los colores nos atraen también debemos recordar que muchas batallas se dieron en aquellas montañas.

Esta garganta, a diferencia de otras, algunos cuentan que su nombre se debe a que en las luchas de la independencia un ejército se encontró con que el abismo entre las montañas no le permitía cruzar y es ahí cuando se le apareció el diablo quien le propuso un pacto y pudo cruzar.

Otros dicen que se llama así porque en más de una ocasión los viajantes quedaban maravillados por sus colores y se acercaban a sus laderas para seguir viendo hasta donde llegaba tan hermoso paisaje y ,sin notar el peligro, terminaban cayendo por el abismo.

                Pero también esta garganta, tiene la particularidad que es conocida por “La leyenda del Quebradeño”, que es la que vengo a contar.

 

Continuará

IA

jueves, 18 de julio de 2024

Primavera Hippie

 


Primavera hippie

 

Por JaBond

 

Estábamos reunidos como todos los viernes en la casa de Tom, mas precisamente en su cochera, para hacer buena música. Como siempre, esperábamos a Carl que nos trajera algún estimulante nuevo para poder escaparnos por una rato de este mundo, donde el miedo a ser llamado a la guerra hacia que nuestra existencia estuviera siempre en el riesgo de desaparecer.

Reunirnos los viernes, en especial en verano, era algo que disfrutábamos mucho, probar nuevos acordes con mi guitarra, escuchar a Billy deleitarnos con nuevas melodías y cerrar con un solo a lo Jimmy Hendrix a punto de quemar la guitarra, donde más de una vez tuvimos que detenerlo porque estuvo a punto de hacerlo, nos hacía abstraernos de lo que pasaba halla afuera, sobre todo para un joven el cual podía ser reclutado para la guerra.

Ser reclutado en el ejército, era algo que con solo pensarlo nos helaba la sangre, la posibilidad de terminar en un lugar lejano enfrentándote a muerte con unos desconocidos, lejos de tus seres queridos, sintiendo el miedo todo el tiempo de que en cualquier instante puede ser el fin, era verdaderamente aterrador. Algo infinitamente menor, pero conflictivo, era además la presión de nuestros padres que veían con enojo y recelo los cambios en nuestro estilo de vida. Queríamos esperar para casarnos, cambiar nuestros peinados nuestras ropas, ser joven y ellos no entendían este nuevo mundo. Es por eso que aquella cochera, y esa reunión de los viernes, era como nuestra cueva, nuestro refugio, en el cual además podíamos desarrollar nuestra creatividad.

Generalmente teníamos como una rutina, llegamos con unas cervezas afinábamos nuestros instrumentos intercambiábamos música nueva y comenzábamos a ensayar hasta que llegábamos a un punto, que decíamos el punto ciego. Era cuando nuestra creatividad se estancaba  y buscábamos, o quizás era la excusa, algún estimulante que nos ayudara a romper estas barreras mentales y que nos permitiera abrir la mente a un plano astral. Es ahí cuando juagaba un papel, totalmente destacado, nuestro amigo Carl.

Carl, un amigo desde pequeño, siempre tuvo la habilidad, no sabíamos por qué y cómo, de socializar con distintas personas y en esas conexiones conoció a unos sujetos, de los cuales nunca nos dio detalles, que les daban unos estimulantes fuera de lo común.  Aquellos estimulantes eran muy buenos, y tenían efectos diferentes:  algunos potenciaban los colores, otros en cambio confundían los sonidos con los sabores, otros nos hacían ver seres extraños como duendes o sentirnos como animales por algunas horas. Pero así, todos ellos de alguna manera nos inspiraban para experimentar nuevas canciones y melodías. A lo que siempre pensábamos, con que nos sorprenderá Carl esta vez.

Recuerdo que aquella noche fue extraña desde un principio, habíamos llegado un poco tarde y cambiado un poco nuestras rutinas, pero todo termino rondando en aquellas sorpresas que nos dijo Carl, él nos adelantó que iba a ser algo completamente diferente, algo que nunca hemos probado ni imaginado, e incluso no lo volveríamos a ver ni conseguir nunca más en nuestras vidas. A lo que siempre había pensado, hasta ese momento, que estaba exagerando mucho las cosas.

Estábamos intercambiando, melodías, y en un momento me senté a afinar la guitarra, y mientras afinaba comencé a pensar que será aquello tan esperado con lo que nos sorprenderá Carl, luego termine de afinar e inicié una serie de sonidos que me fueron llevando a una melodía que me dejo llevar a tal punto que cerré mis ojos, hasta sentir como un vacío en la habitación donde estaba solo yo y el universo para luego encontrarme con un silencio absoluto … y de repente… se escuchó que golpeaban la puerta.

Al fin era Carl, había pensado, el ansiado momento había llegado. Efectivamente era así.

Carl, quien era una persona tranquila, estaba vestido como generalmente lo hacía usando una campera de jean y una remera, solo que esta vez se encontraba realmente en un éxtasis total, nos decía todo el tiempo no tienen idea de la magia que hay en esto, y luego, sacó una cajita que tenía un dibujo de un reloj de arena, que abrió y adentro había 5 pastillas, justo una para cada uno, con un dibujo de una cinta de moebius, haciendo el signo de infinito. Para luego explicarnos como debíamos tomarlas, teníamos que beber alcohol relajarnos y poner algo de música tranquila, todo un desafío bastante interesante para una noche de viernes así que empezamos. Tomamos las pastillas, y luego comenzamos a beber, esperando el ansiado camino hacia la creatividad.

Paso uno hora de eso y no pasaba nada, bueno en fin pensábamos que lamentablemente la tan esperada experiencia era un fiasco, viendo la cara de decepción de Carl, como que nos debía algo, le dijimos son cosas que pasan y nos pusimos nuevamente a hacer nuestra música hasta que hicimos un nuevo descanso, al cual luego lo que recuerdo es haber estado sentado, tomando una cerveza.

Me relajé, cerré los ojos y, de repente se escuchó un ruido, como una explosión, luego siguió otra, que me estremeció me sentí como ausente en la habitación y decidí salir hacia afuera, así que me dirigí hacia la puerta. Los ruidos se repetían hasta que pude distinguirlos eran disparos, disparos de un revolver pero luego de una escopeta y una ametralladora. ¡¡Que horror!!!,pensé, estoy en la guerra como llegue ahí me preguntaba.

No podía distinguir de dónde venían los disparos, pero los sentía cada vez más cerca, de repente miro hacia un costado y veo a Josep que me dice estas bien, sin entender nada me salgo de la casa y sigo escuchando los disparos. De repente, frente a mí un joven de unos 20 años armado hasta los dientes con un chaleco antibalas y una ametralladora, No logro a distinguir bien su ropa, parece tener un buzo que dice clase 2018, como de un colegio, su corte parecen de otra época,  muy extraño, pero también su rostro me parece muy familiar lo miro y el me mira. Ambos nos quedamos estupefactos mirándonos. Es mas de repente miro alrededor y estamos solos en la calle frente a la entrada de un colegio secundario.

El joven de repente me dice muere hippie, pero duda, y no dispara, en esa duda le pregunto espera niño ¿que te pasa? ¿que es todo esto? ¿porque estas armado?, ¿que son esos ruidos?

Hay un silencio absoluto. Le pregunto ¿por qué estas armado así?,

y el joven me responde es que en mi colegio me maltratan mis compañeros, todo el tiempo, me discriminan me golpean, y me canse así que voy a matarlos a todos, ya no me harán mas daño, no le harán mas daño a nadie y para demostrar que yo tampoco quiero hacer mas daño al final me quitare la vida o dejare que los policías lo hagan por mi, pero que entenderías tu si son un hippie.

-Bueno, si son así quizás tenga razón, pero no entiendo si en nuestra época no buscamos la violencia si no el amor entre todos, incluso el amor libre entre las parejas, no entiendo, ¿qué clase de escuela vas? y ¿quiénes son tus compañeros?

El joven levanto su arma y le dijo- vamos no te hagas el tonto, solo quieres que no te perfore la cabeza de un disparo-

Le respondí – espera la verdad que no entiendo- como conseguiste todas esas armas solamente he visto a los soldados usarlas.

El joven dijo- vamos no te hagas el estúpido- estas armas se consiguen en todos lados, en los supermercados,  en las tiendas de la calle e incluso en cualquier callejón en los suburbios.

En serio, nunca había visto negocios que vendieran esas armas, pero hay algo que no entiendo bien quieres matar a todos tu compañeros. Bueno, pero por que matarlos, porque no hacer un reclamo, una huelga, algún tipo de manifestación.

¿Una huelga, una manifestación? –respondió el muchacho-

 Si una huelga con pancartas, cortar el transito e incluso manifestarnos sin ropa frente a las autoridades, es lo que solemos hacer para mostrar nuestro descontento y que cambien las cosas- en donde vives es muy común, ah puede ser que tengas televisión, pero la radio, los diarios muestran eso todos los días y hemos logrado cambiar muchas cosas o por lo menos hacerlas visibles.

El joven, quedo estupefacto. No sabía que decir – quizás le pareció interesante la idea del hippie- y quedo dudando.  Bueno puede que tengas razón pero estoy en esto no puedo salir,

Le respondí ah joven si se puede vamos metete en el sótano donde estamos tocando yo te esconderé mientras pasa todo, tengo estos fuegos artificiales que trataran de disimular. Y el joven pensó un segundo y salió corriendo a esconderse. A los pocos minutos, se mantuvo el silencio y de repente aparecieron unos policías que se encontraron con un hombre con ropas medio rotas un estilo de los años sesenta y le preguntaron si ha visto al hombre armado.

Hombre armado solo era un niño, pero se ha ido, le hable y logre frenar la locura que estaba por hacer, iba a matarlos a todos porque lo maltrataban.

 La policía miraba al hippie y le apuntaron con sus armas, no entendían bien que estaba ocurriendo, hasta que de repente aparecieron unos periodistas que estaban escuchando todo y se acercaron con sus cámaras y micrófonos a entrevistarlos podría verse por la tele hippie drogado frena matanza en colegio.

No entendía nada, ¿que eran esas cámaras raras con las que le apuntaban y de repente le preguntaban como hizo para frenar al psicópata armado, ah donde fue- a lo que respondió ¿psicópata?? Era solo un niño y solo necesitaba un poco de amor, por suerte se ha marchado.

Es ahí que en ese contextos están todos felices por el desenlace no trágico de la situación y caen los medios de comunicación que empiezan a entrevistar al extraño héroe un hippie roñoso de los años 60 que todavía se encuentra en un estado de drogas y cuya respuesta es amor es lo que se necesita. Los flashes de las cámaras seguían enfocándolo no podía visualizar bien lo que pasaba. Hasta que de repente sentí una mano que me decía ey estas bien, levántate. Te quedaste dormido.

¿Qué? ¿cómo? ¿Dónde estoy? Y me di cuenta que estaba en el garaje, nunca había salido de ahí, y pregunte, ¿pero no me tome lo que me trajo Carl?

No, me respondieron, solamente te tomaste una cerveza y te quedaste dormido con el afinador de guitarra en la mano. Vino Carl trajo marihuana de Medio Oriente nada más.

Ah que sueño – pensé que había tomado algo- tuvo un sueño bastante extraño, de un joven que quería matarlos a todos con armas que había comprado en el supermercado.  Dame una seca, te imaginas un mundo que terminara el hipismo, sí que locura, vamos a tocar.

 

IA

viernes, 12 de julio de 2024

“Y nos mandaron a mirar las vías”

 

Por JaBond


Esto comenzó una tarde de verano, que junto a mi amigo Juan, jugábamos a la pelota en el club, como lo hacíamos generalmente las tardes de verano. Ese día comimos unos chicles, que tenían un horóscopo, y fue muy curioso aquello que decían, a mi me toco” estudiaras en una escuela técnica”, algo común que podría ser o no, pero lo mas curioso fue que a mi amigo, Pedro, le toco “conocerás el sentido de la vida”. ¿Conocerá la vida?, ¿que clase de horóscopo es ese?, es así que comenzamos a cargarnos sobre lo que nos había tocado.



Y empezamos a molestar y a correr diciendo ¿Cuál es el sentido de la vida?, y que se cuánto y que íbamos a ser cuando seamos grandes y otras cosas.

En eso escuchamos a un grupo de viejos que jugaban a las cartas y que se reían de nosotros. A lo que al verlos nos acercamos y les preguntamos de qué se reían, a lo que ellos –luego de atemperar un poco sus risas-nos respondieron, nos reímos de lo interesante que era su discusión y su pregunta.

No entendimos a que se refería, a lo que les dijimos

-¿Qué pregunta?

- y ellos nos respondieron a aquella del sentido de la vida.

-Rápidamente preguntamos ¿Cuál es el sentido de la vida?

-Al cual el mas viejo de todos con voz fuerte  dijo.

-¿vieron alguna vez por donde andan los trenes?,¿las vías?  ¿los caminos?,

-Respondimos ¿que no?

-Para tratar de dar una respuesta los viejos se pusieron a tratar de explicarnos como eran los trenes si los conocíamos, durante un largo rato, sin poder lograrlo. Y finalmente nos mandaron a mirar las vías

Luego de pensar un rato y creer que era una pérdida de tiempo, fuimos a verlas.

Llegamos a las vías, ingresando por un camino que no había nadie, vimos hacia un lado , luego hacia el otro, paso el tren, algún piedrazo  le arrojamos, pero no alcanzamos a pegarle, seguimos mirándolo como en las infinitas vías el tren poco a poco se iba haciendo mas pequeño, se alejaba hasta finalmente desaparecer en la lejanía.

Al día siguiente volvimos al club y  fuimos a ver a aquellos viejos que jugaban a las cartas y les dijimos que fuimos a ver las vías, que vimos el tren, pero no entendimos que quería decirnos con eso.

Y Salvador- uno de los viejos- nos dijo eso es una “metáfora”, no entendimos a que se refería así que -Juan les pregunto: ¿una metáfora?

-Pedro: si una metáfora algo que simboliza un contenido más profundo, dijo otro de los viejos

-Nos quedamos pensativos…

-Salvador: las vías son como la vida, uno tiene distintos caminos para andar, hacia un lado y hacia el otro, donde pasan trenes o cosas que a veces las podemos alcanzar, pero sobre todo las vías. Las vías son un camino que conducen a algún lado, pero que uno no puede ver bien y al que a medida que uno va caminando se va encontrando cosas que desconoce y se va alejando cada vez mas sin saber dónde. Bueno así es el sentido de la vida.

Nos quedamos  quietos, pensativos un momento, hasta que… sin decir nada tomamos la pelota y nos fuimos a jugar. Pero eso si quedando en nuestra cabeza ese sentido de la vida que cuentan las vías del tren.

 IA